Imagen de archivo de un mercadillo medieval
El mercadillo medieval ideal para visitar a partir del 21 de agosto: productos artesanos, teatro, danza y animación
Este fin de semana el pequeño pueblo aragonés viaja al pasado con un mercado medieval y actividades para toda la familia.
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Estamos en la recta final del verano, y en estos días de agosto que quedan aún hay muchos mercadillos medievales por Aragón.
Uno de los más esperados es el de Rubielos de Mora.
El pueblo, considerado uno de los más bonitos de España, celebra su feria medieval entre el 21 y el 23 de agosto.
Mercadillo Medieval
En pleno mes de agosto, Rubielos de Mora se viste de época para recordar tiempos de gran riqueza y esplendor.
La Feria Medieval de Rubielos de Mora se remonta al siglo XV, cuando a la villa se le concedió el privilegio de celebrar una gran feria de veinte días. Desde 1987, esta tradición se rememora cada año como parte de la celebración del Fin de Semana Medieval.
Feria Medieval en Rubielos de Mora
Durante estos días, según explican desde el ayuntamiento, las calles de Rubielos de Mora se engalanan con decoración de época y acogen un gran mercado medieval, en el que los artesanos tienen un protagonismo especial.
El ambiente se completa con espectáculos de teatro, danza y animación, que contribuyen a recrear la vida y el ambiente de una villa medieval.
El mercado destaca especialmente por la participación de numerosos artesanos, cuya calidad constituye uno de los principales rasgos distintivos de la feria.
Entre ellos encontramos tejedores, alfareros, cesteros y otros profesionales que muestran al público sus técnicas y formas tradicionales de trabajo, además de ofrecer sus productos.
Los visitantes pueden descubrir una gran variedad de productos artesanos y disfrutar también de una amplia oferta de productos gastronómicos y sabores tradicionales.
El mercado forma parte de una recreación histórica que se extiende por todo el municipio.
Durante los tres días de celebración, las calles se llenan de personajes vestidos de época: damas y caballeros, miembros de la plebe, pícaros y juglares.
A ellos se suman espectáculos de animación y representaciones teatrales, creando un ambiente en el que la participación de los propios vecinos tiene un papel fundamental.
Qué ver en Rubielos de Mora
Aunque pequeño, el pueblo turolense tiene mucho que ofrecer.
Su casco histórico, declarado conjunto de interés y reconocido con el premio Europa Nostra por su cuidada restauración, conserva buena parte del encanto de una villa medieval y renacentista.
Rubielos de Mora, Teruel.
El recorrido puede comenzar por sus antiguos portales y murallas, como el Portal de San Antonio, para adentrarse después en un entramado de calles salpicado de casas señoriales, patios, balcones y fachadas de piedra.
Uno de los grandes protagonistas de la localidad es su Ayuntamiento, considerado uno de los edificios civiles más monumentales de Rubielos de Mora. Su amplia lonja, de tradición gótico-levantina, es uno de los rincones más característicos del municipio.
A lo largo del paseo también aparecen otros ejemplos destacados de arquitectura civil, como las antiguas casonas y palacios, que permiten entender la importancia que tuvo la villa en el pasado.
El patrimonio religioso también ocupa un lugar destacado.
Plaza del ayuntamiento de Rubielos de Mora, en Teruel, uno de los pueblos con mayor despoblación.
Entre las visitas imprescindibles están la excolegiata de Santa María la Mayor, el antiguo convento del Carmen y el antiguo hospital de Gracia, actual sede del Museo Salvador Victoria. Así, el visitante puede combinar arquitectura, historia y arte en un recorrido relativamente cómodo por el centro histórico.
Y si se viaja en familia, Rubielos de Mora ofrece además una propuesta muy diferente: Región Ambarina, subsede de Territorio Dinópolis, donde descubrir cómo pequeños organismos quedaron atrapados en la resina de los árboles y llegaron fosilizados hasta nuestros días.