Dudas razonables en la semifinal de 'Un príncipe para tres princesas'

Dudas razonables en la semifinal de 'Un príncipe para tres princesas'

Televisión

Dudas razonables en la semifinal de 'Un príncipe para tres princesas'

26 febrero, 2016 12:06

El Reino de las Tres Coronas está a las puertas de celebrar su gran día: la coronación. Pero las princesas todavía no han regresado de viaje y apuran sus últimas horas antes de tomar la decisión final. Hay muchos  aspirantes a príncipe y se  imponen los temidos  descartes. No  todos  volverán  al  Reino.

Por su parte, los pretendientes saben que  el tiempo  se  acaba  y que tienen  que  quemar  sus  últimos cartuchos para conseguir convencer a las princesas de que ellos, y sólo ellos, son  los  merecedores  de  la  corona  real. Así,  llena  de  momentos  decisivos,  se presenta la semifinal de ‘Un príncipe para tres princesas’, que Cuatro emitirá el lunes 29 de febrero (22:30h).

A Rym le quedan dos pretendientes de primera: Umberto, seductor  profesional, y David, tudelano  de  pura  cepa. Para  ponerlo todavía más difícil,  la pelirroja recibe la visita de César,  el  que  fuera candidato  de  Yiya,  con  el  objetivo de entrar en competición. Ahora tendrá que debatirse de nuevo entre tres conquistadores, a los que pondrá a prueba para descubrir si pueden llegar a ser compatibles con ella en ciertos aspectos.

Por su parte, Marta sigue disfrutando de París y sorprendiéndose  con  sus  conquistadores. Tras una intensa tertulia en la que poco se podrá sacar en claro de la  historia  y  símbolos  de la catedral  de  Notre  Dame, la princesa rubia seguirá descubriendo nuevos rincones de la ciudad del amor y vivirá una declaración de amor bajo la Torre Eiffel. Yiya confirmará en Barcelona que entregarse al amor no es tan fácil como quisiera.

Con el celoso y clásico Juan Carlos, el torbellino  extremeño disfrutará de un paseo por el barrio andaluz que le dejará muy buen sabor de  boca.  Pero  Borja  también  tendrá  su  momento,  que  no  deberá  desaprovechar. Mientras tanto, Fidel está totalmente entregado a su nuevo rol de asesor de la princesa y anima a propios y extraños con sus taconeos, su eterno buen humor y sus confesiones personales.