A todo el mundo le vuelven loco las croquetas caseras, por eso queremos rendir homenaje en este artículo a un plato tan típico de nuestra gastronomía. Además, compartiremos contigo todos los trucos para rebozar croquetas y conseguir que queden perfectas.

Os contaremos los mejores consejos para hacer la masa, darles forma, incluso congelarlas y tener siempre disponibles tus croquetas caseras en caso de apuro. También te enseñamos las mejores sugerencias para que se mantengan crujientes durante mucho más tiempo. ¿Quieres saber cómo? ¡Continúa leyendo, te lo contamos!

Cómo hacer la masa para croquetas perfecta

La masa de las croquetas consiste en una salsa bechamel espesa, pero no demasiado, de lo contrario quedarán muy duras. Y es que algo fundamental para conseguir unas buenas croquetas es que la masa esté en su punto, así que presta atención a estas recomendaciones:

  • Para hacer la bechamel necesitas la misma cantidad de harina que de mantequilla o aceite, es decir, entre 120 y 160 g de cada uno por cada litro de leche. Es así de simple, aunque si las quieres más cremosas, tendrás que utilizar 120-130 g de estos ingredientes y, en caso contrario, si las quieres más compactas, debes usar 150-160 g. Ten en cuenta también que el relleno suelta grasa, sobre todo en las croquetas de jamón, así que tendrás que restarle un poco de mantequilla o de aceite.

  • La cantidad de relleno para el tamaño de las croquetas caseras irá en función de tus gustos, así como añadir cebolla a la bechamel. En cualquier caso, tendrás que emplear 150 g de carne por cada litro de leche, aunque se puede poner más. La cebolla mejor utilizarla con rellenos que no tienen mucho sabor, como las croquetas de pollo cocido, pues suele quedar bastante insípido.

Cómo rebozar croquetas caseras

Debemos prestar especial atención a la hora de rebozar croquetas una vez tengamos la masa preparada. A todos se nos han abierto alguna vez al freírlas, es algo inevitable, pero se puede evitar rebozándolas de forma correcta. Así, obtendrás unas croquetas caseras perfectas que no se abrirán, con un rebozado crujiente y nada grasiento. Solo debes tener en consideración lo siguiente:

  • A la hora de rebozar croquetas, mejor que uses un par de cucharas, tus propias manos bien limpias o una manga pastelera, intentando que todas las croquetas sean de tamaños similares.

  • En cuanto al rebozado, debe ser uniforme y siempre utilizando tres capas: primero pan rallado fino o harina, después huevo batido y, por último, pan rallado más grueso para conseguir un rebozado crujiente. Cuando batas el huevo hazlo muy bien para que no queden grumos.

Hacer croquetas es bastante entretenido, no te vamos a engañar, así que suponemos que no te pondrás a hacerlas para un solo día. Lo mejor es preparar una buena cantidad de croquetas y congelarlas para tenerlas siempre disponibles. Sigue los siguientes consejos antes de ponerlas en el congelador:

  • Aunque te gusten las croquetas grandes, si las vamos a congelar es mejor que su diámetro no supere los dos centímetros. Así, podremos freírlas sin descongelar y quedarán perfectas. Puedes hacer los croquetones que vayas a freír en el momento y con el resto de la masa hacer croquetas caseras más pequeñas.

  • En cuanto a las que vayas a congelar, según las reboces ve colocándolas sobre una bandeja sin que se toquen unas con otras. Mete la bandeja en el congelador con las croquetas sin tapar cuando las tengas todas para que el rebozado se reseque, así al freírlas quedarán todavía más crujientes. Una vez congeladas por completo, podrás poner las croquetas en una bolsa o táper hermético y conservarlas durante meses.

Cómo rebozar croquetas caseras sin huevo

También puedes rebozar croquetas con un preparado especial que no necesite huevo, aunque su base siempre será la misma: la bechamel. Si quieres conseguir unas croquetas caseras perfectas sin utilizar huevo, en primer lugar tendrás que tostar muy bien la harina en el aceite o la mantequilla, según lo que utilices. Puedes optar por poner un poco de ambos ingredientes.

Después, cuando vayas a incorporar la leche, es recomendable que esté a temperatura ambiente y que empieces a remover con unas varillas o cuchara de madera desde el mismo momento en que entre en contacto con la harina, de lo contrario se formarán grumos.

Puedes poner un poquito de nuez moscada para darle un sabor único junto a los demás ingredientes. Y sin más preámbulos, te mostramos la receta de unas deliciosas croquetas de jamón sin huevo que también quedarán perfectas y crujientes.

Ingredientes:

  • 1/2 cebolla
  • 50 g de jamón curado en tacos pequeños
  • 55 g de mantequilla
  • 100 g de harina
  • 300 ml de leche
  • Aceite de oliva
  • Una pizca de nuez moscada
  • Preparado especial sin huevo para el rebozado
  • Pan rallado
  • Sal y pimienta al gusto

Pasos a seguir:

  1. Pica la cebolla y póchala en una sartén con aceite de oliva, mantequilla, o un poco de ambas cosas, a fuego medio. Cuando empiece a dorarse, añade los taquitos de jamón y sigue cocinando un par de minutos más.

  2. Añade la harina y remueve sin parar hasta que cambie de color y comience a tostarse.

  3. A continuación, añade la leche y remueve hasta que comience a espesar. Salpimenta y añade nuez moscada al gusto, remueve y retira del fuego. Pon la masa a un cuenco, tápala con papel film y deja enfriar un par de horas.

  4. Por último, mezcla dos cucharadas de leche con una del preparado especial sin huevo para rebozar. Forma bolas con la masa, pásalas por esta mezcla y después por el pan rallado. Fríe en abundante aceite caliente hasta que se doren y… ¡A disfrutar de tus croquetas de jamón caseras!

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