Salamanca Lo segundo muy importante es la distancia social, y lo tercero, la mascarilla, que es otro tema político que a lo mejor tenía que ver que estábamos en una medicina basada en la existencia y no en la evidencia.

Médico y secretario de Sanidad de Nuevas Generaciones: “La reflexión es cuántos votos puedes ganar a cambio de cuántas vidas”

21 mayo, 2020 00:00

Jesús Martín es sobre todo médico. Aunque también conocido por ostentar la Secretaría General de Sanidad de Nuevas Generaciones, este joven, que acaba de realizar el examen MIR, ha vivido en primera persona la crisis del coronavirus en Salamanca. En concreto, como voluntario en el ‘hospital de campaña’ que se levantó en Fonseca y en el equipo Covid de Los Montalvos. Cuenta su experiencia en esta crisis y relata sus impresiones sobre lo que viene, incluidas las manifestaciones actuales. Habla también de la situación de los MIR y de la actualidad del virus y la política.

Supongo que allí las sensaciones han sido más amables que en el hospital Clínico. ¿Qué has sentido?



Yo he podido comparar porque mi hermana trabaja en Urgencias, en el Clínico, y fue la primera sanitaria aislada por los posibles casos de Covid. Pero yo he visto el lado duro del aislamiento, el estar tantos días enfermos y recibir la única visita de los “astronautas”, como decían ellos. Y dentro de ese ámbito, he tenido historias muy duras como por ejemplo un paciente que ingresó con su mujer y ella falleció. El trámite de esta persona al haber muerto su mujer sola, él estar solo… Ha sido una labor muy humanitaria. Lo que más vivíamos era esa carga, con sentimientos muy duros.

Al final la humanidad no se estudia como tal en la carrera. ¿Cómo se puede lidiar con eso?



Lo primero la vocación y lo segundo el concepto de equipo. Ha habido médicos de diferentes especialidades, incluidos nosotros. Creo que la otra herida del coronavirus se consigue tratando con ellos de forma constante y entre todos. Ha sido eso, el sentirnos todos en un equipo y tener en el centro al paciente. Ha habido momentos más y menos bonitos pero es algo a recalcar, esa vuelta a la medicina humanista.

¿Cuáles eran esos momentos bonitos?



El reencuentro con sus familiares. El paciente al que se le daba el alta y venía a recogerle su marido o su mujer después de un mes, el verles cómo se están dando un abrazo es muy bonito. Hemos celebrado el cumpleaños de una paciente, a otra le hemos dado el alta cuando era el cumpleaños de su marido… Ha habido momentos muy bonitos que se suman a la carga de sentimientos que ya tienes.

¿Cómo se montó Fonseca?



Nos llamaron un día y al siguiente ya estábamos allí con los de preventiva, un par de charlas formativas para que tuviéramos clara la protección individual y esa misma tarde ya teníamos el primer paciente. Nosotros nos encontramos un hotel y teníamos un coordinador médico y una coordinadora de enfermería y todas las facilidades del mundo. A partir de ahí lo que hicimos fue medicalizarlo.

Cuéntame la situación de los MIR



Ha ocurrido uno de los mayores atropellos. Todo empieza con el cambio más grande del MIR, el descenso del número de preguntas que lo vuelven menos discriminativo. Se lleva a cabo este cambio sin Gobierno, algo que no se entiende. Cambia también la baremación, aunque eso no es tan grande. Nos enteramos de la fecha de examen un mes antes y luego empiezan los grandes problemas.

No puede ser que una pregunta tenga dos respuestas correctas, un caos. Pero la sorpresa mayor es que, además de que no ha habido ningún tipo de información, se admiten baremos fuera de plazo habiendo facilitado antes un periodo extra. Ha sido una de las grandes protestas y la otra es cómo vamos a elegir la plaza, pasando a la opción estrictamente telemática y no en directo. Un sistema más opaco. Entendemos que la situación es la que es pero se puede hacer en directo.

