Federico De La Hoz en su Casa Pasiva Victoria.

Federico De La Hoz en su Casa Pasiva Victoria. Fotografía cedida por Federico a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

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Federico (54), dueño de una nueva casa pasiva hecha a su medida: “Ahorramos 120 euros en facturas al mes”

El vallisoletano confió en MASS Arquitectura para crear el hogar de sus sueños. Destaca “el confort y el ahorro” de su vivienda.

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En una casa pasiva se prima el aislamiento y la hermeticidad de la envolvente para garantizar un consumo de energía que resulta casi nulo. Son viviendas “termo” que no dejan que se escape la energía a través de la envolvente”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Silvia Martínez San Segundo.

Abulense de nacimiento, y residente en Valladolid desde que llegó a estudiar Arquitectura, nuestra entrevistada es, a sus 43 años, la administradora (CEO) de MASS Arquitectura, que nació, como empresa de servicios de arquitectura, en el año 2021.

“En el concepto de casa pasiva, la orientación es fundamental. Asegura buena parte de la climatización del hogar a la captación solar, reduciendo, de esta forma, la necesidad de un sistema activo de energía. Son viviendas extremadamente confortables y con un consumo mínimo de energía”, añade la arquitecta.

Federico De La Hoz Herranz confió tanto en Silvia como en MASS Arquitectura para confeccionar la casa pasiva de sus sueños, hecha a su medida. Se ubica en Valladolid, en el barrio de La Victoria, y entró a vivir en ella el pasado mes de febrero.

Imagen del proyecto a la izquierda y de la Casa Pasiva Victoria terminada a la derecha.

Imagen del proyecto a la izquierda y de la Casa Pasiva Victoria terminada a la derecha. Imágenes de Rubén Hernández Carretero cedidas a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Estoy muy contento porque en esta vivienda, tanto mi familia como yo, tenemos mucho confort. Ahorramos 120 euros en facturas al mes”, explica el propietario en declaraciones a este periódico.

Conocemos, al detalle, cómo ha sido su construcción y también las ventajas que tiene el vallisoletano al vivir en esta casa pasiva.

Otra imagen del proyecto y de la Casa Pasiva Victoria acabada.

Otra imagen del proyecto y de la Casa Pasiva Victoria acabada. Imágenes de Rubén Hernández Carretero cedidas a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La historia de MASS Arquitectura y sus proyectos

MASS Arquitectura nació en 2021, pero, anteriormente, ya trabajaba como arquitecta autónoma en Valladolid, desde el año 2007. En 2021 dimos el salto y lo constituí como empresa”, nos explica Silvia Martínez.

Trabaja, principalmente, con clientes particulares en Castilla y León. Normalmente en Valladolid y Ávila, aunque cuentan con proyectos en Toro, Zamora, en la Sierra de Madrid o incluso en Cantabria.

“MASS Arquitectura hace proyectos a medida de los clientes ya que no hay dos iguales ni dos ubicaciones exactas. Tampoco, las necesidades espaciales y funcionales son las mismas para dos familias distintas. Hacemos trajes a medida, por eso no tenemos dos proyectos iguales. Realizamos arquitectura adaptada al cliente”, añade.

Silvia es passivhaus designer. Especialista en edificios pasivos, desde el año 2015, cuando se certificó con el Passivhaus Institut Alemán. Desde entonces, su arquitectura está centrada y especializada en este concepto.

Las casas pasivas son “el presente”

Las casas pasivas son el presente. Llevo diseñando y construyéndolas desde el año 2015. Hacer edificios o viviendas, que no dependan de la energía es un beneficio para el cliente y para el planeta. Apostar por este tipo de construcciones es fundamental. Más, aún, viendo el contexto geopolítico y percatándonos de cómo afecta al pequeño consumidor o propietario”, señala la CEO de MASS Arquitectura.

El estándar passivhaus nace en Alemania en 1988. Ya lleva más de 30 años entre nosotros. En España no tanto, pero está probado. 30 años después, esas viviendas y edificios siguen funcionando correctamente. Algo que está validado.

Además del “bajo consumo energético”, como señala nuestra especialista, estas casas pasivas cuentan con otras “bondades” como puede ser la “reducción de las emisiones de CO2 al medio ambiente”.

