Región

La lluvia no rompe la ilusión de Oriente en Zamora

6 enero, 2018 21:23

La lluvia rompió todos los planes. Apaciguó los ánimos y las esperanzas de los niños de poder ver a los dromedarios, el séquito de Sus Majestades y a la amplia comitiva del Lejano Oriente. Pero no pudo con la ilusión y magia de una noche especial para niños y mayores. Y es que, pese a la climatología la noche de Reyes invadió de magia un año más la capital con los Reyes Magos.

Diferente respecto a otras veces, pero no menos importante porque aunque ni las calles se llenaban de música, iluminación y sonido, el mismo sentimiento recorría el cuerpo de los más pequeños al poder ver de cerca a los Reyes Magos. Así, ha sido la tarde de Reyes en la capital del Duero, donde la lluvia no pudo con la ilusión de los zamoranos a pie de calle. En torno a las siete de la tarde, Sus Majestades llegaban al Ayuntamiento de Zamora a bordo de sus coches oficiales para entre aplausos y magia acercarse a los zamoranos de forma especial.

Allí eran recibidos por multitud de niños y el alcalde de la ciudad, Francisco Guarido, que le hacía entrega de las llaves de la ciudad tras un discurso en el que una vez más pidió salud y especialmente, lluvia, mucha lluvia. Tras ello y corear a Melchor, Gaspar y Baltasar, los niños fueron formando interminables colas, incluso llegando hasta San Torcuato y la Plaza Sagasta, para recibir un saludo, beso y abrazo de Sus Majestades.

Caras de ilusión, lágrimas, miedo y respeto. Esas eran las sensaciones de un salón de plenos abarrotado que durante más de dos horas ha congregado a miles de niños disfrutando de la cercanía de sus Majestades. Y, esta noche,todos pronto a dormir y en silencio. Sus Majestades de Oriente comienzan a trabajar en Zamora...