Jorge Martínez, pianista prodigio de León

Jorge Martínez, pianista prodigio de León

León

Jorge Martínez, pianista prodigio de León: trayectoria y futuro de un talento musical que brilla con 17 años

Jorge Martínez fue el flamante ganador del VI Concurso Jóvenes Intérpretes 'Ciudad de Salamanca', ciudad donde ofreció recientemente un concierto de solista al piano con la JOSCS interpretando a Beethoven.

Más información: Joven Orquesta Sinfónica Ciudad de Salamanca: una factoría de talentos musicales

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Jorge Martínez, flamante ganador del VI Concurso Jóvenes Intérpretes 'Ciudad de Salamanca', es un joven pianista de León de 17 años, con una trayectoria y un futuro que brilla en el difícil mundo de la música clásica. Debutó con orquesta a los 15 años tocando el concierto n.º 20 de Mozart con la Joven Orquesta de León en el Curso para pianistas y directores de Eutherpe, al que ha asistido en las tres últimas ediciones.

En fechas pasadas lo hemos visto de solista con la Joven Orquesta Sinfónica Ciudad de Salamanca, bajo la dirección de Andrés Ramos Navarro, donde cosechó un éxito clamoroso, con más de cinco minutos de aplausos, interpretando al piano una pieza nada fácil, el 'Concierto n.º 5 para piano y orquesta', conocido como 'Emperador', de Ludwig van Beethoven.

Jorge comienza sus estudios musicales a los cinco años en la Escuela Eutherpe con Margarita Morais y Rodrigo Suárez. En 2021 accede al Conservatorio Profesional de León, donde estudia con Héctor Sánchez obteniendo el Premio Extraordinario de las enseñanzas profesionales de Música de Castilla y León en 2024.

Jorge Martinez saluda al público de Salamanca, junto al director Andrés Ramos, en el el reciente concierto en el CAEM

Jorge Martinez saluda al público de Salamanca, junto al director Andrés Ramos, en el el reciente concierto en el CAEM

En el curso 2024‐2025 asiste a clases con Andrey Yaroshinsky. También recibe clases magistrales de Josu de Solaun, Joaquín Soriano o Vincenzo Balzani. Ha ofrecido conciertos tanto en España como en el extranjero en salas como la Sala Eutherpe, Auditorio Ciudad de León, Teatro Ramos Carrión, Palazzo Cesena en Bari, o Cento de las Artes y la Música de Salamanca (CAEM), entre otros.

Ha obtenido numerosos galardones entre los que destacan el VI certamen de Jóvenes Intérpretes Ciudad de Salamanca, el I premio en el Concurso Intercentros Melómano Castilla y León, segundo premio en el Concurso Gran Klavier Ciudad de Alcalá, tercer premio en el Concurso Nacional Ciudad de Don Benito, finalista con mención especial del jurado en el Diputación de Albacete o cuarto premio en el Ricard Viñes de Lleida.

Pregunta: Jorge, gracias por atender a EL ESPAÑOL de Castilla y León. Ya ha conseguido grandes logros con solo 17 años, como actuar de solista con una orquesta sinfónica. Pero antes de hablar de tu carrera actual, quiero saber un poco más sobre tu formación. ¿Cómo fue tu inicio en el mundo de la música?

Respuesta: La música ya me intrigaba desde pequeño, bien fuera cantar o bailar, todo lo que era música me gustaba. Con cinco años, recuerdo que me regalaron una guitarra, y ya quería apuntarme a clases, pero en León no podía darlas porque era muy pequeño y ninguna academia me admitía. Entonces encontramos en mi colegio una escuela de piano, la Escuela de Música Eutherpe, con la que empecé mis estudios. Comencé a coger ganas, me empezó a gustar aquello. A partir de los doce, ya tomaba como algo serio aquellas clases, a lo que yo me quería dedicar profesionalmente. Y con catorce años, accedí al Conservatorio Profesional de León. Entré un año adelantado, donde estuve tres años, terminando el curso pasado el grado profesional en sexto. Este año estoy finalizando mis estudios de Bachillerato, mientras acudo a clases regulares a Madrid.

