Región

De profesión, piloto de Eurofighter

12 mayo, 2018 19:56

José Manuel Álvarez, sevillano de 35 años. Capitán en la base aérea de Morón. De profesión, piloto de Eurofighter. Este sábado, en Salamanca para participar a los mandos de su caza en la exhibición aérea que ha tenido lugar en Matacán con motivo del Octavo Centenario de la Universidad. “A veces me veo vestido con el equipo en el reflejo de la ventana y pienso que he cumplido un sueño”. Le viene de cuna. Su padre también era militar y su ruta por tantos destinos ha hecho que carezca por completo de acento andaluz.

Luce en su petate los parches que representan a todas las unidades a las que ha pertenecido. En la solapa, el gallo del Escuadrón 113 de Instrucción de la base área de Morón. El actual. Se acicala para la puesta en escena. Pantalón, chaleco y casco 'anti G'. Diseñados para comprimir su cuerpo y combatir la presión que atosiga su anatomía en el vuelo. “Parece que la sangre quiera salir del cuerpo. Si no mantienes alta la presión sanguínea, empiezas a marearte, disminuye tu visión y puedes perder el conocimiento”. Casi nada.

Álvarez pasó por la Academia General del Aire y aprendió a pilotar un caza en Estados Unidos. “Cuando estaba en la academia tardaba en vestirme unos diez minutos, ahora en una misión de alarma me visto en uno”. Al final, los rituales acaban siendo normales, aunque siempre ha de tener en cuenta que maneja un aparato en el que el más mínimo error puede acabar con su vida. “No hay que pensar todo el rato en los riesgos que se asumen. Cada accidente se analiza y de vez en cuando se recuerda. Siempre intento tener en cuenta en cada exhibición los accidentes que ha habido para tener muy presentes sus causas”.

Y es que pilota un Eurofighter Typhoon. Un caza capaz de volar en 'mach 2', a unos 2.500 kilómetros por hora. Si rompe la barrera del sonido muy bajo, te estalla las ventanas de casa. “De Sevilla a aquí tardé unos 22 minutos, y porque la velocidad está restringida”. Sus capacidades están a la altura de un F-18. “El Eurofighter empezó como interceptador y ahora puede hacer misiones de policía aérea, como en el Báltico, o de apoyo a tropas de tierra, como en Afganistán”. Una joya de la aviación diseñada para el combate, pero que este sábado ha hecho las delicias de los salmantinos. Todo un brindis por el Octavo Centenario.