Hablar del aguacate como una fruta exótica ya no tiene sentido en España. Este vegetal se ha incorporado perfectamente a nuestra dieta y, en muchos casos, la ha mejorado. El aguacate es un alimento lleno de propiedades beneficiosas para nuestra salud. Sin embargo, cuando al usarlo en la cocina nos sobra una mitad, esta se pone rápidamente de color marrón. Este fenómeno puede evitarse.

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Lo que le ha pasado al aguacate es que, al igual que otras frutas como la manzana o el plátano, se ha oxidado. Este fenómeno no sólo produce un color parduzco poco estético, sino que, además, reduce los beneficios nutricionales del alimento. Los fenoles, que son componentes antioxidantes, y la vitamina C minimizan su efectividad sobre la salud tras exponerse al oxígeno, tal y como se explica en este artículo de EL ESPAÑOL.

De todas formas, hay frutas que no se oxidan por su acidez, como el grupo de los cítricos. Un conocido remedio para evitar que otras frutas se oxiden es ponerlas en contacto con naranjas o limones. De hecho, también es un truco válido para evitar que los aguacates se deterioren. Poner en un bote los trocitos de aguacate que han sobrado con un poco de zumo de limón puede ayudar a que este alimento se conserve durante más tiempo.

Evitar el oxígeno

Otro tipo de fórmulas útiles para evitar que nuestro aguacate se ponga negro es intentar evitar que entre en contacto con el oxígeno. La manera más universal de hacerlo, y que ya empleamos con otras sobras de frutas y verduras, es envolverlo en film transparente. Debemos hacerlo en cuanto hayamos decidido guardar el aguacate que nos ha sobrado y lo más ajustado posible a su superficie.

Sin embargo, esta no es la única manera de evitar que la pulpa del aguacate entre en contacto con el oxígeno. También podemos hacerlo con aceite de oliva. Este líquido tiene unas características parecidas al aguacate en cuanto a sus grasas: ambas son consideradas como cardiosaludables. Podemos pintar la superficie del aguacate expuesta al ambiente con un poco de este producto y, de esta manera, se generará una capa que evite el contacto de esta fruta con el oxígeno.

En internet puede encontrarse un truco más efectivo: acompañar el trozo de aguacate sobrante con trocitos de cebolla. Además, parece ser que si es morada, funciona mejor porque, según este artículo de La Vanguardia, contiene una mayor cantidad de flavonoides, que tienen propiedades antioxidantes. Las cebollas sólo deben entrar en contacto con la parte de aguacate que tiene piel, si toca la pulpa, ésta absorberá su sabor.

Una fruta beneficiosa

Mantener el mejor estado posible de los aguacates es importante por tratarse de un alimento con una alta densidad nutricional. Según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), aporta vitaminas, minerales, fibra alimentaria y grasas saludables que ayudan a regular los niveles de colesterol. 

Esta saludable composición es lo que otorga al aguacate un efecto antiinflamatorio y una protección contra el desarrollo de la diabetes tipo 2. Además, contribuye a la salud intestinal y tiene efecto saciante, lo que nos ayuda a no hacer un sobreconsumo de calorías y, en consecuencia, a aumentar nuestro peso.

Después del coco, el aguacate es la fruta con un mayor número de kilocalorías por cada 100 gramos, según este artículo de EL ESPAÑOL. Concretamente, aporta 160 en dicha cantidad. El 70% de esta fruta está compuesto por agua y la quinta parte de su peso, por grasas. Eso sí, se trata de una grasa compuesta de ácidos grasos monoinsaturados y, por lo tanto, saludable. Destaca, además, por su contenido en vitaminas A, B, C y E, y en ácido fólico.