P: Ya hemos escuchado sus inicios con el piano.

R: Mis inicios fueron un poco casi jugueteando con el piano. Es decir, ya desde pequeño tenía esa afición por la música, y a medida que fui creciendo, se convirtió más en una vocación, casi en algo más laboral, aunque siempre se conserva ese espíritu de fascinación por el instrumento.

P: A tan corta edad ya había hecho avances notables. En cuanto a su trayectoria, ¿cómo fue el camino hacia su primer concierto como solista en una orquesta sinfónica?

R: Mi primer concierto como solista, mi debut con orquesta, fue a los 15 años, hace apenas dos años y medio. Gracias a un curso que tenemos en León para pianistas y directores con la Joven Orquesta Leonesa (JOL). En ese momento ya había dado conciertos de piano solo, pero no con orquesta, y también había obtenido algún premio en concursos. Ese momento, la verdad, fue muy especial. Los ensayos, al principio, tienes siempre ese miedo de la orquesta, del pianista solo, pero luego es un diálogo muy bonito, porque cuando tocas en un auditorio una pieza, o lo haces en un concierto a piano de solista, es cierto que estás como un poco aislado. Además, en medio del escenario, tú solo, como también aislado del público. A mí me gusta cuando tocas con orquesta, ese contacto con el resto de instrumentistas, con el director, ese diálogo que hay entre el piano y la orquesta, es una sensación bastante mágica, la verdad.

"Me gusta cuando tocas con orquesta, ese contacto con el resto de instrumentistas, con el director, ese diálogo que hay entre el piano y la orquesta, es una sensación bastante mágica".

P: Cuéntenos, ¿cómo empezó su historia con el piano?

R: De pequeño me gustaba mucho la música. Me enseñaban canciones, yo cantaba todo de oído, me gustaba el canto. De hecho, estuve apuntado al Coro de León durante siete años, hasta que me cambió la voz. Me gustaba mucho todo lo relacionado con la música, me gustaban los instrumentos, sobre todo los grandes. Hubo un tiempo que hasta me gustaba la tuba. Era mucha afición por todo lo que conllevara música. Ya fuera clásico, no clásico, o toda la música que había. Cuando traté con el piano, me acuerdo que era casi como un juego divertido. Es decir, iba allí porque me gustaba lo que hacía, pero cada vez lo cogía con más ganas y me ponía con una obra nueva. Intentaba siempre sorprender al profesor, encontrar un poco esa diversión que me daba a mí, y plasmarlo en la música. La verdad que, mientras fui creciendo, conseguí tomármelo como algo mucho más serio, y siempre conservar ese espíritu que uno tiene cuando es niño, que tampoco es consciente de lo que hace.

P: Una pena que, por su corta edad, no haya podido ingresar en un Conservatorio Superior de Música y esperar un año.

R: Es cierto. Cuando hice las pruebas en 2021 en el Conservatorio Profesional conseguí un trabajo adelantado en León. Pero es cierto que no se puede, tienes que tener el título de Bachillerato para poder acceder al Conservatorio Superior. Pero bueno, al final, yo he seguido estudiando, preparando conciertos, como este que he dado en Salamanca este fin de semana, y muchos concursos que estoy preparando ahora mismo. Además de bastante repertorio, para poder seguir formándome, y presentarme a todo lo que pueda. Aunque ya no tenga ese apoyo del Conservatorio Profesional, en unos meses ya comienza el Conservatorio Superior, del que tengo ya muchas ganas.

P: Se nota que no ha sido un camino fácil, pero sí muy enfocado. Hablando un poco más sobre su futuro, ¿cómo ve su carrera en los próximos años?