El Gobierno nunca se ha acordado de los MIR, supongo que no porque no quieran sino porque tenían un desconocimiento absoluto de las peculiaridades de la Sanidad de España. De hecho, no se ha pensado en los 14.000 médicos, no estudiantes, que podían ayudar y han sido las comunidades autónomas, colegios de médicos y los propios médicos los que se han ido ofreciendo. Pero ha sido un caos. Solo se han acordado de los MIR cuando veían que era muy caro tener a los residentes de último año como adjuntos. Ha quedado claro el desconocimiento profundo de la Sanidad y una falta de respeto continua.

¿Se os ha compensado el trabajo como voluntarios?



Hemos sido voluntarios pero remunerados. Nosotros nos apuntamos sin saber si era remunerado, solo porque los compañeros lo estaban pasando fatal en el hospital pero nos lo han remunerado como contrato de residente de primer año.

¿Buen trato del hospital y de Sacyl?



Jamás pensé que, ante el tormentón que han tenido, nuestros jefes médicos se hubieran portado tan bien. Sé que en otras comunidades no pueden decir lo mismo como en Madrid o Barcelona. Se puede decir que es algo ‘made in Castilla y León’. Salamanca es la ciudad universitaria y ese ADN se ha impregnado en nosotros.

¿Ha cambiado tu decisión sobre la especialidad a escoger estos meses?



He tenido mis dudas aunque siempre había una especialidad que destacaba más que otras. En las facultades no enseñan lo bonito de la Medicina de Familia pero después de esta experiencia personal y profesional me decanto sin ninguna duda por ella. Puede que no sea la más reconocida pero me parece que es la más bonita. Descubres más allá de una patología, eres capaz de encontrar la esfera humana. Voy a tirar por vocación. Creo que no me arrepentiré.

Como secretario general de Sanidad de Nuevas Generaciones y como médico… ¿Crees que la clase política del Congreso está alejada de la situación?



Te puedo trasladar la opinión de la calle y la que hemos visto a otros niveles políticos, como el autonómico o local, es que los que han dado la batalla son los ciudadanos y los que han actuado como marines en primera fila son nuestros sanitarios y tristemente hemos tenido muchas bajas. Y la curva de infectados sanitarios no para de subir. Eso resume si los 350 diputados han estado cerca de la realidad o prefieren hablar de otra.

¿En qué ha fallado la gestión del Gobierno nacional y de la Junta?



Creo que ha sido un problema no del sistema sanitario. Ha habido una falta de creencia a los avisos que se nos ha dado desde diferentes instituciones sanitarias y una vez que no se podía frenar, el sistema sanitario se ha encontrado con la ola del tsunami y ha hecho lo que buenamente ha podido. Ha salido muy reforzado como sistema sanitario en cuanto a su capacidad de adaptación. Si lo transportáramos a un sistema de empresas, creo que la capacidad de adaptación que ha tenido es inimitable.

Nos hemos diferenciado de Corea del Sur, de Alemania. Hemos decidido seguir un modelo más a la China, con la que habrá que hablar del origen en cuanto a la temporalidad porque se han ocultado cifras, y obviar la prevención y meter a la gente en sus casas. Corea del Sur podría haber sido un ejemplo en el que mirarnos y no lo hicimos.

Otro problema es que hay 17 sanidades no comunicadas. No soy jurista pero sabemos que el estado de alarma crea un mando único en Sanidad y ha quedado patente la incapacidad del Ministerio de Sanidad para liderar a las diferentes sanidades autonómicas a las de España. Luego queda expresado con el ‘sálvese quien pueda’ en un mercado internacional. Habrá que repensar la situación. Y a partir de ahí, los consejeros de Sanidad han hecho un papelón, algunos con mayor o menor acierto con sus declaraciones.

¿Estaríamos preparados ya para un rebrote?



