Alba Flores, en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

Bluper ENTREVISTA

Alba Flores, a Jordi Évole: "He probado las drogas, con método, pero no la heroína"

En la nueva entrega de 'Lo de Évole', la actriz habla de su vida y del éxito de su documental, 'Flores para Antonio', basado en la figura de su padre.

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Ha pasado poco más de un mes desde que Alba Flores recibiera el galardón más especial de su carrera. El pasado 14 de diciembre se le entregó el Premio Forqué por Flores para Antonio, el documental que recuerda la figura de su padre, Antonio Flores.

La estatuilla pesa lo suyo. Son cinco kilos de bronce, obra del escultor Víctor Ochoa, que la nieta de la mítica Lola Flores carga personalmente hasta el Rastro de Madrid. Allí tiene su cita con Jordi Évole.

"Es un reconocimiento muy guay", admite la actriz. Está encantada con el éxito que ha tenido su producción, dirigida por Isaki Lacuesta y Elena Molina. Antes de meterse de lleno en el proyecto imaginó que tendría una buena acogida por parte del público. La verdadera sorpresa se la ha llevado al comprobar que, además, ha logrado el visto bueno de la industria.

"Yo me volví loco cuando vi el docu. Era como un regalo para mucha gente", reconoce el presentador. La nueva entrega de Lo de Évole tiene lugar justo un día después de la artista fuera homenajeada en la gala cinematográfica.

A lo largo de la entrevista, ambos conversan sobre asuntos tan diversos como el éxito, sus lazos con los miembros de su familia, el recuerdo de su padre, Antonio Flores, la sociedad actual o el consumo de drogas.

Alba Flores, con Jordi Évole, en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, con Jordi Évole, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

"Tengo mucha paciencia"

Juntos recorren algunos de los puestos del mercado al aire libre más antiguo de la capital. Uno de ellos ofrece cómics y publicaciones antiguas. Allí se topan con varias ediciones vintage de ¡HOLA!. En algunas de ellas sale su familia. "Este es mi padre", dice Alba. El vendedor le pide 40 euros por el ejemplar, pero ella le ofrece 20. Cierran el trato.

Ambos recuerdan que algunas mujeres de su familia, como su abuela y su tía, Lolita Flores, e incluso su progenitora, Ana Villa, fueron portada de Interviú. Alba recuerda que "a mí me pillaron una vez, y yo era menor". Le pide al comerciante que si se topa con ese número, que lo destruya: "Si te aparece, quémalo".

"La cagaron muchísimo, porque yo tenía 17 años. Fueron 10 años de movidas, pero acabé ganando", dice, en alusión al juicio que tuvo contra la desaparecida revista. "Pude demostrar que yo era menor de edad en ese momento. Esperaron a que yo tuviera 18 años para sacarlo, diciendo que yo tenía 17".

"Soy constante. Más que tozudez, tengo mucha paciencia", destaca Alba al hablar del litigio.

Poco después se detienen en un puesto de vinilos. En él rescatan un disco antiguo de Lolita. Évole no oculta su asombro: "Es muy fuerte pasear contigo y que haya una foto del nacimiento de tu padre, que vayas a otro y haya un disco con una canción de tu tía". Alba no reprime la risa.

Siguen su paseo y, unos pasos más adelante, llegan a la Plaza del General Vara del Rey. Un lugar muy especial para Alba. "Este balcón de ahí era la casa de mi bisabuela, la abuela de mi madre".

Entonces recuerda que su abuela Violeta, antes de casarse, era maquetista: "Una especie de cantante cómica, tipo Lina Morgan". Revela así que la vena artística no solo le viene de su familia paterna. También lo ha heredado de la saga de su madre.

No muy lejos del citado emplazamiento, Alba visita a un pariente que tiene una tienda de antigüedades en la zona. Es el oficio al que se dedicaba su abuelo materno.

Alba Flores, con su madre, Ana Villla, en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, con su madre, Ana Villla, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

Alba, "más libre" tras el documental de su padre

A cada paso que da por el Rastro, la actriz se para a saludar a viejas caras conocidas. Y es que el escenario elegido para su entrevista con Évole es el universo en el que creció su madre, Ana Villa.