R: La verdad es que en la música está todo muy incierto. Es decir, tampoco sabes el futuro, porque consta mucho de oportunidades. Al final, tú vas a tu propio camino, y lo que te vaya surgiendo. Pero siempre hay que intentar tener objetivos claros, y yo, en un futuro, digamos de aquí a diez años, no me veo de esta manera. Voy a seguir trabajando día a día, montando nuevos repertorios, intentando presentarme a los concursos que pueda, intentando realizar todos los proyectos que pueda. Luego, las oportunidades hay que buscarlas, pero también algunas te van viniendo. Me gustaría en un futuro seguir dando conciertos, aunque también me llama mucho la atención la docencia del piano.

Jorge Martinez, pianista León. La soledad del artista en el escenario

Jorge Martinez, pianista León. La soledad del artista en el escenario

P: ¿Tiene algún sueño o meta específica que le gustaría alcanzar?

R: A ver, hay ciertos concursos de piano en Europa y en el mundo, que son como los concursos más top, que a mí sí me gustaría estar en esos sitios, tocar en algunos auditorios, como por ejemplo el Carnegie Hall, uno de los lugares más emblemáticos de Nueva York y del mundo en cuanto a música y artes escénicas. O la Royal Albert Hall, otro de los lugares más notables del mundo en términos de conciertos y eventos culturales, que se encuentra en Londres. Además de otras salas significativas, o conocer a pianistas muy famosos. Son un poco esas metas que uno tiene ya de niño, desde que empieza a ver a pianistas tocar, que dice, yo quiero conocer a este, o yo quiero tocar con este, o actuar en lugares simbólicos.

P: ¿Se ha detenido a reflexionar sobre la situación actual de la música entre los jóvenes, un ámbito en el que constantemente emergen grandes talentos?

R: Actualmente, el papel de la música es muy importante, porque es un arte y en los jóvenes está un poco relegado, más que por la música, por el formato que a veces tenemos de ella, puesto que se asocia mucho a públicos distintos. Creo que no debe ser así, es decir, con las redes sociales, actualmente los músicos tenemos una gran labor, porque debemos difundir la música, digamos, un poco adaptada a los nuevos medios y los nuevos tiempos. Actualmente hay varios músicos que están destacando muchísimo, España está mejorando mucho, por ejemplo. Concretamente, en el panorama pianístico una barbaridad, con respecto a hace treinta años. Eso es debido a que contactas con profesores buenos que vienen del extranjero también, o el trabajo que hace cada uno día a día, el esfuerzo que se impone uno mismo de estar estudiando horas y horas, y además, hay mucho más espíritu, aparte competitivo, mucho más compañerismo entre la gente.

P: Sin duda, tiene una visión muy clara de lo que quiere lograr. En cuanto a su desarrollo artístico, ¿qué rol juega la interpretación de obras clásicas versus las composiciones modernas?

R: Pienso que tenemos que tener una base. Yo no creo que haya que catalogar esto clásico o esto moderno. Yo no veo esa visión, sino que, al final, en el piano tenemos que ser intérpretes. Eso sí, tenemos que conocer todo el repertorio que exista para tener una visión más enriquecida de la música en general y poder conocer tanto obras barrocas de Bach, Mozart, Chopin, o, mismamente repertorio del siglo XX o siglo XXI, que también es lenguaje musical y armonía. Debemos conocer todo tipo de obras para luego ya tener tu propia visión crítica de la música.

P: ¿Hay algún estilo que sienta que le define más como pianista?

R: Hace unos años, recuerdo, tenía gran gusto por la música del barroco, no sé, que es bastante extraño cuando eres joven, que te guste ese tipo de música. Actualmente estoy descubriendo mucha música del siglo XX, de Rachmaninov, por ejemplo. También de Chopin o Liszt del siglo XIX, me enfoco más sobre todo en ese romanticismo. Me gusta mucho la música folclórica española, todas las obras de Granados o de Albéniz, que las estoy descubriendo ahora mismo y empezando a tocar mucho más, y me están fascinando bastante.

