Juanjo al frente de su Cervecería Carpe Diem en La Cistérniga
Juanjo, de un pueblo segoviano a uno vallisoletano: al frente de una cervecería única con una terraza para disfrutar
Un establecimiento hostelero con 20 años de vida en el que el de Sacramenia lleva desde hace 14 con la ayuda de su hermano y desde hace siete con la de su mujer.
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La Cistérniga es un municipio y núcleo urbano se que se ubica en la provincia de Valladolid y que, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con una población de 9.281 vecinos. Se encuentra a escasos cinco kilómetros de la capital provincial así que su historia no puede entenderse sin la ciudad del Pisuerga.
Se encuentra englobada dentro del área metropolitana de la capital por su cercanía y está situado a orillas del Canal del Duero. Un lugar perfecto para desconectar de la ciudad y respirar el aire puro. De hecho, dicho canal puede recorrerse a pie o en bicicleta y es una opción perfecta para los meses primaverales y veraniegos con una gran vegetación en la zona.
Además de por esta riqueza natural, en La Cistérniga destaca también su rico patrimonio con la iglesia de San Ildefonso, un templo del siglo XVII, construido en piedra y ladrillo en cuyo interior se ubica el Cristo de las Batallas, del siglo XVI y el Cristo del Altar Mayor, del siglo XVII.
Además de por estas dotes naturales y patrimoniales y por su riqueza cultural, La Cistérniga también cuenta con un amplio número de establecimientos hosteleros en los que poder practicar el buen comer y en los que disfrutar de un refresco, un vino o una cerveza en la mejor compañía.
Uno de ellos es el Bar Carpe Diem que se ubica en el Avenida Real número 6 de la localidad vallisoletana. Al frente está Juan José Reyes Frutos, segoviano de nacimiento, de 44 años, que suma siete al frente del establecimiento y 14 trabajando allí.
Conocemos más al detalle los secretos de un establecimiento hostelero que hace las delicias de muchos en la localidad pucelana.
El espacio interior de la Cervecería Carpe Diem en La Cistérniga
De Sacramenia a La Cistérniga
“Nací en un pueblo de Segovia, en Sacramenia, donde se come un buen lechazo. Mi infancia fue feliz junto a mi familia y mis amigos. De mayor quería ser futbolista”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Juanjo.
Un hombre de 44 años que disfruta del tiempo con su familia y amigos. También es un apasionado de las series y del cine. Es padre de un niño de cuatro años. Durante la semana, entre el trabajo y los peques “tiene todo el tiempo completo”, confesa.
“Trabajé en la construcción, pero, con la crisis, tuve que buscar otro empleo. Me vine a trabajar al bar de mi hermano, al Carpe Diem en La Cistérniga, en el año 2011. Un bar que lleva abierto desde el 2005. Desde 2018 cogí yo las riendas junto a mi mujer. Y aquí seguimos”, asegura nuestro entrevistado.
De momento, el negocio “va bien” y Juanjo se muestra “muy agradecido” con “los clientes que siguen manteniendo la confianza” en ellos y “siguen viniendo”.
Una cervecería con una amplia terraza
“Nuestro bar pasa por ser una cervecería de cañas, tapas y copas. La cerveza es de bodega y contamos con una terraza cerrada durante todo el año en la que entran diez mesas y de 42 metros”, asegura Juanjo, explicando las bonanzas del lugar.
Imagen de la terraza del Bar Carpe Diem de La Cistérniga
Cuentan, además, con otros dos trabajadores a los que el dueño del establecimiento hostelero les define como “currantes y profesionales”. Pasa por ser “una empresa pequeña en la que, entre todos, tienen que ayudarse”, añade.
“La Cistérniga es un pueblo que cuenta con mucha gente joven y con buen ambiente. Durante el año destacan varias actividades. En enero, las fiestas de invierno, el carnaval y también la ruta de la cazuelita”, afirma nuestro protagonista.
En mayo y junio van a tener también la semana cultural con “actividades varias”. Alguna de ellas se “desarrollan en los bares del pueblo como el Saborea La Cistérniga” que pasa por ser “un concurso de pinchos”.
En el mismo, tanto vecinos como turistas pueden disfrutar de las joyas gastronómicas en miniatura del lugar. Sin olvidarnos de las fiestas grandes, las del mes de julio.
El futuro
“El futuro pasa por intentar tener más calidad de vida y tiempo libre tanto para nosotros como para nuestras empleadas con el fin de intentar conciliar y que todo sea un poco más llevadero”, explica Juanjo mirando a los próximos meses.
Imagen de la Cervecería Carpe Diem en La Cistérniga
El objetivo pasa por seguir “esforzándose cada día” para que el bar “siga creciendo en clientela” y poder “contratar a otra persona”. Entre ceja y ceja tiene, como podemos ver, fomentar los nuevos empleos y también conciliar. Algo muy complicado en el difícil mundo hostelero.
El futuro es “incierto” finaliza Juanjo que, sin embargo, promete seguir trabajando y esforzándose para sacar “día a día el establecimiento hostelero adelante”.