El presidente de la CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, charla con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

El presidente de la CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, charla con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

Empresas

Los malos resultados empresariales dejan en negativo la recaudación por Sociedades hasta marzo

CEOE exige una rebaja de impuestos en un momento "crítico"

8 mayo, 2022 13:05
La debacle en los resultados empresariales en Castilla y León durante el primer trimestre del año por la crisis energética, de materias primas e inflacionista, potenciada por la guerra de Ucrania y las movilizaciones del sector del transporte, impactó de llenó en la recaudación del Estado en la Comunidad, en Sociedades, que fue negativa en 9,2 millones de euros, cuando un año antes se ingresaron 129,34 millones, un escenario que lleva a CEOE en Castilla y León a exigir una rebaja de la presión fiscal a las empresas en un contexto económico "crítico".

IRPF e IVA tuvieron un buen comportamiento en el periodo pero no pudieron compensar el impacto del escaso dinamismo empresarial y los ingresos totales del Estado alcanzaron los 1.234,99 millones de euros, que representan una merma del 0,3 por ciento respecto a los mismos meses de 2021, frente a una subida en España del 20,2 por ciento, hasta los 54.749,3 millones.

En concreto, el tributo por la renta de las personas físicas supuso unos ingresos para el Estado en la Comunidad por 724,79 millones de euros, que representan un crecimiento del 8,2 por ciento en comparación a 2021. Por lo que se refiere al IVA, impulsado por la escalada de precios, se disparó en la Comunidad un 19,5 por ciento, y supuso una recaudación de 495,83 millones de euros

Los impuestos especiales mejoraron pero siguieron en negativo durante los meses de estudio, hasta apenas menos 34.000 euros, frente a los menos 3,95 millones de un año antes.

Por lo que se refiere al impuesto de la renta a los no residentes, se incrementó un 65,5 por ciento, hasta los 5,42 millones; y el de tráfico exterior, un 56,8 por ciento, con algo más de cuatro millones. El capítulo III (tasa radioeléctrica, recargo de apremio, intereses de demora y sanciones tributarias) también tuvo una evolución positiva, creció un 15,9 por ciento, y permitió ingresar al Estado algo más de 13 millones de euros.

Crítico escenario económico

 CEOE Castilla y León puso de relieve que estos datos reflejan cómo las empresas, que estaban “tímidamente” iniciando la recuperación de su actividad, truncada por el duro impacto del COVID -19, “ven de nuevo cómo el desarrollo de sus negocios no puede seguir un curso normal ante la aparición de situaciones graves y críticas como es la invasión de Rusia a Ucrania”. Al mismo tiempo, desde la patronal lamentaron que “se ha agudizado el crecimiento de los precios energéticos, con su importante impacto también desfavorable en la inflación; y debe continuar conviviendo el despliegue de la actividad empresarial con serias rupturas de la cadena de suministro”.

Los empresarios expusieron a Ical, que a este “crítico escenario económico se le une también la importante presión fiscal empresarial a la que están sometidas las empresas españolas” que, al encontrarse por encima de la media de la UE, “les resta competitividad”. Igualmente, apuntaron que este tejido empresarial  “convive con un todavía enorme peso de la economía sumergida y, por tanto, esta mayoría de empresas que sí atienden a la extensa y compleja normativa que rige sus negocios está sometida también a una sobrecarga impositiva”.

En este contexto, desde CEOE Castilla y León exigieron reducir la presión fiscal empresarial y potenciar la lucha contra la economía sumergida. Además, apelaron a umentar la seguridad jurídica del sistema tributario español y a agilizar la llegada de los Fondos Next Generation EU a la economía real.

Otras peticiones de la patronal pasan por reducir y simplificar trámites administrativos y el entramado normativo ; avanzar con mayor agilidad en la consecución de la unidad de mercado y extender la cobertura digital a todo el territorio de Castilla y León.

Provincias

Un análisis territorial pone de relieve que la recaudación se contrajo por su mal comportamiento en Palencia y Valladolid. En concreto, en la provincia palentina se redujo un 13,9 por ciento, con 61,44 millones de euros; y en la vallisoletana, menguó un diez por ciento, hasta los 439,73 millones.

En el resto de provincias los ingresos crecieron, sobre todo, en Soria, un 18,5 por ciento, hasta los 53,8 millones de euros. Asimismo, subieron en Burgos (225,4 millones), un 9,8 por ciento; en Salamanca (140,3), un 8,6 por ciento; en Zamora (51,3), un 8,4 por ciento; en León (155,1), un 5,6 por ciento; en Segovia (63,9), un 3,4 por ciento; y Ávila (43,7), un 3,1 por ciento.

La recaudación en Sociedades se vio impactada sobre todo por Valladolid, donde fue positiva en 1,1 millones, pero el año anterior alcanzó los 135,4. También permitió ingresos en León, 1,2 millones; y Salamanca, 1,7, frente a datos negativos de más de menos cuatro millones en Burgos y Palencia, de menos 1,9 en Segovia, menos 1,7 en Zamora, y menos 1,3 en Soria.

El IRPF se elevó en todas las provincias, en Zamora (31,6 millones), un diez por ciento; en León (99,3), un 9,8 por ciento; en Valladolid (265,2), un 9,1 por ciento; en Burgos (118,1), un 8,4 por ciento; en Salamanca (82,3), un 8,2 por ciento; en Segovia (38,4), un 5,8 por ciento; en Soria (25,4), un 4,6 por ciento; en Ávila (22,7), un 4,2 por ciento; y en Palencia (41,2), un tres por ciento.

Por lo que se refiere al IVA, los ingresos tributarias bajaron en Palencia (24,7 millones de euros) y León 52), un 17,9 y 4,9 por ciento, respectivamente. Por el contrario, se dispararon en Valladolid (163,6 millones), un 62,1 por ciento; y Soria (29,7), un 36,1 por ciento; y crecieron en Zamora (20), un 13,1 por ciento; Salamanca (54,4), un 12,9 por ciento; en Ávila (20,9), un diez por ciento; en Burgos (103,2), un 7,5 por ciento; y en Segovia (26,9), un 2,6 por ciento.