Opinión

Una millenial en las Cortes de Castilla y León

31 octubre, 2018 18:27

En la era donde los “beef” entre traperos, el pelo en la axila de Amaia de OT y los límites del humor copan la cabeza de los nacidos entre los 90 y el 2000, resulta que hay unos señores con nombres menos llamativos que C. Tangana, como Juan Vicente Herrera o Pablo Fernández dándose de tortas (dialécticas) en un sitio llamado Cortes de Castilla y León. Y lo que es peor, decidiendo sobre el futuro de nuestros abuelos, padres y el nuestro, sin que los millenials dediquemos un solo “tweet” a ello.

El martes 30 de octubre tuve la oportunidad de asistir a un pleno de dichas Cortes. Necesitas acreditación, salir en una lista, pero no tienes “meet and greet” ni va a haber vises. Comí allí dentro por 7.02 euros. Que yo, lo de los 2 céntimos no lo entendí, pero tampoco lo pregunté para no parecer una paleta.

Una vez dentro del Hemiciclo empieza el show. Y, sí, es el espectáculo verbal que todos pensamos y conocemos, basado en “es que usted”, “sinvergüenza”, “basta ya”... Pero a Leticia Dolera la tachan de “feminazi” cada vez que abre la boca y a Rosalía la acusan de apropiación cultural cada vez que saca una canción, y siguen siendo “Trending Topic”.

Así que allí se sientan un montón de hombres y mujeres, que al parecer se llaman procuradores, y empiezan a hacerle preguntas, previamente publicadas, al presidente y los consejeros de la Junta de Castilla y León. Esto como sinopsis para quedarte a ver el programa no engancha, pero si te digo que van a responder sobre la calidad de vida de tu abuela, que está en una residencia de ancianos en Babilafuente, o sobre la suspensión de la atención sanitaria de tu padre con cáncer en Zamora, igual tengo tu atención.

Y esto es lo que hace falta, que pongamos el ojo crítico sobre ellos. Porque después de dos horas oyendo como se ponen a caer de un burro, se sacan las vergüenzas, se enfadan, se faltan al respeto, entran, salen, miran sus móviles... Me da la sensación de que están de lo más relajados, en sus Cortes de cristal protegidos, haciendo su gran función cada 15 días. A sabiendas de que tu estás más indignado porque Lopetegui negociara con el Real Madrid a espaldas de la Selección Española, que porque tu madre tenga que conducir 30 kilómetros en el Bierzo para que el pediatra pueda atender a tu hermano pequeño.

Porque si nosotros, personas entre 18 a 30 años, que seguimos un canal 24 horas en YouTube, con más de 40.000 espectadores diarios de media, para ver la evolución de 16 aspirantes a cantantes y luego votamos, unas 75.000 personas diarias de media, y opinamos en masa para que se salve el que mejor creemos que lo hace, pusiéramos el mismo interés en esta sesión de las Cortes, y viéramos, opináramos y, por supuesto, votáramos en consecuencia. A lo mejor, estos desconocidos procuradores se esforzarían mucho más en la mejora de la realidad que está fuera de nuestro smartphone.