Sociedad

No hay trabajo, no hay impuestos

3 noviembre, 2020 16:47

David Herrero / ICAL

No hay trabajo, no hay impuestos. Consigna clara que han defendido hoy en la capital palentina cientos de personas que han secundado la movilización para salvar la hostelería ante la situación actual, lanzando un mensaje claro de socorro tras las nuevas restricciones y el cierre del sector a partir del viernes. Bocinas, silbatos y tarjetas rojas, además de más de 200 vehículos de reparto y distribución, han acompañado a una marcha que ha colapsado el centro de la ciudad y ha mostrado su enfado y decepción ante la Delegación Territorial de la Junta, la Subdelegación de Gobierno y el Ayuntamiento de Palencia.

"Nos están quitando el pan y no nos dejan trabajar. No son conscientes de que vivimos de esto y no tenemos otros ingresos. Tenemos hijos y familias que dependen de nosotros". Así de rotunda ha sido Edurne, propietaria de un restaurante, quien detalla a la Agencia Ical que los meses previos "han sido muy duros", ya que han trabajado un poco en verano con la terraza, pero ahora las limitaciones "son tan grandes que no se llega ni para cubrir gastos".

Señala que tiene diez empleados y cubrían el déficit de la mañana con la noche, pero con las limitaciones horarias del toque de queda "se ha perdido la parte nocturna, ya que la gente no sale. No nos llega ni para la luz". De igual manera se posiciona Javier, quien explica que "la primera ola se pasó como se pudo, pero esta desescalada ha ido de mal en peor". 

El responsable de un establecimiento en un pequeño pueblo de La Vega palentina puntualiza que "todo son recortes, disminución de aforos o límites horarios, aunque los impuestos son los mismos". "Es principio de mes y se ha pagado la seguridad social de los empleados, aunque tengas abierto muchas menos horas, pero pagas lo mismo. Es algo que no es adecuado", apostilla.

Destaca que ha tenido que prescindir de un empleado y reducir la jornada de otros dos, pero reconoce que no ha querido hacer uso de los ERTES, sin embargo "no sabe lo que va a pasar ahora". Aun así, echa en falta apoyo de las administraciones en general, aunque el mayor peso debería recaer en las grandes.

Ayudas al sector

La Asociación de Empresarios de Hostelería de Palencia, Jorge de Miguel, relata que "una vez vista la sangría que se está produciendo con las medidas restrictivas, lo mejor es un cierre total para empezar a exigir ayudas económicas, dado que, actualmente, es inviable trabajar con este nivel". "Si no se amplían las capacidades dentro de los establecimientos, en las terrazas o se cambian los horarios, los hosteleros "se van a desangrar lentamente". 

De Miguel pidió ayudas directas para los alquileres de las hipotecas, la ampliación de los ERTES, ayudas económicas a través de Iberaval sin intereses u otras aportaciones para amortizar proveedores o absorción competa de los seguros sociales o empleados.

Aclara que las reclamaciones van destinadas a la Junta de Castilla y León, para que ellos las trasladen al Ejecutivo nacional. Por otro lado, en el caso de los ayuntamientos, apunta que es necesario que ayuden con el IBI y con ayudas directas porque "no se pueden pagar todos los gastos".

Por su parte, el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León (ATA), Domiciano Curiel, que también se sumó a la movilización, afirmó en declaraciones a la Agencia Ical que las nuevas medidas y cierres "afectan mucho a todos, dado que comercio y hostelería siempre han ido de la mano". "Son los que dan vida a la ciudad, con lo cual, con el cierre de la hostelería, habrá una merma de ingresos para los pequeños comercios y de movimiento en la calle".

Asegura que "todo esto debe venir unido a unas medidas responsables, con prestaciones y ampliaciones de ERTES", por lo que es necesario "fijarse como lo ha llevado a cabo Cataluña o Asturias, además de copiar el modelo francés y alemán en materia de ayudas". "No queda más remedio".

Curiel dejó claro que "por encima de todo está la salud, pero tiene que ir la economía unida, más si cabe con la incertidumbre y el miedo que se puede generan en torno a las navidades". Respecto a las medidas de la Junta, apunta que se venían venir, aunque "puedan ser lógicas", pero es la puntilla para otras actividades como los gimnasios, traslada.

Da la cara

Ante pancartas en las que se podía leer "Igea Criminal, vete al hospital" o proclamas políticas contra diversos mandatarios, tanto el alcalde de Palencia, Mario Simón, como el concejal de Promoción Económica, Urbano Revilla, salieron a las escaleras del Ayuntamiento para escuchar el manifiesto y las reivindicaciones de los sectores afectados.

Simón subrayó que "si las administraciones obligan a cerrar a ciertos sectores por el bien de todos, también entre todos hay que compensar esa reducción de ingresos". "Son lógicas y comprensibles las reivindicaciones", por ello, desde el Consistorio, "dentro de las pocas posibilidades y competencias, van a ver cómo se puede ayudar en esta situación tan dramática para que lo sea menos", afirma.

Aclara que han trasladado a instancias superiores la necesidad de ayudar a estos sectores, tanto culturales, de espectáculos o deportivos, además de hostelería. En relación a la decisión de cierre de la Junta, puntualiza que todos los impuestos encaminados a una actividad no serán cobrados si dicha actividad no se pueda prestar. No obstante, señala que se esperará a la publicación en el Bocyl y a la reunión del Consejo Interterritorial de Sanidad.