Mario Casas, actor

Mario Casas, actor

Corazón

Mario Casas, actor: "El mejor raxo con patatas se hace con 800 g de lomo, 4 dientes de ajo y 100 ml de vino blanco"

El conocido intérprete explica cuáles son sus comidas favoritas y cómo las prepara.

Más información: Así es la espectacular casa de Julia Otero (66 años) en Barcelona: ático de 300 metros cuadrados con piscina privada.

Publicada

0 votos

Cuando Mario Casas (39 años) vuelve a casa, no piensa en alfombras rojas, sino en algo mucho más sencillo: un buen plato de raxo con patatas, caldo gallego y una jugosa tortilla de Betanzos.

Tres sabores muy de pueblo... que se han convertido en el capricho confesable de uno de los actores más famosos de España.

Mario Casas nació en La Coruña y, aunque creció en Cataluña, presume de raíces gallegas siempre que puede.

Cada año vuelve al norte para ver a su familia... y para darse un auténtico festín con la gastronomía de su tierra.

En una entrevista culinaria reconoció que, cuando va a Galicia, solo come tres platos muy concretos.

Nada de menús sofisticados ni de cocina de autor, él se queda con la comida de siempre, la que se come en los bares, en las casas y en las fiestas de pueblo.

El propio actor lo resumió con una frase que lo dice todo: "Si voy a Galicia es lo único que como". Y esos "únicos" platos que repite sin cansarse son el raxo con patatas, la tortilla de Betanzos y el caldo gallego.

El raxo son tiras o dados de lomo de cerdo adobado, salteados a la plancha y servidos sobre una cama de patatas fritas, a veces acompañados de pimientos de Padrón.

La tortilla de Betanzos se caracteriza por estar muy jugosa por dentro, sin cebolla, con huevo y patata gallega como protagonistas absolutos.

Por último, el caldo gallego es un plato de cuchara contundente con patata, grelos o nabizas, alubias y productos del cerdo como lacón o chorizo.

En redes, sus preferencias llegaron a generar debate porque muchos no entienden que elija raxo antes que pulpo á feira o zamburiñas, pero otros le aplauden el gusto tan claro por la cocina más casera.

Más allá de estos tres clásicos, el gusto de Mario Casas encaja muy bien con su imagen pública: un tipo cercano, familiar y poco amigo de los excesos.

En entrevistas ha dejado entrever que disfruta comiendo en bares sencillos, que no le hace falta un estrella Michelin para sentirse feliz y que prefiere la autenticidad del producto a la teatralidad del plato.

Es el actor que puede protagonizar un thriller en la gran pantalla y, al día siguiente, sentarse en una tasca y pedir exactamente lo mismo que el resto.

Su relación con la comida también habla de cómo vive el éxito. En una industria donde se controla al milímetro el físico, reivindicar la gastronomía de su tierra es casi una pequeña rebeldía.

Sí, cuida su cuerpo por trabajo, pero no renuncia a su lado más hedonista cuando regresa a Galicia. Allí no hay alfombra roja: hay mantel de papel, pan gallego y una ronda más de raxo para la mesa.

Ingredientes para el mejor raxo con patatas

  • 800 g de lomo de cerdo (cortado en dados medianos)
  • 4 patatas grandes
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharada de pimentón picante (opcional)
  • 1 chorrito generoso de vino blanco (unos 100 ml)
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco (opcional para decorar)

Paso 1

Corta el lomo en dados ni muy pequeños ni muy grandes (bocado cómodo). Salpimienta y añade el pimentón, el zumo de limón y el vino blanco. Mezcla bien y deja reposar al menos 15 minutos (si puedes 1 hora, mejor aún).

Paso 2

Pela y corta las patatas en bastones gruesos o en dados. Lávalas y sécalas muy bien con papel de cocina.

Paso 3

Fríelas en abundante aceite caliente a fuego medio hasta que estén tiernas por dentro. Luego sube el fuego los últimos minutos para que queden doradas y crujientes. Retira y sala al momento.

Paso 4

En una sartén grande con un poco de aceite de oliva, dora los ajos laminados. Cuando empiecen a tomar color, añade la carne escurrida (sin amontonarla).

Paso 5

Es importante que el fuego esté fuerte para que la carne se selle y quede jugosa. Saltea durante 5-7 minutos hasta que esté dorada por fuera y hecha por dentro.

Paso 6

Puedes mezclar directamente las patatas con la carne o servirlas como base. Espolvorea perejil fresco y sirve bien caliente.