Valladolid

Arrolladora puesta en escena del CBC Valladolid

26 septiembre, 2019 10:56

El primer partido de la temporada siempre es especial, huele a nuevo en el espíritu y la puesta en escena del equipo y sirve para romper incertidumbres y empezar a asentar las certezas del curso. Las de este CBC Valladolid han quedado claras desde los primeros minutos del partido inaugural en el polideportivo Pisuerga.

El de Hugo López es un equipo que quiere correr, que ama atacar, el ritmo ofensivo, la velocidad y la propuesta vertiginosa; pero tampoco escatima en esfuerzo defensivo, en apurar el trabajo en la línea de pase, en bloquear el rebote como si en cada posesión fuese el destino del partido y en mostrar la dureza necesaria para no regalar ninguna canasta.

Duro camino le espera al Marin Ence Peixe Galego en esta LEB Oro si en cada jornada ofrece la misma resistencia que en Pisuerga. 25-13 y 28-12 en los dos primeros parciales en un partido que tuvo poca lectura en el plano corto pero mucha visión huyendo de la miopía. La primera es que la rotación de diez jugadores es completa y bien distribuida, dos hombres de garantías por puesto a los que López combina indistintamente sin que el nivel sobre la cancha se resienta. Una plantilla larga y con alternativas que no es poco para las penurias presupuestarias que se pasan en una categoría que lleva el oro en el nombre pero tiene mucho sabor a plata en el baloncesto nacional.

Al descanso la contundencia del marcador, 53-25, tenía un reflejo aún más profundo en la valoración (79-8), ahí es dónde la diferencia era más clarificadora, incorporando a la anotación el resto de variables estadísticas, todas ampliamente favorables para los locales que presentaron una tarjeta de 57, 60 y 100 en los porcentajes de tiros de dos, triples y tiros libres respectivamente en los primeros 20 minutos.

El paso por el vestuario se le atragantó al Carramimbre y el ritmo ofensivo con el que había deslumbrado en el inicio del partido se estancó en un paupérrimo porcentaje de tiro de campo para sumar sólo 9 puntos en 8 minutos de juego (62-41), pero el colchón de la primera mitad hacía no temer por la victoria ante un equipo recién ascendido de LEB Plata.

La frescura del comienzo del partido se esfumó y tampoco volvió a Pisuerga en el último cuarto. López amplió más la rotación y distribuyó los minutos con todo el banquillo pero esos cambios que resultaban inmaculados en los parciales iniciales ahora no se acoplaban con la misma facilidad. Aún así, la victoria siempre estuvo asegurada, 72-53 a falta de 5 minutos. Los minutos finales no tuvieron mayor trascendencia que la de cerrar la primera victoria de un equipo que en los primeros 20 minutos mostró su versión más ilusionante (82-66).