Más de la mitad de las personas mayores de 65 años no consume suficientes proteínas para mantenerse saludables, según un estudio llevado a cabo por el Healthy Lifespan Institute de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido. El trabajo, publicado en la última edición de Geriatrics, evaluó las dietas de 256 adultos mayores de entre 65 y 89 años en el área de South Yorkshire.

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Los investigadores evaluaron dos conjuntos de datos existentes que tenían información extensa y valiosa sobre la ingesta dietética de adultos mayores en la región.

Encontraron que menos del 50 por ciento de los participantes cumplieron con las recomendaciones actuales del Reino Unido de consumir 0,75 gramos de proteína por kilogramo de su peso corporal por día (alrededor de 53 gramos para un hombre y 46 gramos para una mujer).

Sin embargo, muchos expertos creen que los adultos mayores necesitan una mayor ingesta de proteínas que las recomendaciones del Reino Unido, y las organizaciones internacionales sugieren 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal por día. Menos del 15 por ciento del grupo de estudio cumplió con esta recomendación específica por edad.

También se ha demostrado que los adultos mayores necesitan consumir 25-30 gramos de proteína en cada una de sus tres comidas diarias para estimular la síntesis de proteínas musculares. Solo un participante en el estudio estaba logrando esto, y otros participantes comieron niveles más bajos de alimentos ricos en proteínas en la mañana en particular.

Bernard Corfe, profesor titular de oncología e investigador principal de gastroenterología molecular, explica: "Sabemos que el consumo de proteínas, especialmente cuando se combina con ejercicio, ayuda a disminuir la pérdida de masa muscular y la fuerza que conlleva el envejecimiento.

"La ingesta inadecuada de proteínas contribuye al desgaste muscular, afecta la función física y aumenta el riesgo de fragilidad y mortalidad por caídas. Este riesgo se incrementa nuevamente en los adultos mayores con obesidad, que pueden ser incapaces de hacer ejercicio o moverse libremente, ya que su peso puede enmascarar el problema", añade.

El estudio encontró que la carne, el pescado y los lácteos contribuyeron al 86 por ciento de la ingesta de proteínas para los participantes. Los investigadores sugieren que los participantes podrían beneficiarse al aumentar su proteína diaria, especialmente en la mañana cuando el consumo era bajo.

Elizabeth Williams, profesora principal de Nutrición Humana, señala: "La fragilidad y los problemas musculoesqueléticos relacionados le cuestan al Reino Unido aproximadamente siete mil millones de libras por año, por lo que nunca ha sido tan importante el mantenimiento de una masa corporal magra saludable para una vida activa saludable a medida que envejecemos .

"Sabemos que las pautas nacionales no reflejan necesariamente el aumento de los requisitos que los adultos mayores tienen para mantener su masa muscular, por lo que una estrategia útil para las personas de mediana a mayor edad es incluir una fuente de proteínas en cada comida", señala la experta.

"Como indicador, puedes obtener 32 gramos de proteína de una pechuga de pollo y 6 gramos de un huevo. Los adultos mayores pueden aumentar fácilmente su ingesta de proteínas al comer un cereal de desayuno rico en proteínas o un huevo y una tostada integral para el desayuno. Las personas también deberían pensar en incluir fuentes de proteínas sostenibles y de origen vegetal en su dieta, como frijoles, lentejas, tofu y guisantes", subraya.

Los autores del estudio ahora están elaborando una propuesta sobre cómo las proteínas podrían usarse para reducir el desgaste muscular durante el tratamiento del cáncer. Corfe apunta: "Ya sabemos que el consumo de proteínas mejora nuestra resistencia a las infecciones y los tratamientos para enfermedades del envejecimiento como el cáncer. Los tratamientos como la quimioterapia pueden empeorar las tasas de desgaste muscular, por lo que esperamos avanzar en esta investigación y ver si podemos identificar si el consumo de proteínas puede contribuir a mejorar los resultados para aquellos sometidos a tratamientos contra el cáncer".