Cañita Brava en la actualidad a la derecha, y en la película 'Torrente', a la derecha.

Cañita Brava en la actualidad a la derecha, y en la película 'Torrente', a la derecha.

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La vida actual de Cañita Brava: "Tengo cáncer, cobro 450 euros de pensión y pago 247 al mes de alquiler en un piso compartido"

El humorista, conocido por su participación en la película Torrente o en programas como Crónicas Marcianas, vive casi en la indigencia desde 2022.

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M. A.
Publicada
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"Me debes seis mil pesetas de whisky, Torrente". Aquella frase en una de las películas de la famosa saga de Santiago Segura, hizo que la vida de Cañita Brava pasara a la posteridad.

Manolo González, que así es su nombre real, fue uno de los rostros de la televisión de los 90, años en los que los frikis apremiaban en programas como Crónicas Marcianas o El semáforo.

Con su humor absurdo y surrealista basado en canciones disparatadas y un lenguaje propio ininteligible, su forma de hablar generaba la complicidad del público. Y también lástima.

Lo cierto es que Cañita Brava era uno de los cómicos mejor pagados de nuestro país. Sin embargo, aquella etapa dorada acabó. En la actualidad, Manuel González atraviesa por un delicado momento económico.

Desde 2022, vive prácticamente en la indigencia. La pandemia le golpeó fuerte, llevando a la cancelación de sus actuaciones.

Tal y como ha declarado a Y ahora Sonsoles, Cañita Brava vive alejado de los focos. A sus 80 años, tiene que vivir en un pequeño apartamento en La Coruña compartido con otras cinco personas.

"Yo cobro una pensión de 450 euros y pago de alquiler 247 mensuales y los gastos incluidos. Tenemos que pagar la luz también y la subida del piso, que son 26 euros creo", asegura al programa de Antena 3, para el que abrió las puertas de su humilde piso.

Cañita Brava abrió las puertas de su piso compartido al programa 'Y ahora Sonsoles'.

Cañita Brava abrió las puertas de su piso compartido al programa 'Y ahora Sonsoles'.

La vivienda no tiene salón y únicamente dispone de una ducha para las seis personas. "Cuando se pone la lavadora, no se puede duchar al día siguiente", asegura.

La ínfima pensión que recibe hace que tenga que reducir al máximo los gastos en comida. "En la compra podemos gastar entre 11 o 12 euros, y 17 también. Dos días al mes lo podemos hacer", revela mostrando la nevera, compartida entre cuatro.

Su habitación tampoco tiene lujos. De dimensiones pequeñas, tan solo tiene una cama, un armario y una vieja televisión colgada de la pared. "Voy a tirar la mitad de la ropa a la calle porque no me coge", señala.

Malgastó el dinero

Como se decía líneas más arriba, Cañita Brava amasó una fortuna en el banco. Pero no supo gestionarlo. "Gané dinero pero lo maltraté hace ya mucho tiempo", dice cifrando dicha cantidad en tres millones y medio.

El cómico lo malgastó malamente en viajes, mujeres y en el vicio al juego. "Ahora podría tener un piso que, por entonces, valían 10.000".

A su drama económico, se le une también su delicado estado de salud. Y es que Cañita Brava padece cáncer de colon.

De su pequeña pensión, ha de costearse la medicación: "Me dieron una botellina para beber, para que desaparezca el cáncer. Vale 20 euros, pero tengo que comprar ocho y lo tengo que pagar de mi bolsillo".

Aun así, Cañita Brava no está solo, porque, tal y como reconoce, tiene el cariño de sus sobrinos y de la gente en general. "Me quieren mucho, no quieren que me pase nada".

Según revela, el cómico estará en la nueva película de Torrente. Allí hará de ministro de Cultura. "Vivo el regreso de Torrente con mucha curiosidad porque es una película tan desagradable que no sé si la sociedad se ha convertido en mucho más juiciosa y seria", asevera.