Esta aparece en una de las tiendas que regenta otra allegada. Madre e hija se funden en un cálido abrazo. De inmediato, Alba le entrega el Forqué. Tiene una sonrisa de oreja a oreja. Es la primera vez que lo sujeta entre sus manos. "Enhorabuena, cariño", le dice.

"Cuando teníamos 6 o 7 años teníamos un puesto aquí en una mesa de camping de esas antiguas. Vendíamos muñecas rotas, los Hyperman... imitando a nuestros padres. Era como un juego", destaca Ana Villa.

Évole admite que no "conocía mucho" a la madre de Alba. "Es la que ha cuidado todo el legado de mi padre. Y lo ha hecho con todo el cariño, con todo el amor, con ganas de hacerlo bien... ha sido una lección de amor", subraya Alba.

El periodista nota a Alba "liberada" tras la emisión del documental. Esta reconoce que, en efecto, se siente "mucho más ligera y más libre". Cree que ha puesto "en orden" sus "asuntos personales".

Elena Furiase, con su prima Alba Flores, en 'Lo de Évole'.

Elena Furiase, con su prima Alba Flores, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

"Trabajamos como cabronas"

Finalizado el encuentro con Ana Villa, la charla prosigue en un bar del centro. En él se dan cita con Elena Furiase. Esta cuenta lo habitual que es para los miembros del clan que, "vayas donde vayas", encuentres "algo", un recuerdo o un homenaje, de Lola Flores o de Antonio.

Las dos primas comparten sus memorias de su abuela, a la que cariñosamente siguen llamando "Ole ole". Y de su abuelo, Antonio González 'El Pescaílla', al que no consideran "el patriarca" de la saga. Esa imagen les parece "más un invento payo que gitano".

Juntas recuerdan que no lo tienen todo ganado por ser miembros de la familia Flores. Para Alba, la popularidad de la que ambas gozan es "consecuencia" de la notoriedad que logró Lola Flores.

"Nosotros somos una familia gremial de artistas. Lo que nos conecta a esto no es conseguir la gloria y la fama, sino el amor al arte y el amor a darle un buen momento al público y vivir un buen momento con el público", señala.

"No vivimos de la renta... Mis tías Lolita y Rosario y mi prima Elena, todas trabajamos como cabronas", insiste.

Incluso revela que ha sido objeto de comentarios y juicios de índole racista: "Me he mudado hace poco. Llevaba en esa casa cinco años y mi portero, Carlos, que es muy majo, el último día que me iba a ir, me decía: 'Qué buena vecina has sido. No has dado ningún problema. Y eso que cuando viniste, la gente decía: 'Uy, esta la va a liar. Esta nos va a tener de fiesta todos los días... Nos va a hacer unos quilombos".

La actriz cree que este tipo de valoraciones son fruto de la discriminación racial: "No es por ser artistas, es porque somos gitanos". Y aprovecha la ocasión para matizar un asunto: el uso de un lenguaje "estigmatizante". Se refiere a términos como "clan" o "patriarca".

"Dentro de nuestras familias no hablamos de clanes... Es una cosa que se ve desde fuera. Se nos da ese nombre o esa acepción porque tiene que ver con la criminalidad y con la marginalidad", expresa.

Alba Flores, en su entrevista con Jordi Évole en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, en su entrevista con Jordi Évole en 'Lo de Évole'. LaSexta.

"La más diferente de mi familia"

En la segunda entrega de Lo de Évole, Alba llama a su madre para pedirle consejos de cocina. Quiere preparar un "cocido vegano" para el presentador. Mientras prepara el guiso, conversan sobre la fama, la polarización, el feminismo.

También abordan asuntos como su forma de ser: "Dentro de mi familia soy la más diferente. En mi generación soy la que más diferente estilo de vida tiene respecto al resto de mi familia. Pero siempre he sentido el respeto".

"Mi familia escogida es más diversa. Tengo amigos trans, amigas trans, amigues no binaries... Ahora mismo es lo que más les cuesta entender. Pero tienen curiosidad. Quieren entender, porque es algo que no han vivido", señala.

"Que las cosas cambien da miedo", comenta. "Estamos en una dictadura económica. He sido criada en esos preceptos: trabaja, acumula dinero, sé alguien de éxito".

Alba Flores lamenta que "la muerte de mi padre haya sido tan repentina". Durante mucho tiempo no supo cómo hablar de él en público: "Yo no había podido decir en alto muchas veces en mi vida lo que yo quería a mi padre. No lo había podido expresar con palabras. Pensaba: ¿En qué contexto lo cuento? No he tenido muchos espacios para recrearme".