“La reducción del consumo es drástica. Nuestro objetivo pasa por seguir planteando este tipo de viviendas y edificios de consumo de energía casi nulo, adaptados al entorno en el que se ubican y a la historia del lugar. También a las necesidades de cada familia. Todo con una arquitectura honesta”, añade Silvia Martínez San Segundo.

Un proyecto en Valladolid para Federico

El proyecto de la Casa Pasiva Victoria comienza en el año 2021. En ese año empezamos con el proyecto en el estudio. Las obras arrancaron en 2023. Al final, la burocracia juega un papel importante, las licencias de obra y obtener todos los permisos necesarios antes de empezar, llevan un tiempo”, añade la CEO de MASS Arquitectura.

Imagen de la Casa Pasiva Victoria en Valladolid.

Imagen de la Casa Pasiva Victoria en Valladolid. Fotografía de Rubén Hernández Carretero cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El fin de obra se ha dado en este 2026. La obra se ha demorado más de lo habitual debido a que “es una autopromoción”. El promotor de la vivienda “ha contratado los diferentes oficios” con el “consiguiente beneficio en el coste”.

“Se han reducido muchos costes de obra, consiguiendo una vivienda de precio similar al de otras promociones con características muy parecidas, pero con mucha más superficie, llegando a los 234 metros cuadrados y hecha a medida del cliente”, añade Silvia Martínez.

En el caso de esta vivienda la “reducción del consumo es drástica”, señala nuestra entrevistada. En la casa “hay únicamente una factura, que es la eléctrica” y que “en parte se nutre de la energía de las placas fotovoltaicas”.

Federico y su nuevo hogar

Federico De La Hoz Herranz tiene 54 años y nació en un municipio vallisoletano llamado Rueda, aunque vive en Valladolid capital desde que se casó hace 25 años. Sin embargo, acude cada día a la localidad pucelana para atender el negocio hostelero que gestiona junto a sus hermanos y que se llama Casa Lola. Amante del pádel y la bicicleta, apostó por esta casa pasiva.

Fue en el año 2021 cuando me puse en contacto con MASS Arquitectura. Había leído, y me había estado informando sobre las casas pasivas. Llamé a varios arquitectos, pero aposté por Silvia y me lancé a ello”, explica Federico, el propietario de la casa pasiva protagonista de este reportaje.

Nos confirma que las obras arrancaron en el año 2023 después de “derribar una casa molinera existente” para “construir la nueva” que se ubica en el barrio de La Victoria de la ciudad del Pisuerga.

Fue en febrero de 2026 cuando se acabó de construir nuestra casa pasiva. A finales de ese mes, entramos a vivir en ella y estamos encantados en este tiempo que llevamos aquí”, afirma Federico.

Fachada de acceso de la Casa Pasiva Victoria.

Fachada de acceso de la Casa Pasiva Victoria. Fotografía de Rubén Hernández Carretero cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Aspectos a tener en cuenta

Situada en este barrio tradicional de Valladolid, no muy lejos del centro y con viviendas tradicionales de tipología molineras de los años 70 se materializa esta Casa Pasiva Victoria.

La parcela, su situación y los alrededores, el propio barrio, han condicionado la propuesta. Con una edificabilidad limitada y ajustándose al sólido capaz permitido por la normativa municipal se ha esculpido esta vivienda para el aprovechamiento máximo.

“Frente a los condicionantes urbanísticos iniciales, nuestra prioridad ha sido, por un lado, dar la privacidad adecuada, en una vivienda con salida directa a una calle concurrida y, por otro, abrir las vistas de la misma a las grandes superficies verdes que tiene frente a la calle de acceso”, explica Silvia Martínez.

La administradora de MASS Arquitectura señala que “donde esas vistas no son posibles” se ha “creado un patio abierto hacia el canal” que “favorece a la orientación que interesa” facilitando el “ahorro energético”.

“La vivienda se abre al sur y al patio de la parcela donde se ha ubicado el garaje. La morfología original de la parcela y de las construcciones se han mantenido”, añade Martínez.

Hacia la calle principal (este), se orientan dormitorios en planta primera con vistas al parque. Todas las estancias se abren al sur con grandes ventanales protegidos por terrazas que van creando en todas las plantas y alturas, generando esas terrazas soleadas.

Características

“Hemos optado por una construcción con materiales tradicionales con forjados de hormigón, estructura metálica, hoja de fachada de termoarcilla, con cubierta de madera vista al interior en la última planta”, explica la arquitecta.

