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El Huesca, un rival en apuros

4 octubre, 2018 13:34

Un rival directo por la permanencia arriba al Estadio José Zorrilla. El Huesca no atraviesa por sus mejores momentos, a pesar de haber rascado un empate en la última jornada, y el gran comienzo de curso se ha visto empañado por la mala trayectoria reciente, que le ha llevado a ocupar los puestos de descenso de los que salió el Real Valladolid merced a su victoria en Villarreal.

Ese triunfo en Eibar, junto con el gran empate en Bilbao, despertaron la ilusión del equipo aragonés, que acusó demasiado la goleada en el Camp Nou. Cuatro derrotas seguidas que han penalizado hasta el punto de situar a Leo Franco en la casilla de salida, cuestionado y meditándose una temprana destitución.

Debilidad defensiva

El Huesca es el equipo más goleado de la categoría con 17 tantos recibidos, aunque se trata de una estadística algo difuminada ya que el Barcelona le endosó ocho tantos en su visita a la ciudad condal. A pesar de ello, Leo Franco no ha logrado la seguridad atrás que sí posee el Real Valladolid. hasta ha cambiado al portero, una decisión que no se toma a la ligera nunca, dejando a Werner en el banquillo en el último encuentro, dando la opción a Jovanovic.

En la parcela defensiva, el único fijo es Miramón en el lateral derecho. De hecho, hasta la pasada jornada había disputado todos los minutos del campeonato. En el costado contrario, hasta hace unas semanas, el fijo era Luisinho, pero una dura lesión en la rodilla ha truncado su temporada antes de tiempo; actuando en esa demarcación por el momento Akapo, a la espera de un posible fichaje para sustituir al lateral zurdo lesionado.

Foto:a LaLiga

El eje defensivo es una de las zonas donde más dudas, y concesiones, ha generado el Huesca. Entre Semedo, Etxeita y Pulido se reparten los minutos, sin encontrar el técnico argentino una pareja que se consolide con el paso de las jornadas, aunque Pulido y Semedo han formado dúo en estas últimas jornadas.

Tampoco ofrece garantías el centro del campo, donde Musto es indiscutible, aunque es duda seria para el choque de Zorrilla. Melero ha sido su acompañante en gran parte de los partidos, pudiendo actuar también Moi Gómez, en un trivote ofensivo, o Aguilera, en una opción más defensiva. Una medular que condiciona el esquema, del 4-4-2 característico de Leo Franco, a un 4-3-3 más habitual en el Huesca durante el pasado curso.

Una capacidad ofensiva que no explota

El hombre de más calidad del Huesca es Gallar, lo demostró en su debut en Primera allá por la primera jornada, pero desde entonces se ha ido apagando. Todo el equipo ha experimentado esa sensación, mostrándose demasiado especulativo con el resultado y perdiendo capacidad de sorprender en ataque. Ferreiro, Gürler o el propio Melero pueden ocupar también posiciones de banda, con Cucho Hernández, Longo y Chimi Ávila repartiéndose los minutos en la delantera. De hecho, entre los tres suman tan solo dos goles, lo que habla de la falta de chispa del Huesca en área rival.

No por ello dejan de ser delanteros peligrosos para el Real Valladolid, siendo los tres muy diferentes y con distintos puntos fuertes. Longo, una buena referencia fija a los centrales, y Cucho y Chimi son un dolor de cabeza al espacio, en velocidad y con sobrada calidad para sorprender a cualquiera, por lo que la siempre concentrada zaga pucelana deberá tenerles muy bien vigilados.