La Diputación de Zamora ha desarrollado este novedoso proyecto de cuidado a los mayores a través de chips de seguimeinto

La Diputación de Zamora ha desarrollado este novedoso proyecto de cuidado a los mayores a través de chips de seguimeinto

Zamora

El pueblo de Zamora que vigila y cuida de sus mayores con chips instalados en sus casas

La Diputación de Zamora es la responsable de este novedoso proyecto piloto a nivel nacional que ha iniciado en Villafáfila con 17 viviendas y cuyos resultados ya son todo un éxito

7 diciembre, 2021 07:00

Noticias relacionadas

La cuidadora silver Ana explica al presidente de la Diputación, Francisco Requejo, el funcionamiento de los chips de seguimiento

Nicolasa Rodríguez Vidal se levanta todas las mañanas, va al baño, se asea, desayuna, toma su medicación, y sale a la calle con su andador para comprar el pan o ir a la farmacia. Luego vuelve, hace la comida y se sienta un ratito a ver la televisión. Más tarde recibe la llamada de sus tres hijos, charla con ellos, ve otro poquito la tele de nuevo, va al baño y se echa a dormir. Hasta ahí, un comportamiento normal en una mujer de 88 años (casi 89) de un pequeño pueblo de la Zamora rural. Pero resulta que la casa de esta vecina de Villafáfila (Zamora) está 'controlando' lo que hace y que, precisamente, esa rutina no sufra ninguna alteración. Y es que, la puerta del baño, el mando de la tele, su móvil, su pastillero y su andador tienen instalados un novedoso chip de seguimiento, que detecta los movimientos y comportamientos de esta vecina. Un control que, de detectar cualquier anomalía, da aviso a su cuidadora personal, Ana, y a sus hijas, que viven en Palencia y Lanzarote.

Suena a ciencia-ficción pero está ocurriendo en Zamora y la idea viene de la Diputación Provincial. Esta institución está embarcada en un proyecto piloto de cuidados a mayores que podría revolucionar la forma de acompañar y velar por el bienestar de los mayores de la provincia. La Diputación de Zamora se ha propuesto convertir a la provincia en un referente internacional de la economía de los cuidados a los mayores. En el territorio más envejecido de toda España, la institución provincial quiere aprovechar este dato negativo con una estrategia en torno a la silver economy. La Diputación Provincial está apostando muy fuerte por la mejoría e innovación en todo lo que tenga que ver con los cuidados a nuestros mayores, por ello, ya ha celebrado su tercer Congreso Internacional Silver Economy hace solo unos días, están en proceso de crear un Centro Tecnológico orientado a la economía de los cuidados, y lo más revolucionario de todo, este proyecto piloto de monitorización en domicilio con los llamados cuidadores silver, que hacen el seguimiento personal de los mayores que forman parte del programa. 

Esta iniciativa arrancaba este mismo verano con 17 mayores, a los cuales se les colocan estos chips de vigilancia en diferentes objetos de su vivienda, en base a un estudio y entrevista previos para conocer sus hábitos y así poder marcar su rutina. Por ejemplo, una de las usuarias tiene puesto un chip en un retrato de su hija, ya que tiene por costumbre darle un beso cada noche antes de dormir. En otros casos se hace necesario colocarlos en la nevera, por si el mayor en cuestión tiende a olvidarse de desayunar o comer. Es más, la técnico principal de proyecto, Ana Sánchez, señala que, antes de acabar de este proyecto piloto, se van a introducir un chip nuevo en dos viviendas de la localidad con una característica aún más específica: controlar la medicación. Dos usuarios tendrán un pastillero monitorizado, que el farmacéutico del pueblo llenará con sus pastillas diarias, y los chips podrán detectar si el mayor está tomando su medicación al día y en el orden correcto.

A esto se suma la parte más novedosa del proyecto: los cuatro cuidadores silver voluntarios, todos ellos residentes en el propio pueblo de Villafáfila. El trabajo de estos consiste en vigilar, a través de una sencilla aplicación móvil, las actividades de los mayores. Los chips van detectando las rutinas del usuario, comprobando cada cinco minutos qué está haciendo la persona y, de detectar cualquier cambio o anomalía, mandar un aviso a la aplicación móvil, que tanto el cuidador como su familia tienen en su teléfono. Así, en solo unos minutos, el cuidador silver puede llamar a la persona o ir directamente a su casa, para comprobar su estado y ver qué ha podido ocurrir. 

Este es el trabajo de Ana Gómez. También vecina de Villafáfila "de toda la vida", y que monitoriza a Nicolasa y otros tres usuarios más del pueblo. Esta mujer se apuntó al programa piloto de la Diputación de Zamora "porque me gusta el tema de los cuidados a mayores, pero sobre todo porque lo veo muy necesario". Ana considera "fundamental" que estos abuelos puedan seguir en su casa, en su entorno, y este sistema de monitorización lo permite. La vigilancia de los chips y, más importante, la cercanía de los cuidadores que controlan el sistema hacen posible que estos mayores no tengan que abandonar su hogar, pero puedan ser atendidos de inmediato ante cualquier urgencia o, simplemente, controlar su bienestar. Y es que Ana y el resto de cuidadores también pueden ver "si han pasado mala noche, se han levantado mucho, están haciendo sus tareas diarias y así ver de qué humor están".

