Valladolid Paco María Cenizo, quién figura en la cuadrilla de Manzanares, fue jaleado y aplaudido en los encuentros que tuvo con las utreras porque lo hizo en su línea habitual.

De tentaderos y amigos por Alcazarén

7 diciembre, 2020 10:37

Mañana gris, amenazante y un fuerte viento que movió en exceso las telas toreras. Pero no fue óbice para que la tienta se desarrollara con normalidad. Un tentadero importante, como diría López Chaves quién tuvo una mañana inspirada y donde le vimos disfrutar en la cara de las utreras del ganadero de Brazuelas, Jesús Pérez.

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Sensacional estuvo Mingo, como le llaman familiarmente. Se le nota ese regusto y satisfacción tras cada tanda. Tiene crédito y un oficio adquirido a base de apostar siempre en su carrera. Un reto fuerte desde que se iniciara a mediados de los años 90 de novillero, y culminara con una triunfal alternativa en su tierra charra con Joselito y Ponce ante un encierro de sus amigos los Capea. Han transcurrido casi 23 años.

Ahora, superados los 40, se le ve feliz, sin la preocupación de los inicios en esta difícil profesión, y dispuesto siempre a ponerse delante allá dónde su apoderado, el otrora diestro salmantino Andrés Sánchez, encuentre contratos, -de los buenos-. Quién por cierto vende maravillas de su torero.

El diestro ledesmino tentó dos de las tres utreras que echó el ganadero vallisoletano. ¡Pero qué tentadero! Importante como mencionó Domingo López Chaves al micrófono de Grana y Oro, cuyo reportaje salió el pasado fin de semana.

Fueron exigentes, de valiosa bravura embistiendo sin desmayo y comiéndose la franela del “León de Ledesma”, quien llegó a ponerse de rodillas como si estuviera empezando en esto del toro. ¡Qué gusto proporciona ver a un torero tan decidido, con tanto oficio y desparpajo en su muleta y capote!

Una de las vacas fue tentada por el diestro Rubén Sanz, donde es asiduo en “El Refugio” de Brazuelas merced a la amistad y el aprecio entre torero y ganadero. Más encastada la que hizo segunda, y con la que el torero soriano tuvo que meterse a fondo con ella logrando sacar juego provechoso de la brava y fibrosa utrera.

Y de “tapia” “El Mene”, un becerrista al que ayuda Andrés Sánchez y que reside en Salamanca para ir cogiendo oficio. Apunta maneras el aspirante a novillero.

Paco María Cenizo, quién figura en la cuadrilla de Manzanares, fue jaleado y aplaudido en los encuentros que tuvo con las utreras porque lo hizo en su línea habitual. Magisterio del salmantino picando a las bravas utreras. “En la senda de los grandes”, que diría Paco Cañamero. Por algo va con quien va…

Numerosos invitados los que se dieron cita en la mañana amenazante como “Suso”; un subalterno de lujo que va en la misma cuadrilla que Cenizo. El banderillero de Nava del Rey vino de espectador y amigo.

De Iscar llegaron Seve Sansegundo y Gini, su padre (Bar Central de Iscar). Y de la cercana Alcazarén se acercaron unos amigos junto a los familiares bodegueros de Jesús Pérez (Viñas Murillo), quiénes elaboran “Chapirete”; un Rueda muy selecto que se degustó durante el copioso almuerzo.

Tras el tentadero, acudimos con Mingo y sus hijos a las caballerizas para que Jesús les mostrara algunos caballos de los que cría; otra de las pasiones del ganadero…y del torero salmantino.

Luego vendría un suculento y reconfortante almuerzo dirigido y organizado por Alicia, la esposa de Jesús, quienes, como siempre, dieron buena muestra de su hospitalidad y generosidad. Alicia nos obsequió con un primoroso dulce de membrillo, de cosecha propia, que es una verdadera delicia. Gracias, familia. Hasta cuando queráis.