Jorge Martínez, joven pianista de León

Jorge Martínez, joven pianista de León

P: ¿Qué supone o ha supuesto para usted la Joven Orquesta Sinfónica Ciudad de Salamanca y más viviendo en León?

R: Cuando gané el Concurso de Jóvenes Intérpretes 'Ciudad de Salamanca' el premio consistía en tocar con la Joven Orquesta Sinfónica, que para mí era como un sueño. Ya había tocado con orquesta tres veces en León, pero ir a un auditorio como es el CAEM a la sala grande y con una orquesta sinfónica, la verdad que para mí fue como un sueño. Además, con un concierto al que le tengo mucho cariño, como es 'El emperador' de Beethoven. Fue un sueño hecho realidad. Luego está todo el trabajo con el director, Andrés Ramos, y toda la orquesta al completo. Ha sido una experiencia muy enriquecedora. También un trabajo muy bonito, que me ha ayudado a desarrollarme como músico, y a darme a conocer un poco también en otras ciudades, como es Salamanca.

P: Y cinco minutos de aplausos del público salmantino.

R: Sí, sí, la verdad que fue un concierto muy emotivo, que supuso una gran experiencia. Luego también el auditorio de Salamanca en el CAEM. No había estado nunca, y cuando lo vi el primer día en el ensayo, me quedé impactado de lo grande que es y todas las características que tiene. Y el concierto fue una maravilla. Quedé muy contento con todo el trabajo por parte de la orquesta y por mi parte también. Creo que el resultado fue muy positivo y el trabajo de los ensayos muy gratificante.

P: ¿Qué consejo le daría a otros jóvenes que están comenzando su camino en la música y que sueñan con lograr algo similar a lo que ha alcanzado usted?

R: Pues al final es el trabajo constante, yo creo. De pequeño, a veces pensaba que sí existía la fórmula mágica. Pero no es la panacea, sino el trabajo constante, el enriquecimiento con nuevos consejos, investigar por tu cuenta, conocer nuevas músicas, leer mucho... Uno de los problemas que tenemos actualmente es que dividimos mucho al pianista, compositor o director, y creo que el músico tiene que englobar todas las facetas de la música. Es decir, tiene que conocer la composición, tiene que improvisar, tiene que saber dirección. Un poco al modo de los antiguos, por ejemplo el pianista búlgaro Nikolay Marinov, que es un gran músico, pianista, compositor y también director. Al final tienes que tener una formación muy completa, enriquecerte con lecciones de muchos maestros, y lo más esencial, que al final el maestro más importante no eres tú mismo, es el trabajo diario. Es decir, todo el estudio, la conducta del piano y todos los instrumentos requieren muchísima disciplina. Y creo que sin ese trabajo es imposible alcanzar las metas. Pienso que el talento, más que el innato, el que puedes tener es una constante del trabajo y la disciplina que tú mantengas en el estudio.

P: ¿Qué ofrece León para quien quiera desarrollar su talento musical?

R: León tiene un valor muy importante. Yo me he formado en la Escuela Eutherpe, dirigida por Margarita Morais desde los cinco años y aún continúo este año. Me he formado con un montón de pianistas que vienen a tocar en el Auditorio de León, varios cursos durante el año y encuentros con orquestas. También está la Joven Orquesta Leonesa, que está dando también un poco a conocer la música en León. Además, tenemos instituciones como el Conservatorio Profesional, que intentan un aporte cultural para León, pero también con su auditorio, trayendo festivales y orquestas, para que se mejore un poco la situación cultural en España, que yo creo que es lo más importante.

P: Jorge, es realmente inspirador escuchar todo lo que ha logrado a tan temprana edad y cómo se ha mantenido tan enfocado en su carrera. Estoy seguro de que grandes cosas le esperan en el futuro. ¡Le deseamos todo el éxito en sus proyectos venideros!

R: Muchas gracias. La verdad que siempre hay que seguir trabajando, y hacerlo constantemente. Esa es la clave para un futuro que nunca se conoce, pero que espero que sea bueno. Muchas gracias a ti, Luis.