Imagen interior de la Casa Pasiva Victoria.

Imagen interior de la Casa Pasiva Victoria. Fotografía de Rubén Hernández Carretero cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La casa pasiva de Federico cuenta también con una envolvente “con un elevado aislamiento” tanto en suelo de planta baja como en cubierta y terrazas y en fachadas con carpintería de “altas prestaciones PVC con vidrios triples y gas argón” y “hermeticidad al paso del aire mediante láminas” con un buen resultado del “test blower door 0,54 ren/h”.

“La vivienda cuenta con un sistema de ventilación con recuperación de calor de alta eficiencia que disminuye las pérdidas de energía y, como sistema activo de climatización, se ha optado por aerotermia con suelo radiante-refrescante. Se han colocado placas fotovoltaicas que cabían en la cubierta y con este sistema se cubre casi toda la demanda eléctrica de la vivienda”, señala Silvia Martínez.

Federico De La Hoz añade que “la vivienda se distribuye en tres plantas”. En la baja, elevada sobre la cota de acceso de la calle para favorecer la privacidad de la misma y con entrada a través de un pequeño patio delantero, “se ubica la zona de día, con salón comedor y cocina y con grandes huecos hacia el patio”.

“En la planta primera se distribuye la zona de noche con cinco dormitorios y tres baños y una planta bajocubierta de espacio multiusos con la mayor terraza a sur. La escalera distribuye los espacios y está diseñada con especial cuidado y con iluminación cenital que hace que tome mayor protagonismo en el interior de la vivienda”, añade Federico.

A la administradora y CEO de MASS Arquitectura la biofilia y el contacto con la naturaleza y los espacios verdes le parece “fundamental en la arquitectura y sus proyectos”. Por eso, en esta vivienda se ha buscado que “todos los espacios tengan vistas, bien hacia el parque o hacia el patio, donde crecerá la vegetación”. Incluso en el bajocubierta se han ubicado esas ventanas con vistas al parque.

“Además, es muy importante que la vivienda cuenta con garaje, trastero y dos terrazas. En cuanto al precio que he tenido que pagar, creo que, con el ahorro energético, año tras año, se compensa”, señala Federico. Muy importante este ahorro en los tiempos que corren.

Escaleras del interior de la Casa Pasiva Victoria.

Escaleras del interior de la Casa Pasiva Victoria. Fotografía de Rubén Hernández Carretero cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Un mayor confort y ahorro

Confío mucho en las casas pasivas. Por eso aposté por vivir en una. Es mucho más confortable en lo que a los ruidos se refiere y tiene una temperatura constante. En verano estamos en 23 grados. En invierno, sin encender la calefacción, en 21”, afirma Federico. Un auténtico lujo.

Dos aspectos muy importantes en los que incide el propietario de esta casa es “en esa ausencia de ruido” y también en “la ventilación”. Básicos ambos para tener una buena vida y descansar en nuestro hogar.

“Usamos sistemas de aerotermia para calentar el agua. También las placas solares para reducir el consumo de luz. Ahorramos 120 euros en facturas al mes, si contamos luz, calefacción, agua, ventilación y demás”, explica Federico.

El bolsillo del vallisoletano también lo nota tras hacerse con esta nueva vivienda pasiva.

Interior de la Casa Pasiva Victoria de Federico.

Interior de la Casa Pasiva Victoria de Federico. Fotografía de Rubén Hernández Carretero cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Federico y su familia “felices”

Estoy muy contento porque en esta vivienda, tanto mi familia como yo, tenemos mucho confort. Valoro mucho el hecho de no pasar calor durante el verano ni frío en invierno y el no oír ningún tipo de ruido. Además, pago menos en facturas. Es perfecto”, añade el propietario.

Nos cuenta, además, que con la ayuda de Silvia Martínez ha ido “contratando a la gente” para la confección de su nuevo hogar y que las casas pasivas “pasan por ser el presente y el futuro” en lo que a la construcción se refiere.

La arquitecta y la directora de obra del proyecto ha sido la propia Silvia Martínez, de MASS Arquitectura. Mientras que la dirección de ejecución la ha ejercido Sergio Navarro Nieto y la fotografía Rubén Hernández Carretero.

Todo para crear una casa pasiva perfecta en la que Federico y su familia viven felices.