Leticia García, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla y León Valladolid
Leticia García, portavoz del PP: “Estamos perfectamente tranquilos y cómodos con todo lo firmado con Vox”
La nueva portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes defiende el pacto con Vox, acusa al PSOE de “alarmar” con “mantras” y reivindica una legislatura de “estabilidad, serenidad, crecimiento y entendimiento” | “La prioridad nacional es un criterio inspirador y pasará todos los filtros jurídicos” | “Carlos Martínez no tiene la altura política necesaria para defender Castilla y León”
Leticia García Sánchez no ha llegado de repente a la primera línea parlamentaria. Durante décadas ha forjado una trayectoria política en el partido, la administración más pegada al territorio y la gestión para ocupar hoy uno de los puestos más visibles y estratégicos del PP de Castilla y León.
Zamorana, licenciada en Derecho por la Universidad de Salamanca y curtida durante décadas en la administración local y, sobre todo, autonómica, es la actual portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes y una de las voces con más peso en el nuevo tablero político de Alfonso Fernández Mañueco.
La nueva mujer fuerte del PP en el hemiciclo. La otra, también zamorana, está en el Gobierno: Isabel Blanco, vicepresidenta segunda de la Junta y una de las dirigentes de máxima confianza del presidente. Dos escuderas, dos perfiles sólidos y dos rostros femeninos que ponen cara al Partido Popular en esta nueva etapa.
Leticia García nació en Zamora en 1973 y empezó pronto a militar en el PP. Fue concejala en Morales del Vino, procuradora por Zamora desde 2019 y portavoz adjunta del grupo popular antes de asumir ahora la portavocía principal.
Su trayectoria combina el oficio político con un profundo conocimiento de la administración: funcionaria en la Diputación de Zamora, fue jefa del Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo, delegada territorial de la Junta en la provincia y, más tarde, consejera de Industria, Comercio y Empleo.
Un recorrido técnico e institucional que explica buena parte de su perfil actual: gestión, solvencia, disciplina y una especial habilidad para la negociación, algo que ya demostró en su etapa al frente de una consejería especialmente vinculada al diálogo social y al tejido productivo.
Quienes coincidieron con ella en la Delegación Territorial de Zamora recuerdan una imagen muy concreta: Leticia García era la primera en llegar a trabajar. Ese detalle significativo ayuda a entender su manera de estar en política. Es trabajadora, perfeccionista, de firmes convicciones y poco dada a la improvisación.
Como buena abogada, se mueve como pez en el agua en el debate. Mide las palabras, afila los argumentos y no rehúye el cuerpo a cuerpo parlamentario.
Su intervención en el debate de investidura fue, para muchos, una revelación. Hasta el punto de que en los pasillos de las Cortes y en el mundillo periodístico hay quien se atreve a hablar de ella como una de las portavoces con más proyección de la historia reciente del hemiciclo.
Casada, madre de tres hijos y amante del rock y la música heavy, García ha asumido además un cargo que hasta ahora nunca había ocupado una mujer en el Partido Popular de Castilla y León.
Lo hace al frente de un grupo con más mujeres que hombres y desde una idea que repite con naturalidad: la igualdad real llegará cuando deje de ser noticia que una mujer esté al mando.
En sus primeras intervenciones como portavoz ha defendido la estabilidad, el diálogo y la normalidad institucional como ejes de la legislatura, sin perder una marcada identidad zamorana ni una defensa pasional de Castilla y León.
Ahora le toca poner voz al PP en las Cortes, sostener parlamentariamente el pacto de Gobierno con Vox y ejercer de escudo político de Mañueco en una legislatura llamada a medir la solidez del acuerdo, la capacidad de entendimiento entre los socios y la resistencia de la oposición.
Ella reivindica una Castilla y León ambiciosa, lejos de lo que denomina la visión gris de la comunidad. “Soy pasional. Me pasa también con Zamora. No soporto esa visión gris que hacen algunos”, afirma en esta entrevista.
Pregunta.- ¿Cómo ha sido este estreno al frente de la portavocía y la dirección del Grupo Parlamentario Popular?
