David Bustamante, en un montaje de EL ESPAÑOL.

David Bustamante, en un montaje de EL ESPAÑOL. Montaje de El Español.

Corazón PLAYAS

La playa donde descansa David Bustamante: 3,5 kilómetros de arena fina y dorada en un pueblo de 3.995 habitantes

Esta histórica villa marinera, refugio incondicional del artista cántabro, cuenta con la Playa de Merón, una joya natural que se expande cuando baja la marea.

Más información: El pueblo español de 1.800 habitantes declarado Conjunto Histórico-Artístico, con castillo del siglo XV e iglesia gótica

Publicada

A pesar de llevar más de dos décadas en la cima de la música de nuestro país y de haber recorrido los escenarios de medio mundo, David Bustamante (44 años) nunca ha ocultado dónde se encuentra su verdadero cable a tierra.

Cada vez que su agenda profesional se lo permite, el cantante regresa a sus orígenes, a San Vicente de la Barquera, un idílico municipio cántabro de apenas 3.995 habitantes que atesora una de las estampas más fotogénicas de la cornisa cantábrica: un pueblo medieval rodeado de rías y flanqueado, al fondo, por las imponentes y siempre nevadas cumbres de los Picos de Europa.

Dentro de este rincón del norte, el refugio predilecto del artista tiene nombre propio: la Playa de Merón. Esta joya de la naturaleza es un inmenso arenal de 3,5 kilómetros de longitud de arena fina y dorada que se expande de manera espectacular cuando baja la marea.

San Vicente de la Barquera.

San Vicente de la Barquera. iStock

Un viaje al medievo

Dividida en varias zonas que van desde el Puntal (la más resguardada del oleaje y favorita de las familias) hasta las áreas más salvajes de Bederna y Peñas Negras, Merón destaca por sus praderas verdes a pie de playa y por sus excelentes condiciones para la práctica del surf, un deporte que atrae a aficionados de todo el mundo gracias a su oleaje constante en mar abierto.

Para Bustamante, pasear por esta orilla es sinónimo de reencuentro con su infancia y de desconexión absoluta.

Pero San Vicente de la Barquera es mucho más que sus kilómetros de costa. El municipio, que presume de una fortísima tradición marinera, cuenta con un Conjunto Histórico monumental conocido como la Puebla Vieja, asentado sobre un imponente istmo rocoso.

Castillo del Rey, en San Vicente de la Barquera.

Castillo del Rey, en San Vicente de la Barquera. iStock

Conjunto Histórico

Entre sus puntos de interés más destacados se encuentra el Castillo del Rey, una fortaleza del siglo XIII que corona la colina y cuyas murallas ofrecen una de las mejores panorámicas de la bahía.

A pocos metros se erige la iglesia de Santa María de los Ángeles, una obra cumbre del gótico cántabro construida entre los siglos XIII y XVI, que custodia en su interior el espectacular mausoleo renacentista del inquisidor Antonio del Corro.

El patrimonio de la villa se completa con estructuras tan icónicas como el Puente de la Maza, una impresionante pasarela de piedra del siglo XV que cuenta con 28 ojos y que da la bienvenida a los viajeros -y a los numerosos peregrinos del Camino de Santiago de la Costa- cruzando la ría.

San Vicente de la Barquera (Cantabria).

San Vicente de la Barquera (Cantabria). Pexels.

Oyambre: Naturaleza en estado puro

El patrimonio arquitectónico se funde de manera natural con el paisajístico. El término municipal es el corazón del Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido de incalculable valor ecológico.

Este parque destaca por su increíble variedad de ecosistemas en muy poco espacio, combinando acantilados escarpados, la espectacular playa Virgen de Oyambre con sus sistemas dunares, rías arenosas y frondosos bosques autóctonos donde se pueden avistar multitud de aves migratorias.

El entorno natural de Oyambre se encuentra entre los municipios de San Vicente de la Barquera y Valdáliga, en la costa occidental de Cantabria.

El entorno natural de Oyambre se encuentra entre los municipios de San Vicente de la Barquera y Valdáliga, en la costa occidental de Cantabria. Pexels.

Semejante riqueza natural tiene, de manera lógica, su reflejo en los fogones locales. La gastronomía de San Vicente de la Barquera está íntimamente ligada al mar y a las capturas diarias de su activa flota pesquera.

El rey indiscutible de las mesas barquereñas es el Sorropotún, un guiso marinero tradicional cocinado a base de bonito del norte, patatas, cebolla y pan, cuyo origen se remonta a los ranchos que preparaban los pescadores a bordo.

Las mesas de la villa se llenan también de mariscos de una calidad excepcional, como almejas, navajas y centollos, así como de pescados de roca frescos cocinados al horno, convirtiendo la visita a este pequeño pueblo de Cantabria en una experiencia ágil, completa y sumamente gratificante para los sentidos.