Mariano con su pareja en Zaragoza.

Mariano con su pareja en Zaragoza. Cedida.

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Mariano, argentino que vive en Zaragoza desde hace 25 años: "Nunca he sufrido racismo; al contrario, me han adoptado"

El argentino abrió hace unos meses un restaurante en el parque Macanaz en el que combina la brasa aragonesa y argentina.

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Zaragoza
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Mariano, es un argentino que lleva viviendo en Zaragoza media vida, literal.

“Llegué con 27 y tengo 53 así que imagínate”, responde con alegría al otro lado del teléfono.

Hace poco inauguró su propio restaurante llamado Tierra y Fuego, cumpliendo “un sueño que ha tenido de siempre”.

No obstante, el argentino no viene del mundo de la hostelería. Antes trabajó “de todo un poco”.

Pero si hay algo que destaca de estas casi tres décadas en Zaragoza no son las oportunidades laborales ni la tranquilidad de la ciudad, sino la acogida que recibió desde el primer momento.

"Nunca me he sentido ajeno. Nunca he sufrido racismo. Al contrario, siempre me he sentido adoptado", asegura.

Una sensación que, dice, comparte con muchos compatriotas. "Lo comentamos a veces entre argentinos y ninguno recuerda un episodio de rechazo. Siempre ha sido al revés."

Entre los recuerdos que conserva con más cariño está el de su exsuegra, ya fallecida. Ella le recordaba a menudo la ayuda que Argentina prestó a España durante los años más difíciles de la posguerra.

"Siempre me decía que gracias a los argentinos había podido comer durante aquella época de guerra, cuando llegaban barcos con alimentos. Estaba muy agradecida y siempre me lo hacía saber. A mí eso me emocionaba", recuerda.

Una ciudad para empezar de nuevo

Cuando Mariano aterrizó en Zaragoza, a comienzos de los años 2000, el empleo no era un problema pues "había muchísimo trabajo".

Como tantos inmigrantes, comenzó en una fábrica. Más tarde aprovechó su experiencia como comercial para trabajar durante años en el sector inmobiliario. Después creó una empresa de reciclaje. Ahora ha dado un nuevo giro profesional hacia la hostelería.

"La gente viene buscando un sitio donde criar a sus hijos, trabajar honradamente y sentirse bien tratada"

Aunque reconoce que la mayoría de los argentinos eligen ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga, considera que Zaragoza ofrece una calidad de vida difícil de igualar.

"Es una ciudad cómoda, fácil para desplazarte y ahora también hay mucho trabajo. La gente viene buscando un sitio donde criar a sus hijos, trabajar honradamente y sentirse bien tratada", explica.

La comunidad argentina en Zaragoza ronda los 2.500 residentes censados, "una colonia mucho más pequeña que la de otras grandes ciudades españolas, pero muy integrada".

Tierra y fuego

Hace apenas tres meses Mariano ha cumplido una ilusión que llevaba años rondándole la cabeza. Junto a su pareja, Gisel, ha abierto Tierra y Fuego en el parque Macanaz, un restaurante que combina la tradición gastronómica de ambos lados del Atlántico.

"Siempre tuve el sueño de tener un bar o un restaurante. Cuando apareció esta oportunidad nos lanzamos", relata.

El proyecto gira alrededor de la brasa, con una propuesta que mezcla cortes argentinos y aragoneses, vinos de ambos países y una carta que busca tender puentes entre las dos culturas.

"La base del restaurante es la brasa. Tenemos carnes argentinas y aragonesas, vinos argentinos y aragoneses. Estamos muy contentos porque la aceptación ha sido muy buena."

El local ocupa un espacio emblemático del Parque Macanaz, con vistas privilegiadas sobre Zaragoza. El edificio llevaba tiempo cerrado y la pareja decidió darle una nueva vida renovando completamente su imagen.

"La gente no solo viene por la comida. El lugar es espectacular y eso hace que muchos repitan."

Como en todos los comienzos hay imprevistos pero a pesar de las dificultades, Mariano asegura que el balance es muy positivo. Han conseguido mantener estable al equipo con el que comenzaron y, poco a poco, van incorporando nuevos trabajadores para atender la creciente demanda.

Reconoce que encontrar personal para la hostelería no es fácil, aunque, por ahora, han logrado sacar adelante el proyecto.

Aunque muchos clientes llegan atraídos por la comunidad argentina, el público es muy variado: "Claro que vienen muchos argentinos porque nos conocen, pero también muchísimos españoles, y lo importante es que vuelven."

La carta combina propuestas para compartir con carnes a la brasa, postres argentinos y españoles y una cuidada selección de vinos. Además, el restaurante se ha convertido en un lugar habitual para cumpleaños, aniversarios y celebraciones gracias a su amplia terraza y sus vistas sobre la ciudad.

Después de casi tres décadas en Zaragoza, Mariano habla de integración y de la buena acogida de los aragoneses: "Venimos a buscar un lugar donde trabajar, criar a nuestros hijos y sentir que también es nuestro sitio. Y eso es exactamente lo que yo encontré aquí."

Ahora, se prepara para disfrutar del mundial con los suyos.

La final España-Argentina, la verán desde su local. Precisamente el parque Macanaz será el lugar de encuentro para el 'banderazo argentino'. A través de las redes sociales se ha convocado un encuentro para este domingo a las 19.

"Pueden llevar mate, bebida, comida, etc. lo que se les ocurra para estar ese rato. Pero sobre todo se necesita que todos vengan a alentar, a hacer mucho ruido, mucho color celeste y blanco, traigan bombos, batucada, tambores, trompetas, corneta, lo que ustedes vean para sumar alegría y color a la fiesta", es el mensaje que se han pasado por los grupos de WhatsApp y redes sociales.

En un primer momento, el encuentro iba a ser en la plaza de la Seo, pero al estar al lado de la plaza del Pilar, donde una gran mayoría de zaragozanos seguirá el partido, decidieron trasladarlo y "evitar cualquier enfrentamiento".