"Yo estaba totalmente enamorada de mi padre, como nos pasa a muchas niñas con nuestros padres", añade.

Alba Flores, con su padre, en programa 'Cita con la vida', presentado por Nieves Herrero en Antena 3.

Alba Flores, con su padre, en programa 'Cita con la vida', presentado por Nieves Herrero en Antena 3.

"A mi padre le gustaba el riesgo"

Al reflexionar sobre la figura de Antonio Flores, destaca que "vivía muy a riesgo": "No sé si es bueno o malo... No sé si veía el peligro, o lo veía y se metía de cabeza. Era alguien que le gustaba ponerse en riesgo. Eso me lo han dicho todas las personas a las que entrevisté".

Poco después reciben la visita de la directora de cine Carla Simón, que perdió a sus padres de niña. Ambos fallecieron como consecuencia del sida que contrajeron por usar jeringuillas para el consumo de heroína. Simón ha plasmado su historia en su filmografía, desde la premiada Estiu 1993 a la reciente Romería.

La actriz y la realizadora hablan sobre la relación que han tenido con las drogas y cómo se sintieron al superar la edad que tenían sus padres cuando murieron.

Alba apunta que, en más de una ocasión, se ha cuestionado: "¿Cómo hago para vivir más que mi padre? Te entran culpas sobre cómo sobrevivir... Yo hice una tarta a mi familia y la compartí... Quise darme el permiso de vivir más".

Alba Flores, en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

"Escuché 'yonqui' como un insulto a mi padre"

La primera vez que Alba tuvo conocimiento sobre las drogas fue en el colegio: "Pero antes que heroína escuché yonqui. La primera palabra que escuché sobre esto fue 'yonqui', como un insulto hacia mi padre... Me quedé en shock".

"Podría ser que lo empujara... Algo hice, como de encararme. Luego me fui a casa y le pregunté a mi madre. Elle me sentó y me tuvo que explicar", relata.

Carla Simón comenta que, aunque ha sentido curiosidad por las drogas, "ni de coña la voy a probar nunca". Alba, en cambio, no tiene reparos en reconocer que, -al igual que hizo su abuela en su día-, ha experimentado con algunas sustancias: "He probado otras drogas, con método, pero la heroína no la he probado".

La que fuera Nairobi en la serie La Casa de Papel compara el consumo de heroína a "cuando te hacen la anestesia general". Detalla que "quien ha probado la heroína dice que es bastante parecido el viaje que tienes de gustera a la sensación que tienes con un buen viaje de heroína".

Y añade, dirigiéndose a la directora: "Mira que a mí también me da miedo, pero contigo quedaría para probarlo". Simón le responde, entre risas: "No vamos a hacer apología".

Alba Flores, con Jordi Évole, en 'Lo de Évole'.

Alba Flores, con Jordi Évole, en 'Lo de Évole'. LaSexta.

"El estigma de las drogas"

"A mí esto es lo que más me ha dolido de toda mi historia y la de mi padre", razona Alba. "Cómo de repente... todo se reduce a eso: a eres un yonqui. A mí la gente, a día de hoy, que quiere utilizar el hate utiliza el estigma de las drogas, y el de la heroína y el de mi padre... como 'eso se hereda".

Incluso valora los esfuerzos que hizo su progenitor por salir de sus adicciones: "El mono es un proceso de desintoxicación que tiene unas consecuencias físicas enormes. Se supone que la gente lo puede hacer, pero es una cosa durísima. Que mi padre consiguiera pasar exitosamente por ese proceso me parece admirable".

Cree que la generación de su padre fue capaz de "cuestionar el status quo". Eran personas "muy optimistas", porque se veían capaces de "cambiar el futuro". Ahora, en cambio, las nuevas generaciones están "más informadas". Pero, en su opinión, no tienen esa disposición para el cambio.

La entrevista finaliza en el mismo escenario donde comenzó: en plena calle. Évole y su invitada se trasladan a la plaza de Santa Ana. Allí, un coro canta a capela una de las canciones más emblemáticas de su padre, No dudaría. Alba Flores no se esperaba esta sorpresa. Esboza una sonrisa y muestra su asombro: "Qué fuerte".