Respuesta.- Es un estreno ilusionante, porque comenzamos una nueva etapa con toda la responsabilidad que tenemos desde este grupo parlamentario. Hay muchas caras nuevas y estoy muy satisfecha, porque creo que van a aportar mucho. Hay mucho talento, es un grupo muy valioso. Tenemos 18 mujeres y 15 hombres, que van a dar lo mejor de sí mismos, y todos con mucha ilusión.
Creo que estamos ante un momento ilusionante. Se ha formado un Gobierno con un acuerdo que responde exactamente al resultado de lo que han querido las urnas y eso significa que empezamos cuatro años de estabilidad. La parte parlamentaria también nos motiva mucho, como acompañamiento al Gobierno, como lanzadera de iniciativas y, por supuesto, por toda la actividad legislativa que tenemos por delante. Lo iniciamos con mucha ilusión, responsabilidad y compromiso por parte de todos nosotros.
P.- A priori, aunque se supone que por delante hay cuatro años de estabilidad y un Gobierno sin sobresaltos, va a ser necesaria mucha pedagogía para explicar qué se va haciendo en base al acuerdo con Vox, como hizo el presidente el otro día matizando algunos puntos.
R.- Siempre es importante explicar a las personas e informar sobre lo que se va haciendo y lo que supone la acción de gobierno. Pero en este momento tenemos a un Partido Socialista, a una izquierda, agarrada a mantras, buscando siempre algo para tapar todas las dificultades que tiene el PSOE. Está en un momento crítico, nunca ha estado peor, y sufre una degradación política terrible.
Lo que está haciendo ahora el Partido Socialista es agarrarse a lo que puede para tapar eso y, en muchos casos, alarmar a la población. Y eso lo quiero lamentar, porque se trasladan cosas, sobre todo por parte del PSOE, que no son reales.
En ese sentido, sí es importante explicar a todos los castellanos y leoneses qué es este pacto y cuáles son las líneas de gobierno. El pacto es la parte común de los dos partidos y luego cada consejería seguirá desplegando sus propias políticas públicas, conforme expliquen los consejeros cuando comparezcan en las Cortes y a lo largo de sus intervenciones.
Más que pedagogía, quizá se trata de informar y de que la gente lo conozca bien. Estoy muy satisfecha del pacto, porque es muy extenso, con 324 medidas, y ya en sí mismo define lo que es y, sobre todo, lo que no es. Y eso me parece muy importante.
Tenemos que insistir y queremos informar. Para eso estamos todos nosotros, sobre todo frente a las mentiras del Partido Socialista, que está tratando de embarrar un pacto transparente, que responde al mandato de las urnas y que es claro. Desde luego, no obedece a esos mantras que ellos están utilizando.
Leticia García, junto a la tribuna de oradores en las Cortes de Castilla y León Valladolid
P.- ¿Cree que el argumento del miedo a la ultraderecha debería estar ya superado incluso por el Partido Socialista, teniendo en cuenta que es una fórmula que han votado los ciudadanos en varias comunidades autónomas y que puede producirse también a nivel nacional?
R.- El Partido Socialista sabe perfectamente que este acuerdo responde al mandato de las urnas. Lo que ocurre es que tiene tanto que tapar que lo utiliza como excusa para hacer una oposición basada en exageraciones, hipérboles y mentiras, porque esa es la realidad.
Cree quizá el Partido Socialista que con eso va a encontrar un caladero de votos. Yo creo que la ciudadanía se ha dado cuenta de que lo importante es trabajar y responder a lo que nos dicen las urnas con medidas concretas. Las personas de esta comunidad quieren levantarse tranquilas, descansar tranquilas, trabajar, tirar de sus familias, de sus mayores y de sus hijos.
Creo que esto ya no le sirve de nada al Partido Socialista. Además, ha perdido mucha credibilidad y cada vez está más inmerso en una situación de degradación política. Lo que intenta es agarrarse a un clavo ardiendo.
La ciudadanía sabe perfectamente que lo que estamos haciendo es coherente. No hay nada alarmante. Todas las medidas están pensadas para el día a día de las personas y para seguir avanzando. Castilla y León es una comunidad en la que ha crecido el empleo, que sigue creciendo, que mantiene una senda de crecimiento económico y que lo hace con impuestos bajos.
