Linás de Broto
El pequeño pueblo español ideal para una escapada en otoño: calles medievales y rodeado de naturaleza
Ubicado a a 1.232 metros de altitud, conserva la arquitectura tradicional de los pueblos de los altos valles del Pirineo.
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No hace falta irse muy legos para disfrutar de una buena escapada.
A veces basta con una carretera de montaña, unas cuantas casas de piedra y un paisaje que invite a caminar sin mirar el reloj.
Es el caso de Linás de Broto, en la comarca del Sobrarbe.
El pequeño núcleo se encuentra en la ladera de un montículo conocido como La Serreta, a 1.232 metros sobre el nivel del mar.
Sus calles, en pendiente, forman pequeñas plazas y rincones que conservan el aspecto tradicional de esta zona del Pirineo.
En otoño, además, el entorno gana todavía más atractivo.
Es una época perfecta para recorrer el pueblo con calma y aprovechar después los caminos que parten desde Linás hacia otros puntos del valle.
Cascada de Arripas en el valle de Ordesa.
Linás de Broto no siempre tuvo este nombre. Los primeros datos sobre la población se remontan al siglo XIII, cuando aparece mencionada simplemente como Linás.
Fue en 1797 cuando incorporó el apellido “de Broto” para diferenciarse de Linás de Marcuello.
Iglesia Linás de Broto
Su edificio más destacado es laiglesia de San Miguel, situada junto a la carretera. El templo tiene antecedentes medievales, aunque fue reconstruido en buena parte durante el siglo XVI.
La torre es uno de sus elementos más llamativos. Tiene carácter defensivo, con matacanes y aspilleras, y está declarada Bien de Interés Cultural.
Pero el atractivo de Linás no está únicamente en su iglesia.
El conjunto de viviendas mantiene las características propias de las casas tradicionales de los altos valles del Pirineo. Basta con caminar por sus calles para encontrarse con ese paisaje de montaña que combina piedra, arquitectura y naturaleza.
Caminos entre pueblos y montañas
Linás de Broto es pequeño y se puede recorrer en una mañana, por eso puede ser un buen punto de partida para descubrir el entorno.
Desde Linás y la cercana localidad de Fragen parten varios caminos de escasa dificultad que permiten llegar hasta pueblos como Oto, Broto y Yosa.
Vistas de Broto.
Para quienes buscan rutas más exigentes, desde Linás comienza también el camino hacia el pico Tendeñera, de 2.853 metros.
Es una opción para caminantes preparados y experimentados, ofrece vistas sobre los valles del Sorrosal, Ordesa y Otal.
No hace falta, sin embargo, ponerse las botas de montaña para disfrutar del paisaje.
El propio pueblo y sus alrededores permiten una escapada tranquila, de esas en las que el paseo forma parte del plan.
Broto
A pocos kilómetros se encuentra Broto, otro de los núcleos de referencia del valle. Es una buena parada para completar la visita a Linás y seguir descubriendo el entorno y disfrutar de los colores del otoño.
Uno de sus principales atractivos es la cascada del Sorrosal, situada junto al pueblo. Se puede llegar hasta ella por un sendero cómodo de unos diez minutos.
La Cascada de Sorrosal en Broto (Huesca, Aragón).
Para los más aventureros, el lugar cuenta además con una vía ferrata que permite ascender por la cascada.
Así, una escapada por esta zona del Sobrarbe permite combinar un pequeño pueblo de montaña como Linás de Broto con los paisajes y caminos del entorno que permiten disfrutar de la naturaleza en una época del año muy especial.