Gato tricolor
Los veterinarios coinciden: los gatos tricolor macho son muy poco habituales y padecen el síndrome de Klinefelter
El curioso caso de los gatos tricolor macho tiene explicación genética y sorprende incluso a muchos expertos.
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Los gatos tricolor, conocidos popularmente como calicó o carey, destacan por su espectacular combinación de blanco, negro y naranja.
Sin embargo, detrás de ese llamativo pelaje se esconde una curiosidad genética que explica por qué casi todos son hembras y por qué los escasos machos que nacen con estos colores son una auténtica rareza.
El veterinario Carlos Gutiérrez explica que el color naranja está ligado al cromosoma X. Como las hembras tienen dos cromosomas X, pueden expresar al mismo tiempo los colores negro y naranja, formando ese característico mosaico de manchas. Los machos, en cambio, solo tienen un cromosoma X y otro Y, por lo que normalmente no pueden presentar ambos colores.
Aun así, existe una excepción. Aproximadamente el 3% de los gatos tricolor son machos.
En estos casos padecen síndrome de Klinefelter, una alteración genética por la que nacen con dos cromosomas X y uno Y (XXY). Gracias a esa combinación pueden desarrollar el patrón tricolor, aunque presentan una característica común: son estériles.
Gatos calicó
Pero la historia de estos gatos va mucho más allá de la genética. El término calicó tiene su origen en el siglo XVII y procede de Calicut, una ciudad de la India famosa por fabricar tejidos de vivos colores y estampados muy llamativos.
Estas telas se exportaban a Europa y causaban auténtica fascinación.
Gata Calicó.
Los comerciantes que viajaban por Asia comenzaron a comparar el pelaje de algunos gatos con aquellos coloridos tejidos, ya que sus manchas blancas, negras y naranjas parecían auténticos dibujos sobre una tela.
Así nació el nombre que todavía hoy identifica a estos felinos.
Aunque muchas personas utilizan ambos términos como sinónimos, existen diferencias entre las gatas carey y las calicó.
Las primeras presentan los tres colores mezclados, con predominio del negro y el naranja, mientras que en las calicó las manchas aparecen mucho más definidas y el blanco suele ocupar una mayor parte del cuerpo. Además, las zonas de color pueden ser atigradas.
Las gatas tricolor pueden pertenecer a numerosas razas y tener tanto el pelo corto como largo.
Sin embargo, las carey suelen tener peor suerte a la hora de encontrar un hogar.
Su patrón de color, más mezclado y oscuro, hace que muchas personas las consideren menos atractivas, una percepción totalmente subjetiva que dificulta su adopción.
Más allá de los mitos sobre su carácter que dicen que son ariscas e independientes, lo cierto es que las gatas tricolor siguen siendo uno de los mejores ejemplos de cómo la genética puede convertir a un animal en una auténtica obra de arte de la naturaleza.