"El PSOE tiene tanto que tapar que lo utiliza como excusa para hacer una oposición basada en exageraciones, hipérboles y mentiras"
Con este acuerdo ofrecemos seguir bajando impuestos y continuar trabajando por toda la comunidad, prestando los mejores servicios en las ciudades, en los pueblos y en el mundo rural, con impuestos bajos y con un esfuerzo de contención del gasto público que también se concreta en el pacto. Esas son las líneas que nos estamos fijando para el futuro.
La gente debe tener tranquilidad. En Castilla y León estamos centrados en esta comunidad y pensando en su futuro. El Partido Socialista, como siempre, miente y exagera con sus argumentos.
P.- ¿Cree que va a influir mucho la actualidad nacional a la hora de embarrar el debate en Castilla y León? ¿Carlos Martínez va a poder sostener su postura con lo que está ocurriendo en el PSOE?
R.- Si lo pensamos fríamente, no podríamos decir que vaya a poder mantener mucho tiempo esa postura. Pero, por desgracia, estamos acostumbrados a ver cómo el PSOE, por mantenerse en el poder y mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa, es capaz de cualquier cosa.
Carlos Martínez ha venido defendiendo a Zapatero y a Pedro Sánchez. En sus intervenciones es una tónica constante. Su primera premisa es defender al Gobierno de Sánchez y también a Zapatero, y queda mucho más lejos la defensa de los castellanos y leoneses.
Ha quedado muy claro en sus intervenciones. Lo vimos también en el debate de investidura. No le escuchamos propuestas concretas para Castilla y León, porque se le acabó el tiempo de intervención y no hubo forma de que expresase ni una sola propuesta. Eso es muy lamentable cuando representas a un partido de la oposición que tiene vocación de gobierno.
Que no tengas ni una sola propuesta, que te escudes en falsedades y que no estudies con rigor ni siquiera el propio Gobierno de la Junta, que desconozcas absolutamente todo, es una pena.
P.- Da la sensación de que sigue insistiendo en errores, como aquel famoso Castilla-León, que luego derivó en y León, y Burgos y Soria...
R.- Es la falta de pudor lo que hay que lamentar. Cuando pretendes trabajar por una tierra, lo primero es conocerla. Él ha demostrado que no la conoce, que no conoce ni el propio nombre de su comunidad autónoma.
Hay muchísimos ejemplos. El presidente los puso sobre la mesa el día del debate. Carlos Martínez ha ofrecido en campaña electoral cosas que ya existen en Castilla y León desde hace muchos años. La Dirección de Economía Social existe desde hace mucho tiempo. La tarifa plana la vendió como algo importante, cuando existe en esta comunidad desde hace años y la implantó Alfonso Fernández Mañueco en 2019.
Desconoce la estructura, el funcionamiento y la tierra. Ha quedado claro. No es algo que yo diga políticamente, es que él lo ha demostrado. Pero es que no le da vergüenza ni lo disimula. Mantiene sus mensajes.
Por eso creo que no tiene la altura política necesaria para defender esta tierra. Primero, porque no la defiende; y segundo, porque no la conoce.
P.- ¿Vox sí conoce Castilla y León? ¿Cómo espera que sea la relación entre los dos grupos parlamentarios? En el Gobierno es uno y en las Cortes debería reflejarse esa sintonía.
R.- Así está siendo ya y así lo planteamos para el futuro. Ambos grupos parlamentarios estamos trabajando al unísono para plantear la legislatura. El trabajo es constante, mantenemos reuniones y trabajamos conjuntamente, porque así debe ser.
Es muy importante tener también ese soporte en las Cortes, de impulso de iniciativas y de acompañamiento al Gobierno.
"La prioridad nacional es un criterio inspirador de políticas que van a pasar todos sus filtros"
P.- La semántica va a ser muy importante en estos cuatro años. Un matiz en cualquier palabra o en cualquier término puede resultar delicado. Por ejemplo, el presidente explicó el otro día qué se entiende por prioridad nacional. ¿Es complicado exponer una postura que tiene que estar acordada con el otro partido?
R.- Cuando tienes fijada la política y firmada en un pacto de forma concreta, sabes a qué te refieres y queda pendiente su posterior desarrollo. Es importante hacerlo bien y explicarlo también bien.