Por lo que este sistema incluye una importante variante: el acompañamiento. Porque más allá del control físico de estos ancianos, la figura del cuidador silver también sirve para luchar contra la soledad de estas personas. "Estamos en comunicación constante con ellos. A quienes lo necesitan, les acompaño a la compra, al médico o a la farmacia", relata la cuidadora de Nicolasa. Además, la elección de estos cuidadores de entre los vecinos de Villafáfila permite crear una comunidad de acompañamiento con los participantes. Cuando Ana y Nicolasa se encuentran en la panadería o en la plaza del pueblo, la cuidadora le puede preguntar cómo está, o si ha visto algo en su comportamiento diario, conocer qué ha pasado.

Cuidadores silver: un generador de empleo en la España Vaciada

"Es darle profesionalidad a la tarea que siempre han realizado algunos ciudadanos en los pueblos de cuidar a sus vecinos mayores". Así lo explica el presidente de la Diputación de Zamora, Francisco Requejo, que, además, ha pensado este proyecto como una forma de generar empleo de calidad en la mal llamada España Vaciada y fijar población en su entorno. Ahora, estos cuidadores están trabajando de forma voluntaria en el proyecto piloto, pero la intención firme de la Diputación Provincial es remunerar este trabajo. Hasta 19.600 euros anuales brutos de sueldo es la cuantía que la institución provincial prevé abonar a estos futuros cuidadores. 

El pasado 10 de noviembre, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, anunciaba que la Diputación de Zamora recibiría íntegramente los 579.000 euros que el Gobierno de España había asignado a Castilla y León para impulsar medidas destinadas a abordar el reto demográfico en el país. Tan novedoso y prometedor ha sido este proyecto, que el gobierno autonómico se marcaba un all in en su apuesta por la lucha contra la despoblación a este proyecto de Zamora. Así se dará continuidad al mismo y se podrá profesionalizar con la creación de 20 puestos de trabajo, cuando se extienda en otros 130-140 hogares de la provincia de Zamora. Un control personalizado y nada invasivo para 800 mayores de las comarcas de Tierra de Campos, Tierra del Pan y Lampreana; y que cuenta para ello con el apoyo de la Junta de Castilla y León.

Desde luego no será por falta de interesados. El alcalde de la localidad, José Ángel Ruiz, recuerda que cuando se hizo público el proyecto "muchísima gente me preguntaba o acudían a la Diputación para interesarse". Tanto mayores que se querían adherir al chipeo de su hogar, familias interesadas en poder estar más pendientes de sus familiares y, por supuesto, los voluntarios a convertirse en cuidadores silver, la respuesta no ha podido ser mejor en Villafáfila. Y es que, tal y como apunta el presidente de la Diputación Provincial, es una salida de futuro laboral muy provechosa, ya que todos los voluntarios han recibido una completa formación al respecto. En un curso previo, los cuidadores han aprendido a utilizar la aplicación, y a interpretar los registros de los chips, para detectar problemas con los mayores. 

Tranquilidad y seguridad

Pero volviendo a los protagonistas de este proyecto, los mayores, Nicolasa admite que está "contentísima". Gracias a este sistema se siente "muy tranquila" en su casa por si le pasa algo. Los chips no son nada invasivos, no recogen información sensible de los usuarios (como podría ocurrir con cámaras de seguridad), pero sí vigilan que sus comportamientos sean normales. Esto permite a sus familiares, que residen muy lejos del pueblo, saber que Nicolasa se encuentra bien, está viendo la televisión o dando un paseo.

El proyecto piloto finalizará próximamente y los resultados finales se conocerán sobre el mes de enero. Pero la Diputación de Zamora ya tiene en su poder las primeras impresiones de los usuarios y cuidadores, con una gran satisfacción en todos ellos. El punto más importante es esa tranquilidad y seguridad que los usuarios como Nicolasa sienten al tener los chips, pero sobre todo, al tener a su cuidador silver. "Es una figura muy valorada en todos los test de calidad", indica la técnico principal del proyecto. Además, todos ellos remarcan lo importante que es para ellos que se abra una puerta real a poder pasar sus días en sus viviendas de forma segura "y no tener que ir a una residencia", remarca el alcalde del municipio.

Así, gracias a la Diputación Provincial, Zamora podría ser la punta de lanza de la lucha contra la soledad no deseada en las personas mayores y acabar con su descontento de ser trasladados a residencias de mayores, lejos de sus pueblos, sus hogares y su gente.