Alberto en su granja A.G.M. de Olmedo.
La primera granja de ovino de España sin antibióticos está en Valladolid: “Mis animales toman vinagre como Alcaraz”
La Granja A.G.M. de Olmedo cuenta con el certificado de Bienestar Animal y también el sello de Cero Antibióticos. Desde hace 14 años, Alberto usa este vinagre de manzana en el lugar.
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La Diputación de Valladolid celebraba a finales de enero la entrega de la V edición de los Premios Ecoempleo. Todo, en una iniciativa que busca reconocer el esfuerzo de empresas y emprendedores que integran, en su modelo de negocio, la protección del medio ambiente.
El primer premio recaía en Alberto Alejandro García por su labor en la Granja A.G.M. que se sitúa en la localidad vallisoletana de Olmedo. Un proyecto que, como defendían desde la institución provincial, representa “un hito en la ganadería nacional” al “convertir una explotación de ovino tradicional en un centro de innovación verde”.
“La granja no solo es pionera en España por su certificado de Bienestar Animal, sino que también destaca por ser la única con el sello Cero Antibióticos, usando prebióticos naturales para mejorar la salud de sus animales”, explicaban desde la institución provincial.
La granja destaca, en su modelo de gestión, por la economía circular. Aprovecha subproductos agrícolas para la alimentación del ganado y usa el estiércol como abono para viñedos reduciendo drásticamente la generación de residuos y emisiones.
EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con Alberto Alejandro García. Nacido en Olmedo y que lleva allí toda la vida. De 54 años, en 2004 abrió su Granja A.G.M. de ovino y no se cansa de recibir reconocimientos.
Las ovejas en la Granja A.G.M. de Olmedo.
La vida de Alberto
“Me defino como una persona, tanto emprendedora como innovadora. Todos los premios que he recibido a lo largo de los años han sido por ello. Una persona echada para delante y que busca lo mejor para su negocio”, asegura Alberto en declaraciones a este medio.
Nuestro protagonista lleva toda la vida en el famoso municipio pucelano. Trabajó, durante 10 años, en el registro de la propiedad y, después, montó su propia granja de ovino, como confiesa, “sin ningún tipo de conocimiento en el mundo ganadero”.
“Pasé una infancia muy buena, con mi familia. Mi padre falleció en 1995, de repente, y con 20 años me tocó empezar a hacer cosas que no me correspondían, pero salí adelante. Me encantan los caballos e ir de caza con galgos. Hacer cosas diferentes. Quería ser empresario, pero no especialmente de ovino”, apunta.
Sin embargo, la vida hizo que las ovejas y los lechazos estuvieran muy presentes en su día a día desde el año 2004.
Su granja
“El mundo de la ganadería llega a mi vida en el año 2000. Por reparto familiar recibí una granja de gallinas ponedoras que en 2004 se convirtió en una de ovino de leche. Empecé de cero en 2004 con la Granja A.G.M., pero ya llevamos 21 años de trabajo”, explica el ganadero.
En la actualidad trabaja el ovino de leche. Cuenta con un total de 2.500 ovejas y de 500 lechazos. 3.000 animales en total, en un total de 10.000 metros divididos en cinco naves. Dos de ellas de producción, una de recría, una de gestación, otra de lactancia maternizada y una de materias primas.
“La evolución ha sido ascendente. Empecé con 300 ovejas y hemos invertido mucho. Hay poco margen, pero, si eres bueno y sabes rentabilizar la producción, puedes sacar el negocio adelante”, añade el de Olmedo.
Los animales de Alberto en su granja.
Dos certificados y Carlos Alcaraz
“Somos la primera granja de ovino en España certificada en Bienestar Animal y los primeros con el sello de Cero Antibióticos, tanto en leche como en carne”, asegura nuestro entrevistado en lo que es un gran hito para su granja.
Era el pasado jueves, 29 de enero, cuando Carlos Alcaraz se enfrentaba a Alexander Zverev en las semifinales del Open de Australia. El español llegó a vomitar y a tener calambres, pero logró reponerse, vencer, y conseguir su primer campeonato en tierras australianas tras consumir una mágica bebida.
