Sociedad La deuda generada por no pagar las cotizaciones de los trabajadores ascendió a más de 203.000 euros

Ratificada una sentencia que condena a un empresario a dos años de cárcel por fraude tras arrendar un hotel en Peñafiel

24 marzo, 2021 15:52

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyl) ha desestimado íntegramente el rercurso presentado por un empresario condenado a dos años de cárcel por defraudar a la Seguridad Social más de 302.680 euros, correspondientes al pago de las cotizaciones de sus trabajadores.

Al acusado, Manuel González González, la Audiencia de Provincial de Valladolid le impuso dos años prisión y una indemnización a la Tesorería General de la Seguridad Social de algo más 302.680. Los hechos se remontan a 2013 cuando el condenado creo dos sociedades para eludir el pago de las cuotas de la Seguridad Social de los trabajadores a su servicio.

El acusado con la finalidad de defraudar a la Seguridad Social creó un entramado social eludiendo el pago de las cuotas de los trabajadores a su servicio. En febrero de 2013 constituyó Gestiones Hotel Ribera del Duero (GHRD) y días después, el 7 de marzo de ese mismo año, Inversiones Hoteleras del Duero (IHD).

Además, según la sentencia, el 15 de febrero, cuando todavía estaba en constitución Inversiones Hoteleras del Duero firmó un contrato por el que arrendaba un hotel ubicado en la avenida Escalona de Peñafiel. Acto seguido, un día después, subarrendó el hotel en favor de la otra empresa que gestionaba, GHRD, en una operación opaca en la que el propio Manuel como administrador único de ambas sociedades suscribió un contrato de subarriendo sin intervención de ninguna otra persona, actuando en su doble condición de subarrendador y subarrendatario, constando su firma como la única por duplicado en ese contrato.

En la empresa IHD figuran solamente dos trabajadores mientras que en la vida laboral de GHRD figuran hasta 62 trabajadores, existiendo una gran cantidad de altas y bajas en la misma. La empresa IHD es utilizada por M.G.G. para dar una apariencia de legalidad a las operaciones que realiza, dado que se halla al corriente en cuanto a sus obligaciones frente a la Seguridad Social, pero se trata de una empresa pantalla, puramente formal que no desarrollaba actividad económica alguna o era testimonial dado que solo tenía dos trabajadores y su objeto empresarial era la explotación de hoteles.

Por su parte, la empresa deudora, Gestión Hotel Ribera del Duero, facturaba a través de Inversiones Hoteleras del Duero, la cual no tenía deudas, con lo que a la Unidad de Recaudación de la Tesorería de la Seguridad Social le era imposible el embargo de créditos. Por el contrario la empresa GHRD que cuenta con un gran número de trabajadores era la entidad que realmente operaba. Con esta mecánica el acusado logró defraudar a la Seguridad Social, no abonando las cuotas de los trabajadores en alta en la empresa GHRD, más de 302.680 euros.