Región

La proporción entre afiliados y pensionistas, cada mes más deficitaria

24 febrero, 2018 08:26

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social publicó este viernes los datos de pensionistas actualizados al presente mes de febrero. Una cifra que se mantiene cerca del récord históricos en Salamanca, creciendo paulatinamente en una provincia donde ya la cuarta parte de sus habitantes son pensionistas, casi 80.000, sobre una población en torno a 330.000 empadronados.

La importancia de esta creciente cifra, preocupante para las autoridades, es que el sistema público de pensiones español se caracteriza por ser contributivo y solidario. Es decir, que se alimenta de las aportaciones de los trabajadores por la vía de las cotizaciones sociales y se reparte entre los pensionistas. De ahí que su solvencia precise que los ingresos del sistema sean suficientes para sostener las necesidades de gasto.

Esta solvencia se mide con el ratio de afiliados por pensionistas, cuyo mínimo debe estar en dos según consideran los organismos internacionales oficiales. España está actualmente en 2,2 cotizantes por cada pensionista, pero algunas comunidades autónomas son deficitarias, principalmente Castilla y León, con una ratio de 1,4. Todas sus provincias están por debajo de dos (Ávila 1,3; Burgos 1,6; León 1,1; Palencia 1,5; Salamanca 1,4, Segovia 1,8; Soria 1,7; Valladolid 1,8; y Zamora 1,4), sólo superadas por las gallegas Lugo (1,1) y Orense, donde hay siete mil pensionistas más que afiliados.

En el caso de Salamanca, la afiliación a la Seguridad Social ha notado con fuerza los efectos de la crisis económica. Por un lado, porque la cifra de trabajadores se ha reducido con creces debido al paro, pero también por la emigración hacia otras provincias de España e incluso el extranjero en busca de oportunidades laborales. Los cotizantes llegaron a reducirse en 17.000 durante los peores años de la crisis, pero en el último lustro se han ido recuperando paulatinamente. Sin embargo, no se reduce la merma y todavía son diez mil afiliados menos a la Seguridad Social que al inicio de la recesión, cerca de 116.000 en total.

Y a este incremento de la cantidad total de pensionistas se une el progresivo aumento de la cantidad media que cobran los salmantinos, casi doscientos euros más que antes del estallido de la recesión. En la actualidad son 847 euros, frente a los 657 de media en el año 2008. No obstante, es una de las pensiones más bajas del país, que no merma el malestar de los jubilados contra el incremento del 0,25% este año, por debajo del coste de la vida, pues el Índice de Precios al Consumo terminó 2017 por encima del 1%.

Por tanto, si hay más pensionistas y cobran más dinero, el gasto para las arcas del Estado es mucho mayor cada mes, mientras que los ingresos se han ido recuperando poco a poco por la vía de las cotizaciones a la Seguridad Social, pero todavía son muy inferiores a los que había hace una década. Difícil panorama el que se presenta a la provincia de Salamanca si se añade que posee una de las mayores tasas de dependencia de toda España, es decir, el número de menores de quince años y mayores de 65 respecto al resto de población, y una de las menores tasas de reemplazo, esto es, la proporción entre trabajadores a punto de jubilarse y jóvenes en edad laboral.