La semántica es importante, sobre todo cuando hay partidos que tratan de hacer de la semántica un campo de batalla. Pero cuando hablamos de prioridad nacional estamos hablando de un criterio inspirador de unas políticas que luego hay que desarrollar.
Desde este grupo parlamentario estamos perfectamente tranquilos y cómodos con todo lo que se ha firmado. La prioridad nacional es un criterio inspirador de políticas que van a pasar todos sus filtros. Cuando se bajen a una convocatoria pública o a las bases de una subvención, pasarán por la intervención, por los filtros normativos, jurídicos, etcétera.
Por lo tanto, será la aplicación concreta de esas políticas la que también deje tranquilas a las personas. Creo que las discusiones semánticas vienen más por el ataque que realiza el PSOE y la izquierda que por el propio contenido. El contenido está claro, meridianamente claro, firmado y suscrito por dos partidos políticos. Máxima tranquilidad al respecto.
P.- Los compromisos incluidos en ese acuerdo marcarán un calendario legislativo muy pautado, porque muchas medidas tienen reflejo en leyes con fecha tope. ¿Están organizando ya cómo va a ser esta legislatura en ese aspecto y cuáles son los principales objetivos?
R.- Ahora mismo estamos volcados en trasladar el reflejo del Gobierno a las Cortes. En este momento se está constituyendo el Gobierno. Están nombrados los consejeros y secretarios, pero se trabaja en las estructuras inmediatas.
Nosotros estamos trabajando ya en la constitución de las comisiones permanentes legislativas, que es una actividad importante para iniciar la labor parlamentaria. Una vez constituidas las comisiones y con el Gobierno ya en marcha con todos los cargos, lo siguiente será el calendario de medidas legislativas.
El pacto tiene muchas medidas pautadas con plazos, legislativas y no legislativas. Nosotros vamos a trabajar con las prioridades establecidas en el propio acuerdo como punto de partida.
No obstante, hay que recordar que también hay diez consejerías y una vicepresidencia que desarrollarán su propio trabajo más allá del acuerdo, porque no es un pacto de máximos, sino de mínimos. Esos son los ejes comunes sobre los que trabajamos y, por tanto, los ejes prioritarios. Luego cada consejería y la vicepresidencia segunda irán desplegando su propio programa. En las Cortes haremos lo mismo: actividad legislativa sin prisa, pero sin pausa.
P.- Es la primera mujer en este cargo en el Partido Popular, un papel que tradicionalmente han desempeñado hombres. Parece que son los hombres quienes tienen esa capacidad de ser primeros espadas en el plano dialéctico. ¿Le supone más responsabilidad o una reafirmación de que una mujer puede hacerlo exactamente igual o mejor que un hombre?
R.- Para mí es un orgullo ser la primera mujer. Estoy contenta de serlo y de que, cuando se hable de quién fue la primera mujer, aparezca mi nombre, el de Leticia García. Personalmente, me llena de alegría.
Pero también es verdad que lo natural hoy debería ser que no fuera noticia que una mujer esté al frente de ningún puesto. En este grupo parlamentario, en el que hay más mujeres que hombres, lo vivimos con absoluta naturalidad. La verdadera igualdad se alcanza cuando eso deja de ser noticia, cuando resulta normal que haya mujeres y hombres y que esté al frente la persona que se considere más válida, sin mirar si es mujer o si es hombre.
Este grupo cuenta ahora con José Luis Sanz Merino como viceportavoz y con dos portavoces adjuntas, Rosa Esteban y Mercedes Cófreces. La apuesta del presidente Mañueco cuando se elaboraron las listas provinciales fue predominantemente femenina. Se vio entonces y se ve ahora en los escaños, con una presencia femenina muy importante.
Lo mejor de esto es que no se ha hecho por cumplir cuotas, sino porque se ha elegido a los mejores y resulta que hay más mujeres que hombres. Nosotras, y hablo también en nombre de mis dos portavoces adjuntas, estamos muy orgullosas y muy contentas de estar en la dirección del grupo. Yo, personalmente, estoy muy orgullosa, pero lo importante es que esto deje de ser noticia.
