A medida que pasa el tiempo, es muy común que algunas piezas de metal comiencen a oxidarse. Su uso continuo, si están expuestas a la humedad o al aire libre, hará que se deterioren poco a poco y se reduzca su vida útil.

Cómo quitar el óxido del metal

Para eliminar el óxido del metal hay productos caseros como el vinagre, el bicarbonato, el papel de aluminio o la coca-cola, que harán posible quitar el óxido del metal con bastante facilidad:

  • El vinagre que mejor funciona es el vinagre blanco. En este caso, llenaremos el cubo con una solución de agua y un buen chorro de vinagre, y sumergiremos el objeto al que le queremos quitar el óxido por lo menos 8 horas. Transcurrido este tiempo, lo sacamos del vinagre y cepillamos bien. Observaremos cómo el óxido se va cayendo con facilidad.
  • Otro método efectivo para eliminar el óxido del metal es la coca-cola, que contiene bastante ácido fosfórico, perfecto para quitar óxido. Puedes hacer la misma operación que con el vinagre, y verás cómo el óxido, al cepillar el metal, sale perfectamente.
  • Otro producto efectivo es el bicarbonato, para ello, echamos el bicarbonato directamente sobre el objeto que queramos limpiar, y dejamos que pase toda la noche para que se vaya soltando el óxido. Después, cepillaremos debajo del agua frotando bien el objeto. Este método es muy bueno para objetos pequeños.
  • También podemos utilizar una patata, ya que el ácido oxálico de las patatas ayuda a quitar la acumulación de óxido. Este método es especialmente útil para metales oxidados que sean pequeños, por ejemplo, los cuchillos. Se puede utilizar de dos formas. Clavamos el cuchillo directamente en la patata y dejar que ésta actúe durante una noche. Después, rascaremos el óxido, que saldrá de manera fácil. Cortamos la patata en dos, la cubrimos con bicarbonato y limpiamos con las rodajas el metal con óxido.

Cómo quitar manchas de óxido del suelo

A veces por la humedad y el contacto del metal con el suelo, puede pasar que éste quede impregnado en el suelo del baño. Ya hablamos de cómo limpiar las juntas de los suelos, para quitar toda la suciedad que se queda adherida. Pero si todo este procedimiento no funciona con el óxido, necesitaremos productos verdaderamente buenos y especializados para las manchas más resistentes:

  • El bicarbonato: quitar manchas de óxido del suelo con bicarbonato es sencillo. Lo único que tenemos que hacer es esparcir un poco de bicarbonato sódico en la zona del suelo que está manchada, y dejar que vaya quitando el óxido poco a poco. Después, puliremos la zona con una solución de agua y bicarbonato, con un trapo húmedo. El óxido habrá desaparecido.
  • El vinagre y la sal: necesitaremos vinagre de manzana y un poco de sal, todo disuelto y bien mezclado. Echaremos bastante sal, hasta que mezclando bien, consigamos una masa que resulte bastante espesa. La repartimos por la zona manchada de óxido y dejamos actuar un buen rato, como una hora. Después, eliminamos la mancha, y aclaramos con agua y con una fregona.
  • El limón y el bórax: con la mezcla de limón y bórax podemos acabar con las manchas de óxido del suelo con bastante facilidad. Mezclamos un poco de zumo de limón con dos cucharadas soperas de bórax, mezclamos bien hasta que quede una pasta homogénea, y aplicamos el producto sobre la zona. Dejamos actuar una hora y después aclaramos con un paño seco. El óxido habrá desaparecido.

El óxido en los tejidos

Quitar óxido de los tejidos es una de las tareas más difíciles. Estas manchas se producen cuando cualquier prenda que está húmeda entra en contacto con alguna pieza metálica. A veces resultará casi imposible de eliminar, y la ropa se habrá echado a perder, así es que el mejor consejo consiste en evitar, en la medida de lo posible, que esto ocurra. Pero, en cualquier caso, hay remedios caseros que pueden funcionar:

  • Para quitar óxido de la ropa podemos utilizar, como el zumo de limón mezclado con bicarbonato o sal. Mezclamos una cucharada sopera de bicarbonato con el zumo de un limón. Aplicamos la mezcla sobre la mancha y dejamos que la prenda se seque al sol durante, al menos dos horas. Enjuagamos la prenda con agua tibia, y la lavamos como de costumbre.
  • El vinagre es otro producto bastante efectivo para eliminar cualquier mancha de la ropa, desteñidos y óxido incluido. Hay que tener cuidado, y aplicar un poquito de vinagre sobre una zona no visible, por si el tejido se dañara, y si comprobamos que todo está correcto, aplicamos el vinagre directamente sobre la mancha de óxido cubriéndola también con una capa de sal. Dejamos la prenda al sol y cuando esté seca, eliminamos la mezcla de vinagre y sal, y comprobaremos que el óxido ha desaparecido del tejido. Después, podemos lavar la ropa normalmente.
  • Los jabones que usamos para lavar los platos funcionan muy bien para eliminar las partículas de óxido de la ropa. Agregamos una cucharadita sobre la mancha, la dejamos actuar unas horas, para después enjuagar con agua fría y lavar normalmente.