Región

‘El funeral’, una obra para reír desde el primer minuto

14 marzo, 2018 16:01

El Teatro Calderón está de enhorabuena. En la que será su última obra de teatro, Concha Velasco estrena, bajo la dirección por primera vez en el teatro de su hijo, Manuel M. Velasco, y con la enorme compañía de Antonio Resines, ‘El funeral’, una comedia que, como la propia actriz ha descrito, es “sobrenatural y divertida, para todos los públicos”.

El estreno absoluto, el viernes 16, dará paso a un fin de semana de puro teatro en Valladolid para disfrutar de una de las mejores actrices del país, y de todos sus compañeros. En ‘El funeral’, Concha Velasco interpreta a Lucrecia Conti, una famosa actriz que ha fallecido. En el velatorio están presentes Alberto Luján, representante, interpretado por Antonio Resines, que regresa al teatro. El reparto lo completan las nietas de la protagonista, bjo la interpretación de Clara Alvarado y Cristina Abad; y un primo con parentesco lejano y desconocido, interpretado por Emmanuel Medina.

En su presentación en el Teatro Calderón, Concha y Manuel han recordado cómo se les ocurrió la idea de esta obra, que fue nada más y nada menos que en un funeral. En esa ocasión, madre e hijo compartieron una pequeña broma, que fue creciendo y creciendo hasta convertirse en lo que se podrá ver estos próximos días en las tablas pucelanas.

“Una enorme responsabilidad”

Manuel Velasco ha reconocido sentirse “absolutamente aterrado”, pero no por la obra en sí, sino por la “enorme responsabilidad que significa estrenar en el Calderón”. Eso sí, no está demasiado preocupado ya que el teatro vallisoletano “siempre les ha traído suerte”, tras presentar un cortometraje en la Seminci años atrás.

El director de ‘El Funeral’ también ha agradecido todas las facilidades que se ha ido encontrando por el camino. Primero, con Antonio Resines, quien confirmó su presencia “a los cinco minutos”. “No creo que ni se leyera el libreto", ha bromeado Manuel. Y también al resto de miembros del elenco, quienes han facilitado que esta obra sea como “un juguete” al que le han dicho todos que sí.