Economía De hecho, los encuestados creen que no se le ha otorgado a la comunicación el papel que está llamada a desempeñar en el seno de las compañías y que, por tanto, la mayoría de ellas o no tenía sus planes de comunicación lo suficientemente desarrollados o no atendían a todas las dimensiones necesarias para comunicar con eficacia (comunicación externa, internet o de crisis).De igual manera, cuatro de cada diez encuestados apuntaron que las empresas carecen del necesario protocolo de gestión de crisis, lo que ha afectado, de forma diferente, a su reputación e imagen de marca.Comunicación internaRespecto a la comunicación interna, un 44 por ciento respondió que, hasta el momento, se ha llevado a cabo de forma irregular y debido a circunstancias de impacto para la compañía, mientras que el 25 por ciento opinó que circulaba de los mandos hacia los trabajadores, cuando la crisis COVID ha demostrado que debe ser bidireccional.Finalmente, el estudio, recogido por la Agencia Ical, también indaga sobre el impacto de la pandemia en la responsabilidad social empresarial (RSE).

Más precaución y menos ilusión: así afrontan el 2021 los empresarios de Castilla y León

23 marzo, 2021 11:43

Seis de cada diez empresarios de Castilla y León, el 64,2 por ciento, asegura afrontar el año 2021 con precaución pero también con ilusión (39,6 por ciento), según se desprende de una encuesta elaborada por Puentia Comunicación y la Escuela de Negocios CEU Castilla y León. Además, el Estudio Cualitativo sobre Comunicación y COVID-19 valoró aspectos actuales como el proceso de vacunación, sobre el que más de la mitad de los encuestados juzga que ha faltado coordinación entre las distintas administraciones. De igual modo, el 34,3 por ciento piensa que la campaña de inmunización ha generado unas expectativas demasiado altas que no se han podido alcanzar.

En cuanto a la comunicación estratégica, las empresas de la Comunidad reconocieron que no estaban preparadas para asumir la crisis generada por la pandemia al "no tener los deberes hechos o estar a medias".

Ni la comunicación institucional llevada a cabo por los gobiernos central y regional ni la que han mantenido las empresas durante la pandemia reciben buena nota por parte de los encuestados en el Estudio Cualitativo Comunicación y COVID-19. A pesar de que el 83 por ciento de los encuestados aprueba a las empresas, tres de cada cuatro consideraron que las compañías no estaban suficientemente preparadas para el escenario creado por el COVID en lo que a comunicación se refiere.

La conclusión del estudio,  realizado entre 14 y el 22 de enero, es que los empresarios opinan que, tradicionalmente, se ha pensado más de puertas hacia fuera que de puertas hacia dentro. Es decir, se ha comunicado más en términos de marketing que de comunicación estratégica. De hecho, los encuestados creen que no se le ha otorgado a la comunicación el papel que está llamada a desempeñar en el seno de las compañías y que, por tanto, la mayoría de ellas o no tenía sus planes de comunicación lo suficientemente desarrollados o no atendían a todas las dimensiones necesarias para comunicar con eficacia (comunicación externa, internet o de crisis).

De igual manera, cuatro de cada diez encuestados apuntaron que las empresas carecen del necesario protocolo de gestión de crisis, lo que ha afectado, de forma diferente, a su reputación e imagen de marca.

Comunicación interna

Respecto a la comunicación interna, un 44 por ciento respondió que, hasta el momento, se ha llevado a cabo de forma irregular y debido a circunstancias de impacto para la compañía, mientras que el 25 por ciento opinó que circulaba de los mandos hacia los trabajadores, cuando la crisis COVID ha demostrado que debe ser bidireccional.

Finalmente, el estudio, recogido por la Agencia Ical, también indaga sobre el impacto de la pandemia en la responsabilidad social empresarial (RSE).  En este sentido, casi la mitad de los encuestados consideró necesario que se produzca un impulso a este tipo de políticas, que hasta ahora han sido secundarias en las empresas. De hecho, más del 30 por ciento creyó que la RSE tiene un impacto muy positivo en la reputación de cualquier marca.

Suspenso al Gobierno

El trabajo también valoró la comunicación llevada a cabo por el Gobierno español durante la pandemia. En este sentido, casi el 80 por ciento de los empresarios y ejecutivos de Castilla y León que han participado en el Estudio Cualitativo Comunicación y COVID-19 suspende de manera rotunda la gestión comunicativa que ha llevado a cabo el Ejecutivo central durante la pandemia. De ellos, el 44,8 por ciento consideró que la gestión ha sido "pésima" mientras que el 35,1 por ciento la calificó de "muy mala". Frente a ellos, el 13,4 por ciento respondió que había sido "ni buena ni mala"; el 4,5 por ciento, "buena" y el 2,2 por ciento, "excelente".

En cuanto a las razones del suspenso, el 47,8 por ciento de los encuestados apuntó que la comunicación llevada a cabo por el Gobierno de España no ha sido estratégica y que han faltado planificación y coordinación. Además, el 47 por ciento consideró que se ha dado prioridad a lo cuantitativo frente a lo cualitativo. Es decir, se ha ofrecido mucha información pero con escaso contenido y, sobre todo, de forma poco clara para el ciudadano.

"Ni buena ni mala" en la Junta

El estudio también ponía el foco en la comunicación institucional llevada a cabo por la Junta de Castilla y León y, en este caso, los resultados fueron bastante diferentes. Así, la mayoría de los encuestados, un 36,6 por ciento, afirmó que no ha sido "ni buena ni mala". Para el 18,7 por ciento de los empresarios participantes, la estrategia de comunicación ha sido "buena" (el 2,2 por ciento la calificó, incluso, de "excelente"), frente al 30,6 por ciento que la valoró como "muy mala". En el caso regional, solo un 11,9 por ciento de las encuestas marcó la opción de "pésima" para valorar la comunicación llevada a cabo por la Junta durante el año de pandemia.