Lo siento Segovia, pero el castillo más impresionante de España está en Huesca

Lo siento Segovia, pero el castillo más impresionante de España está en Huesca

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Lo siento Segovia, pero el castillo más impresionante de España está en Huesca: fortaleza románica del siglo XI y 200 metros de muralla

El castillo más espectacular, genuino e imponente de nuestro país se esconde en el prepirineo aragonés.

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Cuando pensamos en castillos de postal, la mente viaja inevitablemente a las elegantes torres del Alcázar de Segovia, un monumento capaz de inspirar a la mismísima factoría Disney.

Sin embargo, más allá de los palacios de cuento, la verdadera historia de la Península Ibérica se forjó en la piedra bruta. Los expertos en patrimonio coinciden en un secreto a voces, la fortaleza más espectacular, genuina e imponente de España no está en tierras castellanas, sino que se alza desafiante en el prepirineo aragonés.

Hablamos de una joya arquitectónica que no necesita de adornos porque su pura crudeza medieval te corta la respiración nada más verla aparecer en el horizonte. Nos referimos, por supuesto, al inigualable Castillo de Loarre, en la provincia de Huesca.

Levantada en el lejano siglo XI (su construcción comenzó en el año 1.020 bajo la orden de Sancho el Mayor), el Castillo de Loarre no es solo el orgullo de Aragón, sino que ostenta el título de ser la fortaleza románica mejor conservada de toda Europa. Y no es para menos.

A diferencia de otros castillos palaciegos posteriores, Loarre fue diseñado con un único propósito, la guerra y la defensa. Construido directamente sobre un promontorio de roca caliza, lo que hacía imposible que los enemigos excavaran túneles para asediarlo, el castillo parece una extensión natural de la propia montaña.

Castillo de Loarre

Castillo de Loarre

Lo primero que te dejará sin palabras al acercarte es su formidable muralla de 200 metros de perímetro, flanqueada por torres semicirculares que aún hoy parecen vigilar la llanura de la Hoya de Huesca con celo militar.

Cruzar la puerta de entrada de Loarre es, literalmente, retroceder mil años en el tiempo. Aquí no hay lujos renacentistas; hay sobriedad, pasadizos de piedra, mazmorras y una impresionante iglesia de Santa María integrada en la propia fortaleza, cuya cúpula es una rareza arquitectónica para la época.

Es tan abrumadora su autenticidad que el mismísimo Ridley Scott se enamoró del lugar para rodar su superproducción El Reino de los Cielos. Pasear por sus patios y torres de homenaje es pisar el mismo suelo que cruzaron templarios, reyes y estrellas de Hollywood.

Planificar esta escapada es coser y cantar. Este titán de la Edad Media te espera a solo 35 kilómetros de Huesca capital (un cómodo trayecto de unos 35 minutos en coche por la carretera A-132) y a poco más de una hora si viajas desde Zaragoza.

Ábside de la Iglesia de San Pedro del Castillo de Loarre

Ábside de la Iglesia de San Pedro del Castillo de Loarre

Al terminar tu inmersión medieval, la parada obligatoria está en el propio municipio de Loarre, justo a los pies del promontorio. Sus calles empedradas son el refugio perfecto para recuperar energías hincándole el diente a unas tradicionales migas a la pastora o disfrutando del contundente ternasco aragonés en las tabernas locales.

Con todos los respetos al majestuoso Alcázar segoviano, la brutalidad histórica y la pura verdad que desprenden los muros de Loarre juegan en otra liga. Avisado quedas, quien cruza sus murallas, deja un pedacito de su espíritu viajero en Huesca para siempre.