Valladolid

Cumple un año el bar con el alquiler más barato de la provincia

El Ayuntamiento de Camporredondo puso en renta un bar en la localidad por un euro al mes para ofrecer a sus vecinos un espacio de ocio

22 agosto, 2021 09:00

Hace un año el anuncio del alquiler de un bar en el municipio vallisoletano de Camporredondo parecía una broma, un chiste que escondía detrás letra pequeña o un gancho propio de publicidad engañosa. “Se alquila bar por un euro al mes”, rezaba el anuncio. Pero nada más lejos de la realidad, se trataba de un reclamo ideado por el Ayuntamiento de la localidad que nacía el verano pasado para devolver a sus vecinos un punto de encuentro donde hacer vida social con los suyos.

Los habitantes de Camporredondo (unos 160) se quedaban hace dos años sin el único bar que existía en la localidad, después de que su dueño decidiera echar el cierre tras años de servicio para disfrutar de una merecida jubilación. El Ayuntamiento tuvo claro desde entonces que debía idear una fórmula para ofrecer a sus habitantes una alternativa de ocio y convivencia que diera algo de vida al pueblo, sin grandes costes o inversiones para los propietarios con el objetivo final que perseiguen muchas pequeñas localidades de la provincia, el de la lucha constante por no perder servicios y, por consiguiente, población. 

A Javier Izquierdo y Jesús García, alcalde y teniente alcalde, respectivamente, se les ocurrió una original forma de dar continuidad al ocio en el pueblo y decidieron proponer un alquiler simbólico para el nuevo bar a un coste irrisorio; así llegó la idea de poner de arrendar un bar completamente nuevo por un euro al mes.

Se perseguían dos objetivos, el de generar trabajo entre gente de la zona y ofrecer a los vecinos de Camporredondo la comodidad de no tener que desplazarse a pueblos cercanos como Montemayor de Pililla o Santiago del Arroyo para tomar un café.

Tras tres semanas de reforma, el edificio junto al Centro Cívico cobró vida para atender a los clientes y pese a nacer en plena pandemia, este negocio se consolida. “Pensamos que por el momento que era iba a tener más dificultad, pero ha ido mucho mejor de lo esperado, así que le auguro buena vida y que siga así. En una semana termina el contrato con la actual dueña y lo cogerá otra persona del pueblo. Ha habido más interesados y la verdad que en este sentido estamos contentos porque la propuesta ha tenido bastante aceptación entre la gente de la zona”, comenta a El Español-Noticias de Castilla y León el alcalde de la localidad, Javier Izquierdo.

El balance desde el pasado agosto ha sido muy positivo para los vecinos de Camporredondo que se han convertido en fieles clientes del bar Coyote, un establecimiento que cuenta con aproximadamente 45 metros cuadrados en el interior y casi cien de terraza. “Precisamente, pensamos en hacerlo ahí por la buena comunicación que tiene le pueblo y por facilitar más si cabe la localización y el aparcamiento”, explica Izquierdo.

La pandemia no ha impedido que la cafetera se mantenga a pleno rendimiento en este bar, que la plancha siga funcionando para servir raciones y bocadillos y que se sienten a la mesa los vecinos para disfrutar, sobre todo en verano y durante los fines de semana en los que se celebran distintas actuaciones musicales.

Este pueblo, como ha sucedido con muchos otros ha visto aumentada su población en un 10% en el último año. “Este virus tiene cosas negativas claro está, pero también positivas, la gente prefiere vivir en el pueblo y es el momento de demostrar que esa España vaciada de la que muchos hablan ofrece también servicios y oportunidades que sirven para mejorar el bienestar de los vecinos. La gente mira ahora a los pequeños pueblos con otros ojos y es algo que te alegra, en verano duplicamos los vecinos y de los 160 censados podemos llegar a los trescientos fácilmente. Desde que comenzó la pandemia todas las casas que había a la venta se han vendido”, afirma Izquierdo.

Iniciativas como esta permiten que los pequeños pueblos no pierdan servicios y vivan con las mismas comodidades que pudieran tener en otros lugares de mayor población. Este es, según el alcalde de la localidad "un proyecto de futuro que genera trabajo y que supone un centro de reunión en Camporredondo para que puedan disfrutar durante años vecinos de todas las edades".