Carolina y Javier en la Ferretería Vela de Valladolid

Carolina y Javier en la Ferretería Vela de Valladolid Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Valladolid

"Agotamos rápido cocinas portátiles, linternas y pilas": un día frenético por el apagón para una nueva ferretería vallisoletana

Javier y Carolina vivieron una jornada frenética el pasado 28 de abril con el apagón. Los clientes no dejaban de acudir a su negocio.

Más información: Así ha sido la pesadilla del apagón en tres famosos negocios de Valladolid: “Es una ruina”

Publicada

Era el pasado lunes, 28 de abril, cuando el apagón azotaba a España. Los semáforos, las luces, y demás, se apagaban durante horas y horas dejando graves pérdidas económicas en el tejido empresarial vallisoletano y llevaba el miedo a muchos hogares.

Uno de los negocios que trabajó a destajo aquella fecha fatídica y para la historia, tristemente, fue la Ferretería Vela, ubicada en la calle Real de Burgos de la ciudad del Pisuerga.

Allí, tanto Javier como Carolina, su pareja, no dejaron de vender cocinas portátiles, linternas y pilas a todos los clientes que acudían asustados hasta el lugar en busca de estos objetos.

Un negocio con apenas 15 meses de vida que jamás olvidará ese día y desde el que aseguran que agotaron las existencias, sobre todo de varios modelos de pilas.

Su vida y la idea de la ferretería

“Me considero una persona trabajadora que, por circunstancias de la vida, ha tenido que emprender montando un negocio del que me siento muy orgulloso. Soy una persona alegre, extrovertida y respetuosa”, asegura Javier Velázquez Rodríguez en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Nos cuenta que, de pequeño, no tenía una profesión en mente, pero le llamaba eso de ser policía con el fin de “ayudar a los demás”. Sin embargo, el vallisoletano que pasó una infancia “muy divertida” en el barrio de Huerta del Rey de la capital del Pisuerga completó un Grado Superior en Técnico Administrativo.

Sin embargo, el vallisoletano, después de casi 18 años en un trabajo anterior, como comercial de una empresa de venta de snacks y refrescos y después de un despido tras un ERE, se replanteó la idea de ponerse a trabajar por su cuenta y no depender de otros.

“Gracias a unos amigos que me comentaron que había una ferretería que tenía bastante clientela y cuyos dueños se iban a jubilar parecía que llegaba la oportunidad. Sin embargo, no llegamos a cerrar el acuerdo y vi un local, justo enfrente, que llevaba cerrado un tiempo y decidimos alquilarlo y montar la ferretería desde cero”, afirma nuestro protagonista que tiene ahora 49 años.

No duda en asegurar que todo esto no habría sido posible de no ser por la ayuda de su mujer, Carolina, que “cuenta con una gran experiencia en el sector” y que “le animó a lanzarse a la aventura”.

Carolina pidió la excedencia en su trabajo, a los seis meses y ahora le ayuda en todo formando un gran equipo.

15 meses de historia y un apagón

La Ferretería Vela cuenta con 15 meses de historia ya que abrió sus puertas el pasado 2 de enero de 2024. Se ubica en la calle Real de Burgos número 16 de Valladolid y cuenta con una planta baja, que ejerce de sala de ventas, de unos cien metros cuadrados, y una planta alta, la del almacén, con 45 metros. Allí trabaja, únicamente, la pareja.

Venden todo tipo de artículos relacionados con el mundo de la ferretería. Herramienta eléctrica y manual, electricidad, fontanería, menaje del hogar, y pequeños electrodomésticos. También duplican llaves e incluso ayudan con recambios de ollas.

“Cuando comenzó el apagón todos pensamos que era puntual y que se arreglaría en minutos, pero a los diez o quince minutos empezaron a correr las noticias de que era algo a nivel nacional e incluso europeo. Rápidamente llegaron a la tienda una gran cantidad de clientes buscando todo tipo de artículos del kit de supervivencia”, explica Javier.

Mantuvieron la tienda abierta durante la hora de comer ya que el flujo de clientes “no cesaba”. A las 18.00 volvió la luz, pero ese número de personas que llegaban hasta su negocio no paró hasta la hora del cierre.

“Agotamos en menos de una hora cocinas portátiles, linternas y bastantes modelos de pilas. También los cartuchos de gas y las radios a pilas”, asegura el dueño de la ferretería que vivió un día frenético.

Los dos dueños de la Ferretería Vela en su negocio

Los dos dueños de la Ferretería Vela en su negocio Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

La vida una semana después del apagón

En la ferretería vallisoletano, desde aquella jornada del 28 de abril, la venta de pilas se ha incrementado, en apenas una semana, por tres. “La gente venía muy asustada. Sobre todo, los que tenían niños pequeños y los más mayores. Poco a poco la cosa se va normalizando”, explica nuestro entrevistado.

Según las palabras de nuestro protagonista, muchos de sus clientes “ven muy probable” que estos apagones “vuelvan a producirse” y quieren “estar preparados para ello” y evitar sustos de última hora.

“A todos los vallisoletanos y vallisoletanas les diría que tengan en casa todo lo imprescindible para calentar comida, alumbrarse y poder tener acceso a las noticias vía radio”, añade Javier.

Nuestro entrevistado asegura que son “optimistas” con el futuro y “creen que la situación global mejorará” aunque, a corto plazo, ven “todo un poco inestable”.

Su objetivo y deseo pasa por conseguir que su empresa “siga funcionando y creciendo como hasta ahora”, finaliza.