Sucesos

Tremendo golpe contra el cultivo de marihuana a gran escala en Ávila

29 diciembre, 2020 13:01

La Guardia Civil de Ávila ha desarticulado una organización criminal, con doce detenciones, dedicada al cultivo de marihuana a gran escala, en una explotación agrícola ubicada en Lanzahíta donde han intervenido más de 5.000 plantas.

A los detenidos se les acusa de ser presuntos autores del delito de cultivo y elaboración de droga y asociación ilícita, ha informado el Instituto Armado.

El Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Arenas de San Pedro descubrió en una finca agrícola de más de una hectárea una plantación de marihuana en avanzado proceso de floración. Con la operación Morisqueta II se averiguó que supuestamente el destino de esa enorme plantación era para cultivo de cáñamo industrial con fines "textiles y medicinales".

Para comprobar que su actividad era legal y dado que carecían de la documentación necesaria que demostraría dicha legalidad, se analizó el constituyente psicoactivo (THC) del cannabis descubriendo que era unas 25 veces superior al permitido, por tanto, su destino era ilegal.

En vista lo anterior, la inspección ocular en dicha finca descubrió que las plantas halladas primeramente ya habían sido recolectadas, siendo localizadas en el interior de una nave de unos 250 metros cuadrados y en dos casetas más en avanzado estado de secado.

A continuación se procedió a la detención de seis personas, una de ellas el agricultor responsable de la plantación y dueño de la finca y los otros cinco los encargados del mantenimiento y riego.

Posteriormente también detuvieron en Arenas de San Pedro a otras dos personas más, y en la localidad de Villa del Prado (Madrid) a otros dos, que se encargaban de mantener en perfecto estado la plantación, pero ninguno tenía contrato.

CABECILLAS EN GRANADA

Para finalizar, en Albuñol (Granada), se consiguió dar con el paradero de los dos cabecillas de la trama, que se encontraban en esa localidad granadina, para continuar delinquiendo, ya que allí también poseían más plantaciones de grandes dimensiones.

Los cabecillas, que fueron arrestados, poseen una empresa dedicada a la venta legal de cáñamo industrial de marihuana y que, aprovechando esa "presunta legalidad", la camuflaron para intentar adquirir un beneficio económico por la venta ilegal de marihuana al superar el componente psicoactivo permitido.

La empresa tenía contratada a una compañía de seguridad privada para vigilar durante las 24 horas la plantación de más de 5.000 plantas en la localidad de Lanzahíta.

"Con la explotación de esta operación, se ha logrado evitar la venta fraudulenta de esta plantación de marihuana por todo el territorio nacional y europeo, ya que esta organización delictiva era lo que pretendía hacer", señalan.