Imagen de como quedo el vehículo tras el accidente en Burgos

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Burgos

Investigado en Burgos tras empotrar su coche contra una vivienda y quintuplicar la tasa de alcholemia

A consecuencia del fuerte impacto resultó herido y fue evacuado a un centro hospitalario

8 abril, 2022 10:24

La Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Burgos ha investigado a A.T.E. (60) como presunto autor de un delito contra la Seguridad Vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, evidencias corroboradas por el resultado positivo obtenido en la prueba de alcoholemia en sangre practicada.

Los hechos se sucedieron en la madrugada del pasado 29 de enero, en una localidad del Alfoz de Burgos. Un vehículo que circulaba por el caso urbano del municipio se salía de la vía por su margen izquierdo y chocaba contra una vivienda. Del siniestro hubo que lamentar daños materiales tanto en el vehículo implicado como en la edificación y también personales, ya que el conductor y único ocupante resultó con lesiones.

A consecuencia de estas fue evacuado a un hospital en ambulancia, por lo que, por precaución, no se le practicó al conductor la prueba de alcoholemia mediante el aire espirado; pero esta circunstancia no impidió que, ya en el centro, se le extrajera una muestra de sangre, bajo sospecha de que pudiera encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, muestra que más tarde fue debidamente analizada bajo mandamiento judicial.

El resultado obtenido de la analítica indica una tasa de alcohol en sangre de 2’58 g/l, que equivale a una tasa de alcohol de 1’29 mg/l en el aire espirado, siendo este último método el usado comúnmente, a través de los etilómetros, para detectar esa estimación de alcohol en el cuerpo. 

Esta tasa equivalente superaba en más de cinco veces la máxima establecida para este grupo de conductores que es de 0’25 miligramos de alcohol por litro de aire.

Las diligencias instruidas han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Burgos.

La ingesta de bebidas alcohólicas así como la de drogas y sustancias tóxicas influye en el conductor de un vehículo con la disminución de la capacidad sensorial, de reflejos y de atención en la conducción, desvirtuando la percepción de la realidad, determinando una conducción inapropiada y creando un concreto peligro para la vida propia y del resto de los usuarios de la vía, aumentando exponencialmente la posibilidad de sufrir un siniestro vial.

Estas conductas al volante pueden conllevar administrativamente hasta 1.000 euros de sanción y penalmente podrán ser castigadas con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.