David y Vicente, dueños de Zipi y Zape.

David y Vicente, dueños de Zipi y Zape. E.E Zaragoza

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Daniel y Vicente, los hermanos que vuelven a triunfar con su restaurante: "Llevamos 15 años, la gente quería que volviéramos"

La popular bocatería Zipi y Zape ha reabierto renovando su estética y también su carta, tras más de tres meses de reformas.

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Zaragoza
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Zipi y Zape, la popular bocatería zaragozana, ha vuelto a abrir sus puertas tras más de tres meses cerrados por obras.

Y es que quince años después de ponerse al frente del local, los hermanos Daniel y Vicente López Gasca aseguran que "hacía mucha falta hacer una reforma, porque ya estaba viejo".

Y vaya que si lo han hecho, Zipi y Zape ha regresado al número 18 de la calle de Don José Pellicer con una imagen completamente renovada, más amplitud y la intención de seguir creciendo sin perder su esencia: "La de un bar familiar, cercano y con buena comida", asegura Daniel a este diario.

Desde los suelos y los baños hasta las instalaciones eléctricas y las tuberías, todo ha pasado por una profunda remodelación. "Solo se han quedado las cuatro paredes. Hemos hecho todo nuevo", explican los hermanos.

"El objetivo era ganar espacio y ofrecer una mayor comodidad a los clientes", detalla Vicente. Aunque el número de mesas apenas ha aumentado en tres, estas son ahora "más grandes y permiten acoger a más comensales".

Antes, el local tenía capacidad para unas 33 personas, mientras que ahora puede llegar a albergar entre 50 y 60 clientes, dependiendo de la distribución.

Los inicios

Daniel, de 40 años, y Vicente, de 48, son dos hermanos que llevan prácticamente toda su vida adulta vinculados a la hostelería. Y, pese a que su aventura gastronómica no comenzó con buen pie, tras cerrar una etapa en otro local de Zaragoza se lanzaron juntos a otro proyecto.

Zipi y Zape, pensado en un inicio como bocatería, tuvo "un inicio duro". "Hemos compartido muchas horas. Por aquel entonces hacíamos 70 horas semanales y, muchas veces, dormíamos literalmente en el almacén", asegura Vicente.

Con el paso del tiempo, sin embargo, aprendieron a organizarse de otra manera. Actualmente, cada uno tiene sus propios turnos y responsabilidades, por lo que apenas coinciden trabajando.

Fachada del local.

Fachada del local. E.E Zaragoza

De hecho, aseguran que el día del Pilar es prácticamente la única jornada en la que trabajan juntos.

Y, aunque reconocen que tienen "personalidades muy diferentes" y que, como en cualquier negocio familiar, "a veces surgen discusiones", aseguran que su relación es tal y como se concibe entre hermanos: "Muy buena", afirman ambos.

Los cachopos, protagonistas de la carta

Si hay algo que ha dado fama al establecimiento, son sus cachopos. Este plato se ha convertido en uno de los principales reclamos del negocio y en su especialidad más reconocida.

La reapertura también ha traído algunas novedades gastronómicas. Aunque los hermanos todavía están adaptándose al nuevo espacio y a la organización del equipo, ya han incorporado varias propuestas a la carta, como el risotto de boletus con pato, manzana caramelizada y aceite de trufa, el canelón de rabo de toro y la oreja guisada en salsa picante.

Además, tienen previsto introducir un cachopo nuevo cada mes, junto con otras raciones. La intención es ir renovando progresivamente la oferta y apostar por platos algo más elaborados y actuales.

Eso sí "sin perder la esencia de Zipi y Zape".

Los tres meses de cierre "no han sido fáciles". A las dificultades económicas de mantener el negocio parado se sumaron "los imprevistos habituales de una obra".

"Durante los trabajos aparecieron tuberías rotas y problemas con la campana extractora, cuyo motor tuvo que ser sustituido, lo que provocó nuevos retrasos", detalla Daniel.

No obstante, los hermanos aseguran que sus padres "han sido un apoyo muy grande" para poder sobrellevar estos meses.

"¿Cuándo abrís?"

Sin embargo, si algo les ha sorprendido especialmente ha sido la respuesta de sus clientes. Durante los meses de reforma recibieron numerosos mensajes a través de Instagram y WhatsApp preguntando cuándo volverían a abrir.

"Venga, que ya queda menos", "¿cuándo abrís?" o "Tenemos ganas de ir" fueron algunos de los mensajes más recurrentes.

Y, pese al miedo que asegura haber sentido David, "la espera no ha hecho que la gente se olvide". Más bien al revés porque "la acogida estas primeras semanas ha sido una locura". De hecho, la previsión para este fin de semana parece ser como la de los anteriores: "Prácticamente completos".

"Buscamos camarero"

Tras la reforma, y el incremento de mesas, los hermanos están en la búsqueda de un nuevo camarero que sumar a la plantilla. Actualmente, señalan que son cuatro trabajadores.

La renovación del establecimiento también ha venido acompañada de cambios en la organización del equipo. Actualmente, cuentan con cuatro trabajadores, a los que esperan sumar una nueva incorporación. Por ello, buscan un camarero o camarera que se una a la plantilla.

Después de quince años al frente del negocio, Daniel y Vicente tienen claro qué quieren que siga definiendo a Zipi y Zape: "Queremos ser un bar de barrio, familiar, pero dar un paso más allá", resumen.