Salamanca

La última tala de árboles en La Aldehuela

23 diciembre, 2020 10:11

El Aldehuela fue hace no muchos años un gran parque forestal con miles y miles de chopos que poco a poco han sido eliminados. Los últimos fueron talados hace un par de años, para construir un gran aparcamiento: como si fuera incompatible una chopera de árboles que estaban bien separados, con los coches. Se optó por lo fácil: se eliminan obstáculos para construir el aparcamiento a toda velocidad y a cobrar.



Los árboles, parece, siempre estorban. Así, estos días, el Ayuntamiento anuncia la remodelación de calles como Álvaro Gil, Gran Capitán , Torres Villarroel y planes que se superponen unos con otros -"Savia", "Edusi Tormes", etc- para plantar árboles (que nunca son tales, sino arbustos), con un coste de millones de euros. Pero a la vez, tala o deja que talen los últimos grandes chopos del Aldehuela, "incongruencia mayor no cabe".



"Nuestra asociación no está de acuerdo con la distribución del espacio en zonas monotemáticas: parques urbanos, áreas turísticas, zona comercial, "ciudades deportivas", las supuestas huertas (600 nada menos) ecológicas del Tormes, etc. creemos que es preferible la mezcla de usos que hacen de la ciudad un sistema mucho más sostenible. Por eso, lo que parece, en el Aldehuela, es que al tratarse de una ciudad deportiva, eso sería lo único importante, y por lo tanto estorbarían los árboles: "manchan", necesitan algunos cuidados, dan sombra a las pistas...; esta segregación de espacios multiplica los desplazamientos en coche. La gente va a practicar deporte a la "ciudad deportiva", en su coche, claro. Pero antes se talaron los árboles, para crear dos grandes aparcamientos. Es muy posible que esta última tala de árboles, parcial, sea la previa para eliminar todos los demás grandes árboles de la "ciudad deportiva".



"En el actual estado de shock en el que se encuentra una parte de nuestra ciudadanía, se aprovecha la situación para realizar tareas que probablemente no se podrían realizar en otras circunstancias o si no, ¿quién sabe qué cables se les han cruzado a los gestores de tanto despropósito?", apuntan desde el Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.