“Carlos Alcaraz bebió vinagre de manzana para mejorar sus problemas de estrés en los músculos. Mis animales toman vinagre como Alcaraz desde hace 14 años. El nuestro es un bálsamo con ajo, prebióticos y plantas naturales que sirve como prebiótico natural. Lo hemos patentado a nivel mundial y se usa mucho en granjas de Italia y Grecia”, confiesa el dueño de la granja.
Alberto apunta que este bálsamo de vinagre de manzana es usado en su explotación para “los corderos recién nacidos” con el fin de “alimentar las bacterias beneficiosas y matar las patógenas”. Añade que “se lo aplica a los corderos nada más nacer para que les dé un chute de energía” y que a las ovejas “les aplica la ración con otras fórmulas”.
“También ponemos música a nuestros animales para que no se estresen. Comen tofu, bebida de soja o tartas de maíz dulce con pulpa de naranja. Viven bien, en un ambiente controlado y sin estrés. Todo con cero antibióticos”, explica.
Menos bajas y el premio de la Diputación
El ganadero señala que la sociedad cree que “si no usas antibióticos habrá más bajas” pero afirma, de forma rotunda, que “no es así”. Él, junto a sus nueve trabajadores, previenen, junto a con los prebióticos, con higiene, limpieza y desinfección para “tener menos bajas”.
“Ese es uno de los premios de los que más orgullosos estoy, el que nos otorgaron por parte del PRAN (Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos), siendo la primera granja en España en conseguirlo en 2024”, añade.
Una granja que también tiene muy en cuenta el medio ambiente y que “no usa plásticos ni productos que provoquen problemas” para buscar generar una “huella de carbono cero”.
“Contamos con un ecosistema con plantas aromáticas para insectos polinizadores para evitar la presencia de mosquitos. Aunque tengamos la calificación de macrogranja, mezclamos todo, en el entorno en el que vivimos. Generamos un ecosistema en el que plantas, animales y personas podamos vivir de una forma más natural”, afirma nuestro protagonista.
Imagen de Alberto.
Alberto cuenta, en declaraciones a este periódico, que atesoran un total de 18 premios, entre ellos el de mejor granja de España por McDonalds en 2024, pero que este último, otorgado por la Diputación, es uno “de los más importantes” porque “se valora el esfuerzo que realizan” y ayuda “a seguir adelante”.
La batalla de los precios y Mercosur
“Nosotros crecemos y mejoramos, pero poco para el esfuerzo que hacemos. Son 365 días del año trabajando. En 2024 nos hizo mucho daño la bajada de los 35 céntimos del precio de la leche de ovino. Desde entonces facturamos 240.000 euros menos”, se queja, y con razón, el ganadero vallisoletano.
Suben los gastos del personal, las instalaciones se tienen que mantener, y cada vez son más las explotaciones ganaderas de Castilla y León en general y de Valladolid en particular que se ven obligadas a cerrar.
“Ante todos estos problemas, es normal que cada vez haya más granjas a la venta. Conozco a compañeros con explotaciones de 3.000 animales que han puesto el cartel de ‘Se vende’ y es una pena”, añade apenado nuestro protagonista.
Sobre Mercosur, Alberto lo tiene claro para apuntar que es “la pérdida total de la hegemonía alimentaria en Europa” asegurando que “los ganaderos de todo el mundo deben de jugar con las mismas reglas”.
El futuro
“Ante el éxito de nuestro modelo, nos vienen a visitar muchas empresas y fondos de inversión de Irán, Turquía, Armenia o Moldavia. También de países musulmanes que buscan implantar esto en sus zonas”, afirma el dueño de la granja A.G.M. en Olmedo.
Sobre el objetivo, mirando al futuro, quiere que su hija, que ha empezado a estudiar veterinaria este año, siga ligada a la explotación.
El suyo, el tiempo dirá. No se cierra a aceptar ofertas de otros lugares del mundo que le llegan gracias a un sistema novedoso que está siendo premiado, como no podía ser de otra manera.