Sociedad

Una muy buena mano para la cocina

10 marzo, 2021 08:44

Beatriz Llamazares (Valencia de Don Juan, 23 años) reside en la actualidad en la localidad vallisoletana de Tudela de Duero y estudia, demostrando su amor por cocina, en la Escuela de Profesionales Alcazarén, en la ciudad del Pisuerga.

Hace unos meses, su ‘Ballotine de codorniz con tartaleta y ñoquis’ se colaba en la semifinal del IX Premio Promesas de la Alta Cocina de Le Cordon Bleu que busca ahora finalistas por medio de votación a través de la página oficial de Facebook. Los 10 seleccionados para esa gran final se conocerán el próximo 16 de marzo mientras que solo se podrá votar hasta mañana, jueves, del mismo mes. 

Beatriz podría ser una de las que se cuelen en esa fase decisiva en busca de la beca valorada en más de 23.000 euros que se llevará el ganador o la ganadora para ampliar su formación en alta cocina en la escuela que tiene su sede en la Universidad Francisco de Vitoria.

Hablamos con ella a pocas horas de que conozca su suerte, de su plato, de sus inicios y de su futuro en la siguiente entrevista: 



Pregunta. ¿Cómo una joven de 23 añitos acaba, desde Valencia de Don Juan, llegando a Valladolid?



Respuesta. Cuando acabé los estudios en Bilbao me tomé un año para trabajar y hacer un curso de organización de eventos a distancia, en ese tiempo encontré trabajo en Valladolid y al ver que la oferta educativa de la escuela Alcazarén de Valladolid incluía las Prácticas Duales decidí quedarme aquí a estudiar.

P. Está realizando el grado superior de dirección de cocina en la Escuela Alcazarén y antes hizo un grado medio en Bilbao. ¿Cómo lo lleva?



R. La verdad es que lo llevo bastante bien, dentro de la incertidumbre que tenemos los estudiantes de hostelería respecto a lo que nos pasará ahora que nos vamos de prácticas. Con los constantes cambios en las restricciones no sabemos muy bien cómo podemos acabar.

P. ¿De dónde le viene su amor por la cocina?



Mis dos padres son hosteleros y he crecido viendo lo que es esa vida



R. Desde pequeña siempre me gustó cocinar. En casa nunca me pusieron ningún tipo de traba a la hora de ayudar en la cocina. He crecido viendo a mi abuela y mis tías cocinar y siempre quería llegar a hacer lo que hacían ellas, ojalá algún día sea capaz… Por otra parte mis dos padres son hosteleros y he crecido viendo lo que es esa vida con horarios y todos sus inconvenientes y ventajas y aun así tengo claro que es lo que quiero hacer.

P. ¿Cuándo comenzó a cocinar?



R. Desde bien pequeña. Mi madre trabajaba y nos dejaba instrucciones o el día antes nos explicaba a mi hermano y a mí lo que teníamos que hacer para comer al día siguiente cuando volviéramos del cole. Siempre con todo el cuidado y sabiendo que éramos capaces, y la verdad que me encantaba eso de hacerme la comida e investigar con todo lo que había en la cocina.

P. ¿Quiere tener su propio restaurante en un futuro y vivir de ello?



Hay que perseguir los sueños e intentar cumplirlos



R. Sí que me encantaría el día de mañana poder llegar a tener mi propio negocio. Soy consciente de que vivimos en un momento en el que emprender es algo arriesgado, pero creo que hay que perseguir los sueños e intentar cumplirlos.

P. ¿Cómo decide presentarse al Premio Promesa que saca todos los años Le Cordon Bleu?



R. Decidí presentarme al concurso porque me encantaría poder seguir mis estudios y Le Cordon Bleu es una escuela referente en la cocina y encaja dentro de mis ideas. Por otra parte los concursos son algo que me motivan muchísimo, ya solo la oportunidad de participar me vale como energía para seguir creyendo en lo que puedo llegar a ser.

P. ¿Con qué plato se presentó?



R. Me presenté con una Ballotine de pechuga de codorniz rellena de verduras, con una guarnición de ñoquis de espinacas y una tartaleta de tomate y alcachofas.

Imagen del plato de Beatriz. Fotografía: Escuela de Profesionales Alcazarén 

P. Fue un gran éxito ya que se ha colado en la semifinal.



R. La verdad es que me sorprendió mucho cuando conseguí ser una de las 50 clasificadas para la fase final. Al final, todo esfuerzo tiene su recompensa.

P. Las votaciones están abiertas hasta mañana, 11 de marzo. ¿Pide un poco de apoyo?



R. Pido un poco de apoyo para este empujón final. Votar es un momento y no cuesta nada y creo que la sensación de que estas ayudando a que alguien esté un poco más cerca de cumplir su sueño es algo que reconforta a cualquiera.

P. ¿Qué sentiría si se mete en la final?



Si llegase a la final sería una experiencia inolvidable



R. Si llegase a la final sería una experiencia inolvidable. Pondría todas mis fuerzas y toda mi ilusión para poder conseguir el objetivo final que sería ganar. Si que es verdad que ya solo pasar a la final me haría sentirme la persona más afortunada del mundo.

P. Un deseo y un objetivo mirando al futuro.



R. Deseo poder seguir aprendiendo y formándome. Si me preguntas por una visión de futuro, te diría que ojalá en algún momento pudiera tener un negocio propio o por lo menos dirigir una cocina.