Cosecha de cereal.

Cosecha de cereal. Peio García Ical

Economía

El granero de España, en peligro: "El cambio climático exige semillas más resistentes a sequías y enfermedades"

Un estudio realizado por UPA registra que el 76% de los agricultores considera el cambio climático una "amenaza real" para sus explotaciones.

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Castilla y León es el mayor productor de cereal de España. Este 2025 la cosecha ha alcanzado las 8,4 millones de toneladas con rendimientos por hectárea históricos con una media de 4.600 kilos. Aun así, el granero de España se enfrenta a una amenaza seria: el cambio climático.

El sindicato agrario UPA ha realizado una encuesta entre agricultores de Ávila, Palencia y Burgos. Medio millar de participantes que confirman que es imprescindible seguir adaptando la producción de cereal en Castilla y León a los cambios que se están produciendo en el clima. El 78% considera que el cambio climático es una realidad "muy constatable" en el campo. El 76% lo califica como una amenaza real para la rentabilidad futura de las explotaciones agrarias.

Pedro Ismael Martín Piral, secretario general de Innovación, Tecnología y Cambio Climático de UPA, subraya esta preocupación. "El cambio climático es la mayor amenaza que tenemos en el sector". Un problema que se lleva afrontando desde hace varios años con investigación. "Llevamos haciendo varios planes desde hace 5 o 6 años ya. Tenemos campos de ensayo y plataformas contra el cambio climático. Lo que queremos es concienciar a la gente de la realidad y del actual marco que nos encontramos".

El 95% de los agricultores encuestados por UPA apuesta por nuevas variedades de semillas que se adapten mejor a este escenario climático. Martín Piral asegura que "la elección de las semillas es importantísima".

Desde este sindicato recomiendan como solución apostar por variedades protegidas, "son semillas con mucha calidad, con más resistencia a las enfermedades, a la sequía y que con menos dosis producen bastante más". Además, no suponen un aumento significativo de costes, "un 0,2% de los gastos totales de la explotación".

Futuro del cereal

Para Castilla y León el cereal es un cultivo histórico, "casi principal" considera el secretario general de Innovación de UPA. Pero también el más amenazado por el cambio climático. Los periodos largos de sequía, el cambio de temperaturas y las lluvias muy intensas en breves espacios de tiempo afectan al cereal. "Condiciona mucho la siembra, el manejo, lo condiciona mucho todo".

Pedro Ismael Martín Piral es agricultor de la comarca de La Moraña (Ávila) que pone como ejemplo. "Este año no se están pudiendo hacer unas siembras con regularidad como se han hecho otros años porque no ha llovido. Los pocos que están sembrando lo están haciendo en seco. La mayoría tenemos que esperar a que llueva para que se pueda hacer".

Esta campaña de 2025 con rendimientos históricos en el cereal es ya un reflejo del cambio de los agricultores a las semillas de variedades protegidas. El 95% sembraron este tipo de semillas nuevas, "modernas y más productivas", que son el resultado de la investigación. Es grano que se ha mejorado genéticamente para adaptarse mejor al reto que supone el cambio climático.

En concreto se ha analizado que las semillas certificadas R2 permiten un 15% más de rendimiento en la producción respecto de reempleo R3 y otro tipo de semillas.

Otros cultivos

Las investigaciones para adaptar la agricultura a los cambios que supone el cambio climático también se desarrollan con otros muchos cultivos. Esta tarea está dentro de los objetivos de la alianza Agricultores Contra el Cambio Climático que busca un campo más competitivo pero también más respetuoso con el medio natural. En este proyecto trabajan UPA, Asaja, Cooperativas Agrarias de España y la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales.

Es una lucha para adaptar los cultivos a un clima más cálido y más seco. Las plantas deben sufrir más estrés hídrico por un cambio en las precipitaciones y aumento medio de las temperaturas cada año. Todo esto supone una degradación del suelo y la aparición de más plagas y enfermedades que ponen en riesgo la supervivencia de las cosechas.

Sin embargo, este tipo de procesos de adaptación por el que ahora pasa el cereal no es nuevo. Martín Piral recuerda que "esto se hizo en su momento con la remolacha en Castilla y León. El remolachero tenía que pagar un canon a quien investigaba la variedad". El resultado es que "de 70 toneladas de producción se pasó incluso a 120 toneladas".

También se están adaptando a estas nuevas condiciones los campos de patatas, zanahorias o cebollas. "Está pasando prácticamente con todos los cultivos, la verdad es que no tienen nada que ver las producciones que te dan ahora las nuevas variedades con las de antes".