El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero durante su irrupción en el Congreso de los Diputados durante el intento de golpe del 23-F y un fragmento del documento desclasificado que lleva por título Nota Involucionismo político provocado por posible golpe militar (sin firma), en un montaje de EL ESPAÑOL

El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero durante su irrupción en el Congreso de los Diputados durante el intento de golpe del 23-F y un fragmento del documento desclasificado que lleva por título Nota "Involucionismo político provocado por posible golpe militar" (sin firma), en un montaje de EL ESPAÑOL

Valladolid

Militares de Valladolid apoyaban un golpe de "signo fascista" tras el 23-F, según los documentos desclasificados

El texto detalla que altos cargos del Ejército en la provincia vallisoletana pretendían "llegar rápidamente a un cambio propiciado por acciones violentas" y señala que "una gran cantidad de jefes y oficiales" respaldaban "una involución".

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Varios altos cargos militares de Valladolid se mostraban partidarios de un golpe de Estado de "signo fascista" propiciado por "acciones violentas" después del fracaso del 23-F, según los documentos desclasificados de la intentona golpista publicados este miércoles por el Gobierno.

Así se desliza del documento titulado 'Nota "Involucionismo político provocado por posible golpe militar" (sin firma)' dentro del bloque 'Otra documentación del Ministerio del Interior'.

El documento, sin fecha ni firma atribuible y que, según se indica, procede de la Brigada de Información de Valladolid, detalla la formación de "tres tendencias o corrientes pro-golpistas" que presentarían "matices plenamente diferenciados" pero que, ante su "objetivo común", podrían "buscar la unión" si se diesen las condiciones para lograr "un resultado con éxito".

Con todo, se apunta que, que "momentáneamente su actuación se realiza por separado" y con "técnicas diferentes".

Tres corrientes

La primera de las corrientes a la que se hace referencia es la de 'Los Inestrillos' que contarían, según el documento, con un comportamiento "ostensible y sin recato".

"Son partidarios de la acción dura o violenta, manifestándose públicamente en reuniones en las que realizan comentarios contrarios al sistema político y la necesidad del golpe como medio de solución a los problemas", afirma, señalando que su lugar de reunión sería la Sociedad Militar 'La Hípica' de Valladolid.

La segunda corriente sería la 'Corriente Almendros', integrada por "la facción intelectual del Ejército". "Su línea de actuación entra de lleno en la clandestinidad, pretendiendo con razonamientos, que aportan como lógicos, influenciar en el Ejército sobre la necesidad del golpe militar", apunta el documento.

Y se añade que puede enmarcarse dentro de esta tendencia "una serie de panfletos aparecidos en viviendas de jefes y oficiales tras el intento de golpe de Estado del 23-F, cuyo formato está basado en un estudio social, político y económico de España, para finalizar abocando en que la única salida lógica era el golpe militar".

La tercera corriente sería la 'Corriente Opus Dei' que, se señala, contaba "de momento, con carácter puramente ideológico representativo de un estatus religioso, pero íntimamente ligado al Opus Dei político, con el que mantiene estrechos contactos". Y se advierte del "peligro" de su identificación con la 'Corriente Almendros', "en cuyo caso, la incidencia del golpe sería mayor".

Un golpe "de signo fascista"

En el documento se señala, no obstante, que en Valladolid, "al menos a nivel organizativo", las tendencias expuestas "no están claramente diferenciadas", pero se concreta una serie de cargos militares vallisoletanos que tendrían tendencias golpistas y cuyos nombres se encuentran tachados con borrones en blanco.

En primer lugar, se hace referencia a militares que "pretenden llegar rápidamente a un cambio de signo fascista, propiciado por acciones violentas".

Entre ellos, se encontrarían un teniente coronel con destino en el Regimiento Calatrava-Caballería, un teniente coronel con destino en la Academia de Caballería y cuatro comandantes: dos de ellos con destino en la Academia de Caballería, uno en el Regimiento Farnesio y otro en el Regimiento Calatrava-Caballería.

En segundo lugar, se apunta a cargos del Ejército destinados en Valladolid que apostarían por "un cambio "a la turca" a través de un movimiento "casi exclusivamente militar, un golpe de coroneles, aunque con apoyos civiles exteriores".

En esta tendencia se encontrarían un coronel del Regimiento Farnesio, un teniente coronel de la 1ª Región Militar, otros dos tenientes coroneles de la 7ª Región Militar, un coronel de Artillería, un teniente coronel de Ingenieros y otro de Infantería del Regimiento de San Quintín y un comandante del Servicio Militar de Construcciones.

Y, finalmente, se hace referencia a aquellos que "presionando a las altas instancias del Estado pretenden llegar a un Gobierno de gestión integrado por militares y tecnócratas". Entre ellos, estarían el coronel del Regimiento Farnesio al que se incluía también en la tendencia anterior, un coronel y un comandante de Infantería del Regimiento de San Quintín y otro comandante de Infantería.

"En realidad se puede decir que existe una gran cantidad de jefes y oficiales que apoyarían una involución de este tipo", se concluye con rotundidad en el texto. Un documento desclasificado sin firma atribuible ni fecha que muestra, 45 años después, la huella golpista en Valladolid después del intento fallido del 23-F.