Ávila

La localidad abulense de Sotalbo se convierte en epicentro solidario tras el voraz incendio de Navalacruz

El municipio, eminentemente ganadero, recibe ayuda en forma de paja y forraje para los animales

18 agosto, 2021 20:37

Sotalbo ha sido sin duda uno de los pueblos cercados por las llamas de los muchos damnificados que ha provocado el incendio originado el sábado entre Cepeda y Navalacruz. La vorágine de medios aéreos y humanos para evitar una tragedia aún mayor ha dado paso de algún modo al ‘ruido’ de los camiones que portaban ayuda en forma de pajay forraje para las reses de los ganaderos afectados. Kilos y kilos de solidaridad sobre ruedas que ya empiezan a hacerse visibles en un terreno municipal donde se apila la ayuda.

Según Juan Manuel Del Nogal el alcalde de esta pequeña localidad de 250 habitantes censados, la ayuda ya es mucha, aunque no suficiente, porque hablamos de un pueblo eminentemente ganadero. En torno a una decena de profesionales de la ganadería son los afectados, los que han perdido el pasto y para ellos han llegado hasta la mañana de ayer 10 camiones en especie para sus reses (vacuno y caballar es lo que más prolifera). Cada camión porta en torno a 50 paquetes de 200 kilos cada uno. Tremenda la solidaridad.

Además afirma el regidor que llega de todos los puntos de España y también de localidades vecinas. El Ayuntamiento lo gestionará y lo repartirá a los afectados para que no se especule con ello porque sí, en esto como en todo siempre hay gente que quiere sacar partido.

La ayuda viene en camino, los animales la precisan. De momento para su abastecimiento de agua no hay problema porque "beben de los arroyos y por ahora están limpios". Los vecinos por su parte tienen agua corriente "aunque huele a humo y no está apta para beber", pero también ellos están recibiendo ayuda por parte de la Diputación en forma de agua embotellada apunta el alcalde que afirma que también les está repartiendo Protección Civil. 

Son tiempos duros los que les toca vivir, a priori ha pasado lo peor, la amenaza de las llamas, las noches sin dormir. El ruido de los aviones y helicópteros cargados de agua con el que apagar el fuego dan paso a los camiones con ayuda para un pueblo eminentemente ganadero, es el sonido de los trailer solidarios el que ahora escuchan los vecinos, siempre mejor, pero que también recuerda la dureza de las jornadas vividas y sufridas por el avance de las llamas que también ha calcinado alguna que otra casa vieja, no habitada. Por suerte se mantienen en pie las viviendas habituales y también las segundas residencias que precisamente ahora estaban ocupadas.

Todo ello gracias a los profesionales que lucharon contra el fuego pero también de los propios vecinos que hicieron frente a las llamas y que no estuvieron solos.El alcalde ha querido agradecer a los habitantes de Sotalbo el pundonor, pero también a los de Niharra y Padiernos, ejemplares en su reacción. 

Ha sido una situación tremenda de la que aún hay que evaluar los daños pues sigue habiendo, entre otras cosas, ganado que no aparece u otro que lo hace, pero quemado, arrasado.