Educación y Universidad

Hasta 328 alumnos de Castilla y León precisaron atención psicológica durante el final del curso pasado

26 diciembre, 2020 11:34

El servicio de atención telefónica psicológica que la Consejería de Educación puso en marcha en junio a través de un convenio con el Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León (Copcyl) atendió 328 llamadas tras el periodo de confinamiento domiciliario y el inicio de la vuelta de la actividad a las aulas.

Ante la situación que el confinamiento y la crisis sanitaria generó en los alumnos, la Consejería y el Copcyl puso en marcha este servicio telefónico de atención psicológica para "acompañar, asesorar y aliviar" estos efectos, así como los "problemas adaptativos" que pudieran volver al regresar a una actividad lectiva presencial con exámenes y clases de refuerzo coincidiendo con la finalización del curso académico 2019-2020.

Este teléfono, gratuito y atendido por especialistas en psicología infanto-juvenil del Copcyl las 24 horas del día, se articuló para prevenir las repercusiones "más graves" en el futuro de los estudiantes que presenten síntomas de estrés, inquietud y alteraciones de los hábitos de conducta.

Con la consolidación de la vuelta a la actividad presencial en el presente curso 2020-2021, los centros han recuperado sus servicios habituales de orientación para los alumnos, tomando el relevo de este servicio que se habilitó de manera excepcional dada la situación.

Tras la conclusión del primer trimestre, en el que no se han desarrollado actividades extraescolares en los centros como medida de precaución frente a la pandemia, la Consejería de Educación estudiará la posibilidad de su regreso para el segundo o tercer trimestre, una decisión para la que esperará a tener los datos de incidencia del virus relativos al mes de diciembre, ya que los que dispone hasta el momento apuntas a unas cifras todavía elevadas.

Así lo ha explicado la consejera, Rocío Lucas, en una entrevista a Europa Press en la que ha recordado que se optó por la suspensión como medida de precaución dado que se trataba de unas actividades que no eran parte "curricular ni organizativa" del curso, por lo que su desarrollo está condicionado al desarrollo de la pandemia.

JORNADA CONTINUA



En cuanto a las peticiones de los padres de centros con jornada partida para cambiarla a continua como efecto de la pandemia, Lucas ha defendido que esto no supone "un factor de riesgo" y se puede acudir con un horario de mañana y tarde "guardando las medidas de seguridad y distancia como en cualquier otra actividad".

En este sentido, la consejera ha insistido en que cualquier aspecto que afecte al normal desarrollo de la actividad lectiva "debe justificarse por criterios epidemiológicos", cosa que, como sostiene, no ocurre en este caso.

Asimismo, ha recordado que el formato de la jornada lectiva forma el "núcleo esencial" de la potestad del Consejo Escolar en el marco de los centros concertados, al hilo de lo cual la Consejería abrió un nuevo plazo antes del comienzo de curso para aquellos que quisieran solicitar el cambio.

En cualquier caso, Rocío Lucas ha subrayado que la Administración ha de "cumplir con las normas en vigor" y ha reiterado que ningún elemento planteaba la jornada lectiva como un factor de riesgo para el desarrollo del curso.