Sociedad

ENTREVISTA | Nerea: 23 años, profesional sanitaria en plena segunda ola del COVID-19 y en el paro

3 noviembre, 2020 09:26

El coronavirus está hundiendo más aún el futuro de los jóvenes de España. Nuestro país es, desde hace medio año, el lugar de Europa con mayor tasa de paro entre los menores de 25 años, una maldita clasificación que lideraba Grecia pero que con los catastróficos datos de la COVID-19, que están haciendo mella en el sector económico, están provocando ahora un cambio de tendencia con España en la cúspide y con un 43,9% de tasa de paro en menores de 25 años.

Un claro ejemplo de estos problemas a la hora de encontrar empleo y de esta precariedad laboral con malos salarios y contratos temporales lo representa Nerea López Delgado, vallisoletana, de 23 años, que se encuentra actualmente en situación de desempleo.

El caso de Nerea es especialmente sangrante. Desde el comienzo de la pandemia ha encadenado contratos temporales como telefonista y otros en centros médicos, ya que es técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. “Cuentan contigo para lo más duro y después no les vales”, confiesa tras no producirse la renovación prometida en la última clínica privada que ha estado hasta abril.

Nerea habla con NoticiasCyL Valladolid sobre el futuro de un empleo juvenil negro en general y sobre el suyo en particular, aunque ella, en situación de desempleo, no desiste y sigue buscando un puesto para apoyar a sus compañeros sanitarios en hacer frente al coronavirus que golpea con fuerza en esta segunda ola.

Pregunta. Se quedó sin trabajo por el coronavirus en el primer confinamiento. ¿De qué trabajaba, cómo se sintió y cuándo se lo comunican?



Respuesta. Durante el primer confinamiento estaba trabajando de teleoperadora. Me lo comunicaron en marzo a los pocos días de que se decretara el Estado de Alarma, ya que estaba contratada a través de una ETT y la empresa no veía viable tener trabajadores de ETT para un posible teletrabajo. Cuando me lo comunicaron no me sentó bien ya que venían tiempos muy difíciles y el trabajo es un pilar fundamental.

Pregunta. ¿Qué formación tiene?



Respuesta. En cuanto a estudios soy técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería.

Pregunta. Tras el despido decide buscar trabajo de lo suyo, dentro del ámbito sanitario, allá por el mes de abril. Explíqueme. 



Respuesta. Cuando me quedé sin trabajo decidí inscribirme en la bolsa de empleo para intentar entrar en un hospital y ayudar en la primera ola de la pandemia.

Me avisaron en abril y empecé de noche. Era para cubrir una baja. En el hospital se trabajan dos mañanas, dos tardes y dos noches. Empezaba la segunda noche de la persona de baja. Salí a las 8 de la mañana del jueves y no me incorporaba de nuevo hasta el lunes, tenía 4 días de descanso. Ese fin de semana comencé a encontrarme mal. Hasta que no me realizaran la PCR no podía volver a incorporarme a mi puesto de trabajo. Aún siendo negativo, me dieron de baja. Se me acabó el contrato al ser de 15 días y estar yo de baja médica.

P. ¿Cómo se sintió?



R. Al ver que me puse mala nada más empezar el contrato, prácticamente, me sentí frustrada. No pensaba que me hubiera contagiado ya que aún estando en contacto con pacientes positivos en COVID iba bien protegida con los EPI y había sido un día. De nuevo me sentí mal. Me involucré para ayudar en todo en lo que estaba en mis manos y les serví de poco.

P. ¿Qué ha pasado después de ese despido? Cuénteme.



R. Tras este despido, en abril, me volvieron a llamar de la empresa en la que trabajaba antes de la pandemia. Durante un mes trabajé allí y al no alcanzar los los objetivos que pedían, no me renovaron el contrato.

“Cuentan contigo para lo más duro y después no les vales”

Después de unas semanas, en verano, me hicieron un contrato en una clínica privada. Antes de que se me acabara este contrato “me prometieron”, se podría decir, una ampliación de otros 4 meses y dos días pero poco antes de finalizar mi contrato inicial de verano, ya me dijeron que esa prórroga no era viable, que con el personal que tenían en plantilla era suficiente. Así que en el mes de octubre quedé en paro. Al final fue como un: “Cuento contigo para lo más duro y después no les vales”.

P. ¿Ha conseguido encontrar empleo después de esto?



Los sanitarios llevan una carga grande de trabajo desde el comienzo de la pandemia y están agotados 



R. Viendo la situación en la que nos encontramos estoy mandando currículums tanto a hospitales como a clínicas privadas. Ver que no obtengo respuesta alguna es frustrante sabiendo que están saturados y que necesitan más manos para poder llevar a cabo el trabajo de la manera más eficaz posible. Los sanitarios llevan una carga grande de trabajo desde el comienzo de la pandemia y están agotados.

P. ¿Cuántos años tiene cotizados y qué tipos de contratos ha encadenado?



R. Algo más de un año cotizado. Todos los trabajos que he tenido en estos años han sido de duración determinada. La mayor parte del trabajo desempeñado ha sido como teleoperadora y este verano como sanitaria.

P. ¿Cómo ve su futuro?



R. El futuro lo veo muy  negro si te soy sincera. En la actualidad nos encontramos en una crisis sanitaria que pasará pero la crisis económica que va a venir va a ser muy grande. Serán momentos muy duros. En cuanto al empleo, pienso que va a ser muy difícil encontrar un trabajo a medio y largo plazo, más aún cuano si no tienes experiencia no te contratan. Creo que esto es algo que debería cambiarse porque todos tenemos derecho a aprender.

P. ¿Cómo ve el empleo juvenil tras este golpe por el coronavirus? Parece que la cosa pinta fea.



R. Para los jóvenes se vienen años muy duros en cuanto al empleo. Va a estar muy complicado encontrar trabajo, más aún atendiendo a unas condiciones óptimas de contrato y también en cuanto a la duración.