El informático Luis Reus junto a su hija, Leia Reus, en su vivienda del municipio palentino de Hornillos de Cerrato

El informático Luis Reus junto a su hija, Leia Reus, en su vivienda del municipio palentino de Hornillos de Cerrato

Sociedad

Luis y Nuria cambian Mallorca por un pueblo de Palencia en busca de paz: "Aquí con poco hacemos mucho"

Este informático balear, su mujer y sus hijos dejaron atrás la isla en 2025 por la saturación turística y los elevados precios y encontraron su lugar en el municipio palentino de Hornillos de Cerrato gracias al Proyecto Arraigo.

Más información: Más de 12 millones para inversiones en el medio rural de Palencia: agua, empleo, deporte, seguridad y servicios

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En un pequeño municipio del corazón del Cerrato palentino, una familia balear ha encontrado lo que en Palma de Mallorca se les resistía: tranquilidad, paz, espacio y, sobre todo, un hogar de verdad.

Luis Fernando Reus, su mujer Nuria Ponce y sus hijos Martí, de 15 años, y Leia, de 9, dejaron atrás la isla en 2025. El motivo era claro y compartido por muchos. "Estábamos desesperados con los precios, el tráfico y la saturación turística", recuerda Luis. Un día, abrieron el ordenador y buscaron en Google: "vivir en Castilla y León".

Entre los primeros resultados apareció el Proyecto Arraigo, una iniciativa de la Diputación de Palencia que ayuda a familias a instalarse en el medio rural con acompañamiento real. "Dijimos: bueno, aquí se vive bien", cuenta, con una media sonrisa que ya no oculta la satisfacción.Tras varias visitas exploratorias por la provincia, recorriendo el Cerrato, Saldaña, Páramos y Valles, eligieron Hornillos de Cerrato.

En agosto de 2025 se empadronaron en una vivienda municipal que les cedieron. "Gracias porque nos han acogido con los brazos abiertos, nos lo han dado prácticamente todo. Llegar, dejarnos una casa como esta tan buena", dice Luis, todavía emocionado al recordarlo. Nuria sigue ejerciendo como profesora y Luis continúa su trabajo como informático, ahora desde la serenidad del pueblo.

"Hemos descubierto aquí que con poco haces mucho. Y con poco me refiero a casi nada, haces mucho", reflexiona. Para Leia el cambio ha sido liberador. "Me encanta porque tiene dos parques y si no me gusta uno me voy al otro", explica con esa lógica tan directa de los niños que ya se sienten dueños del lugar.

El Proyecto Arraigo

Esta no es una historia aislada. Es uno de los capítulos reales de una estrategia que la Diputación de Palencia impulsa desde 2021 junto al Proyecto Arraigo y que ya ha conseguido que 128 familias, un total de 355 personas, echen raíces en la provincia.

El programa no se queda en promesas: ofrece intermediación para vivienda y empleo, visitas personalizadas al territorio, coordinación con ayuntamientos y empresas, y un seguimiento cercano para que el arraigo sea sólido y no un paso en falso.

El pasado miércoles, la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, junto al diputado de Desarrollo Socioeconómico, Francisco Pérez, y representantes de los Grupos de Acción Local, presentó el cuarto contrato de Servicios Poblacionales de Repoblación.

La gran novedad es la duplicación del presupuesto anual, que pasa de 160.000 a 320.000 euros, lo que permitirá pasar de un equipo técnico reducido a cuatro técnicos a jornada completa, uno por cada área estratégica de la provincia: Montaña Palentina, Páramos y Valles, Tierra de Campos y Cerrato.

Una familia cambia Mallorca por un pueblo de Palencia en busca de paz

El objetivo para el primer año es empadronar al menos 90 nuevos vecinos en municipios rurales, con la posibilidad de prorrogar el contrato hasta 2029 y sumar hasta 270 personas más, alcanzando un total de 625 desde el inicio del programa. No se trata solo de números: se busca consolidar proyectos de vida con empleo estable, hijos escolarizados, vivienda digna y vocación de permanencia.

Las "oportunidades" del medio rural

Luis lo tiene claro y lo dice sin rodeos. "El medio rural no está vacío, es mentira. Tiene muchas oportunidades y está por explotar".

El programa activa el parque de viviendas, rehabilitándolas y convenciendo a propietarios de ponerlas en el mercado, cubre necesidades laborales reales en sectores como el agroganadero, los cuidados, la industria o los servicios municipales, y genera un impacto económico medible: casi 2,5 millones de euros de retorno estimado, lo que equivale a 7,79 euros por cada euro invertido.

Este mallorquín anima a otras familias a dar el paso y deja un consejo sencillo pero profundo: "Dónde quieren estar y por qué quieren estar allí". Encontrar un sitio donde te encuentres bien y, cuando lo encuentras, lo sabes. Que lo hagan por la familia, por todos, por las oportunidades. ¿Dónde nos vemos? Sin duda, nos vemos aquí".

En Hornillos de Cerrato y en muchos otros pueblos de Palencia, la despoblación empieza a dejar de ser una sentencia inevitable. Gracias a una apuesta institucional seria, un acompañamiento profesional y decisiones valientes de familias como la de Luis y Nuria, el medio rural palentino respira con nuevo pulso. No es solo repoblar: es reconstruir vidas, una a una, con la certeza de que, con poco, se puede construir mucho.