Una matrona atiende a una mujer embarazada

Una matrona atiende a una mujer embarazada iStock

Sanidad

Alertan de que Castilla y León solo tiene una matrona por cada 3.160 mujeres: "Debe haber una en cada centro de salud"

Ascalema, el Colegio de Enfermería y Satse coinciden en que la ratio actual "pone en riesgo la salud de miles de castellanas y leonesas" y piden "medidas urgentes" con motivo del Día Internacional de la Matrona.

Más información: Las matronas, en pie de guerra: "Es imposible hacer contratos de 18 meses a todas las sustitutas"

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Con motivo del Día Internacional de la Matrona, voces autorizadas del sector sanitario de Castilla y León alzan la voz con un mensaje claro y urgente: la Comunidad sufre un déficit alarmante de estas profesionales esenciales.

La Asociación de Matronas de Castilla y León (Ascalema), el Colegio Oficial de Enfermería de Valladolid y el Sindicato de Enfermería (Satse) coinciden en que la ratio actual, una matrona por cada 3.160 mujeres, "pone en riesgo la salud sexual y reproductiva de miles de castellanas y leonesas".

Según los datos que manejan Ascalema y el Colegio de Enfermería, en Castilla y León "faltarían más de 150 matronas". A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud estima que hacen falta un millón más para garantizar una atención digna.

En España la situación ya es preocupante, con una matrona por cada 1.500 mujeres, pero en la Comunidad es más del doble de deficitaria, lo que se traduce en "sobrecarga asistencial, dificultad para cubrir bajas o vacaciones y una atención que, en muchos casos, se limita a lo más urgente".

"Las matronas somos fundamentales para garantizar una atención integral, segura y cercana. Sin embargo, en muchos entornos nos enfrentamos a cargas de trabajo elevadas y a dificultades para asegurar la continuidad de cuidados", afirma Sara García Villanueva, vicepresidenta de Ascalema.

Por su parte, Satse exige de forma concreta que haya, al menos, una matrona en cada centro de salud de la región. "En Castilla y León la ratio es alarmante: una por cada 3.160 mujeres", denuncia Beatriz Andrés, adjunta a Acción Sindical de Satse Castilla y León.

"Es una ratio claramente insuficiente que marca la necesidad de que todos los servicios de salud prioricen la contratación de estas enfermeras especialistas", añade.

Más allá del parto

Las tres organizaciones coinciden en desterrar el tópico de que las matronas solo intervienen en el momento del parto.

Su labor abarca desde la adolescencia hasta la menopausia: educación afectivo-sexual, prevención de enfermedades de transmisión sexual, acompañamiento en el embarazo y posparto, apoyo a la lactancia, detección precoz de patologías como el cáncer ginecológico y atención integral durante el climaterio.

"Si se contara con más profesionales se podría llevar a cabo un mayor número de iniciativas de educación afectivo-sexual en un momento en el que se está registrando un incremento notable de enfermedades de transmisión sexual", explica Beatriz Andrés.

Silvia Sáez Belloso, presidenta del Colegio de Enfermería de Valladolid, añade: "Es imprescindible avanzar en políticas que impulsen la formación, la contratación y el reconocimiento profesional de las matronas".

Y hace hincapié en que su papel en atención primaria y en la educación para la salud "resulta clave para mejorar los resultados en salud de la población".

Diversos estudios científicos respaldan que una dotación adecuada de matronas reduce complicaciones en el embarazo y el parto, mejora la experiencia de las usuarias y refuerza la prevención a lo largo de todas las etapas vitales.

Medidas concretas

Las organizaciones reclaman medidas concretas: planificación adecuada de recursos humanos, distribución equitativa, mejora de las condiciones laborales para atraer y retener talento y aumento de plazas de formación especializada y de contratos específicos de matronas.

"La dificultad para cubrir puestos vacantes o sustituciones, especialmente en periodos estivales, puede comprometer la continuidad asistencial y repercutir directamente en la salud sexual y reproductiva de las mujeres", advierten desde Ascalema y el Colegio de Enfermería.

Satse va más allá y alerta de las consecuencias para las propias profesionales: estrés, burnout, ansiedad y, en muchos casos, abandono de la especialidad por otras categorías mejor retribuidas.

"Menos matronas significa menos tiempo para atender a cada mujer, menos citas para prevenir patologías tan graves como un cáncer, menos respuestas a las dudas sobre sexualidad de una adolescente, menos preparación y seguimiento durante el embarazo…", resume Beatriz Andrés.

En el Día Internacional, la llamada es unánime: invertir en matronas no es un gasto, es una inversión directa en la salud pública de Castilla y León. Porque cuidar de ellas es, literalmente, cuidar de la salud de la mitad de la población.