Castilla y León

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Sucesos

El corredor de seguros de Boecillo acepta cuatro años y nueve meses de cárcel

10 febrero, 2020 12:31

El corredor de seguros de Boecillo (Valladolid) que estafó a medio centenar de clientes, de los que obtuvo cantidades que suman más de 285.000 euros para la renovación de pólizas o concertación de nuevos contratos, sin que el dinero obtenido lo destinara a tal fin, se ha conformado con una condena de cuatro años y nueve meses de prisión, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En lugar de los seis años a los que se exponía inicialmente, Óscar F.M, quien se ha reconocido autor de un delito continuado de estafa, en concurso con otro continuado de falsedad en documento mercantil, con la agravante de reincidencia, ha pactado con el fiscal la citada rebaja de la pena privativa de libertad, que incluye una multa de 2.160 euros y el pago de las costas procesales.

Además, en concepto de responsabilidad civil, el acuerdo incluye el compromiso del acusado de indemnizar a sus víctimas, de forma conjunta y solidaria con Cealex Siglo XXI SL, con cantidades que suman más de 80.000 euros. Se trata de una pequeña parte del total de los 285 estafados, ya que la compañía Zurich Insurance, de la que era corredor exclusivo, se ha hecho cargo del pago del resto a los perjudicados.

Refundición de condenas 

Se da la circunstancia de que el ya condenado, quien se encuentra en el Centro Penitenciario de Segovia, cuenta en su haber con otras cinco causas por idénticos delitos que podrían reportarle penas que en su conjunto se elevan a dos décadas.

No obstante, su letrado confía en lograr una refundición de condenas para que el total quede reducido a no más de ocho años, con lo que, según sus cálculos, su cliente podría estar en la calle en menos de año y medio.

El ya condenado, amparándose en el hecho de haber trabajado con anterioridad en Boecillo (Valladolid) para la compañía Zurich, fue logrando captar clientes y su confianza a través de la sociedad Cealex Siglo XXI, de la que inicialmente era apoderado y luego administrador único desde noviembre de 2013, para tramitar seguros de vehículos, viviendas y locales e incluso pólizas de seguro de ahorro.

La confianza de la clientela se vio facilitada por el hecho de tener en su domicilio publicidad de la entidad aseguradora para la que había trabajado.

Así, el dinero que los afectados le entregaban en mano o bien mediante trasferencia bancaria que ingresaban en una cuenta bancaria de la Caixa, a su nombre, lo extraía a través del cajero automático y se quedaba con el mismo, sin tramitar los seguros encomendados.

Cuando los afectados le pedían explicaciones, el procesado les daba largas y les indicaba que habría algún error y que él lo resolvería.
Las cantidades estafadas oscilan entre los 100 euros y los 182.035 euros, en el caso del cliente más afectado.