El primer pico que hemos recibido ha sido por coronavirus pero ahora nos vienen la segunda ola de pacientes no Covid. A ello se suma una plantilla limitada por los sanitarios que todavía se están recuperando y extenuados por los turnos y el trabajo que han tenido. Si viene una segunda ola, los profesionales sanitarios se encuentran en esta situación. Creo que sería complicado gestionar una segunda ola. Lo positivo es que todos hemos aprendido mucho pero sería desastroso tener una situación de la mitad de lo que hemos vivido.

Entonces, ¿arriesgarse a que pueda haber un rebrote con las manifestaciones u otras imágenes que hemos visto es irresponsable?



Completamente. Hablamos de salud pública. Nos incumbe a todos. Uno de los problemas que hay ahora es el ambiente caldeado a nivel político. Todo se politiza o se tergiversa para politizar. En este caso, ni haber pedido medidas de prevención anteriores a las tomadas y criticar la primera semana de marzo te vuelve un machista, ni criticar que se estén promocionando ciertas actitudes irresponsables para manifestarse ahora te vuelve un comunista.

Tenemos que separar la salud de la política y los políticos tienen que tener altura de miras para saber separarlo y no caldear el ambiente. Eso no se traduce en intención de voto ahora, sino se extrapola a vidas humanas. Cuando se alientan este tipo de manifestaciones por intereses políticos, la reflexión es cuántos votos puedes ganar a cambio de cuántas vidas. Es duro pero hay que decirlo así. Yo lo primero soy médico.

¿Has tenido problemas con los EPIs o mascarillas defectuosas?



Hemos tenido la suerte de que nuestros jefes han luchado siempre por el centro de Fonseca. Aquí el problema ha sido de desabastecimiento y de estamentos superiores al propio Hospital. En mi caso una de las mascarillas que tengo ha resultado ser de menos protección pero no me puedo quejar. Es triste que ocurra pero la culpabilidad está a otros niveles que a la Dirección del Hospital. Se queda como una anécdota sobre todo por el respeto a los compañeros que sí lo han pasado realmente mal.

¿Te han hecho la prueba PCR?



En mi caso no porque según el protocolo ahora lo que hacían era el test de anticuerpos y en base a lo que dieras, te hacían PCR o el llamado ELISA. Yo di negativo en anticuerpos y en ELISA estoy a la espera de resultados.

¿Qué opinas de la desescalada por fases?



Ha sido un acierto de Castilla y León el entender que el mapa político no es igual al geográfico. Han entendido que en una provincia se pueden dar diferentes situaciones y que la capacidad de acción va por áreas básicas de salud. Es un grandísimo acierto que se haya defendido

Acierto de CyL el entender que el mapa político de España no es el geográfico. Han entendido que en una provincia hay diferentes situaciones. La parte norte de Salamanca y Ávila estar en otra fase. Grandísimo acierto que se haya defendido esto. Parece que nunca destacamos y esto es un acierto.

Entonces, mejor la prudencia de Castilla y León que la de Madrid o Castilla-La Mancha, por ejemplo



Entiendo la importancia de la economía pero sin salud no hay economía. Aquí entran análisis de por qué no se hizo caso en materia de prevención y la economía no habría tenido que parar tanto y no estaríamos en las cifras de muertos de ahora. Pero como sanitario, si me das a elegir una cosa u otra, nosotros tenemos un principio que es primero no dañar. Con el juramento hipocrático queda respondida la pregunta.

Los consejos son los de siempre pero conviene recordarlos. ¿Qué tiene que hacer la sociedad para intentar no molestaros más?



Lo más importante es el lavado de manos y no tocarnos la cara cuando vayamos a dar el paseo o comprar. Lo segundo muy importante es la distancia social, y lo tercero, la mascarilla, que es otro tema político que a lo mejor tenía que ver que estábamos en una medicina basada en la existencia y no en la evidencia. La mascarilla es para la nariz y para la boca porque sino no hace su labor porque nos da una falsa seguridad. Sobre los guantes, dan generalmente una sensación de falsa seguridad y acabas tocándote la cara. Y ser conscientes los focos de infección como los sitios con mucha aglomeración de personas como los supermercados. Y, por supuesto, hacer un uso racional de servicios de urgencias.