Exterior de la Audiencia Provincial de Valladolid Ical
En juego 4 años de cárcel por estafar más de 250.000 euros en la venta de guantes durante la pandemia en Valladolid
Además, la Fiscalía le solicita la imposición de una multa de 3.000 euros.
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Cuatro años de cárcel y una multa de 3.000 euros. Esa es la pena que la Fiscalía Provincial de Valladolid solicita para un hombre que, según su escrito de acusación, habría estafado durante la pandemia a una empresa de suministro de laboratorios más de 250.000 euros en la venta de guantes de nitrilo.
Todo se remonta a los años 2020 y 2021, siempre según el escrito de acusación de la Fiscalía, cuando el acusado se ofreció como intermediario de guantes de nitrilo, al dedicarse a la distribución en el ámbito de la hostelería.
Fue cuando el denunciante contactó con el presunto estafador, acordando que este le suministrara material de protección en el ámbito médico sanitario, principalmente los referidos guantes de nitrilo.
La relación comercial entre ambos se fijó vía teléfono y mensajes, aportando el acusado datos de personas y empresas para ganarse la confianza de la víctima. En este sentido, le informó de la empresa que iba a proveer los guantes, proporcionando fotos y hasta la ficha técnica del producto.
El acusado fue pidiendo entonces a la víctima que le aportase diferentes provisiones de dinero, mientras que le aseguraba que le podía conseguir entregas semanales de 10.000 cajas de guantes. El acusado fue solicitando el 30% para la reserva y el 50% de otro pedido.
Las transferencias en favor del acusado se fueron sucediendo entre agosto de 2020 a febrero de 2021, mientras que ninguno de los pedidos llegaba al poder de la víctima.
El acusado, en ese tramo de tiempo, no tenía ni posibilidad, ni intención de cumplir, ni de conseguir ninguna mercancía, según la Fiscalía, tampoco llegó a ponerse en contacto con la empresa que supuestamente se encargaba de suministrar la mercancía.
Las entregas de dinero eran logradas por el acusado alegando que las entregas eran inminentes y que si no se afianzaban con más dinero se perdería la posibilidad de lograr los guantes y la señal anteriormente aportada.
Además, para hacer creer la realidad de las operaciones, llegaba a enseñar al denunciante falsas transferencias hechas a la empresa suministradora de los guantes, además de grupos de Whatsapp creados con personas que aseguraban tener disponibilidad sobre los guantes.
Sin embargo, estas resultaban ser inexistentes, ya que los teléfonos de los supuestos intermediarios correspondían a tarjetas prepago que no tenían como titular el nombre de quien aparecía en los mencionados grupos o habían sido compradas por el propio acusado.
La Fiscalía de Valladolid considera estos hechos constitutivos de un presunto delito de estafa cualificada por la cuantía superior a 50.000 euros.
En este sentido, considera oportuno imponer la pena de 4 años de prisión, 3.000 euros de multa a razón de 10 euros diarios durante 10 meses, y a indemnizar a la víctima con 254.200 euros, coincidente con la cantidad supuestamente estafada.