P.- Lo sorprendente es que para el PSOE esta situación se asemeje a un gallinero donde hay un gallo que es el líder del corral, y me refiero a las afirmaciones del pleno de investidura por parte de Carlos Martínez.
R.- Es sorprendente, pero sobre todo es lamentable. Llevamos escuchando lecciones de feminismo del Partido Socialista de forma constante. Se erigen como los verdaderos feministas, pero luego consideran que hay gallos de corral.
Yo lo dije en el debate de investidura, porque la terminología que utilizó Carlos Martínez fue la de “machos alfa del corral”. A mí me dio a entender qué es lo que realmente piensa. Al final, cuando se habla mucho, y Carlos Martínez tiende a hablar mucho, se ven las costuras. Creo que eso es lo que le ha pasado.
Por eso, en el debate de investidura hice un llamamiento a las mujeres del PSOE. En el Partido Popular no vamos dando lecciones a nadie, pero trabajamos con el ejemplo. Aquí está al mando del grupo parlamentario una mujer, hay muchas mujeres en este grupo y creemos en la igualdad efectiva, no en la impostada.
A veces parece que ellos hablan de feminismo para justificar que precisamente son los menos feministas. En la práctica están demostrando una desigualdad absoluta y hemos visto un trato hacia las mujeres en las altas esferas del PSOE muy lamentable.
Ya está bien de que se erijan en feministas solo porque son socialistas. Nosotros trabajamos con el ejemplo. Las mujeres ocupamos puestos de responsabilidad sin alharacas, sin proclamarnos y sin gritar. Con normalidad y naturalidad, como debe ser.
Ellos, a veces, proclaman ese feminismo para tapar sus vergüenzas, que son muchas.
Leticia García, sentada en el escaño que ocupa en las Cortes de Castilla y León Valladolid
P.- Un deseo para esta legislatura. ¿Cómo le gustaría que se desarrollara?
R.- Me gustaría que fuera lo que nosotros defendemos siempre: una legislatura estable, que dé seguridad a las personas de Castilla y León y que permita que la comunidad siga creciendo.
El 15 de marzo se eligió precisamente la continuidad de unas políticas públicas que han dado fruto en todos los sentidos, desde la prestación de servicios públicos hasta el crecimiento económico. Hay más gente trabajando que nunca en Castilla y León y lo que eligieron los ciudadanos es que continúe esa senda de crecimiento.
Mi deseo es que seamos capaces, entre todos, de plasmarlo desde la tranquilidad, desde la serenidad y con el mejor presidente posible, que lo digo con la máxima convicción: Alfonso Fernández Mañueco. Ha demostrado que es capaz de llevar a Castilla y León a esos niveles y de competir con las mejores.
Queremos cuatro años de estabilidad, cuatro años de serenidad, cuatro años de crecimiento y, específicamente en lo que se refiere al Parlamento, cuatro años de entendimiento.
"El 15 de marzo se eligió la continuidad de unas políticas públicas que han dado fruto en todos los sentidos"
P.- ¿Y que Castilla y León se sitúe entre las tres mejores comunidades de España para vivir?
R.- Entre las tres mejores para todo: para vivir, para trabajar, para invertir, para emprender y para formar una familia. Es ambicioso, sí, pero eso demuestra que algunos tenemos objetivos. Y también tengo otro deseo para esta legislatura: que desaparezca la visión gris de nuestra tierra. Que desaparezca esa visión gris que hace el PSOE y que impere lo que somos de verdad. Es muy importante que creamos en lo que somos, porque lo somos. Yo, en esto, soy pasional. Me pasa también con Zamora. No soporto esa visión gris que hacen algunos, porque puede espantar a mucha gente.
Cuando proyectamos esa imagen estamos perjudicándonos. Si hablas en muchos sitios diciendo siempre que aquí todo está mal, la gente que te escucha y que quizá se quería quedar o quería venir puede decidir que no. Por eso es tan importante creer en lo que somos.
Hay discursos que se oyen año tras año. A mí eso me da mucha rabia, porque creo en esta tierra, en Zamora y en Castilla y León. Me da pena cuando se elige una forma de contar las cosas que genera automáticamente una sensación negativa en quien lo lee o lo escucha.