Un perro y su dueña
Confirmado por la Ley de Bienestar Animal: no se pueden comprar mascotas si no están bien identificadas
Incumplir la ley podría ser considerado una infracción grave que conlleva multas de hasta 50.000 euros.
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La Ley de Bienestar Animal ha endurecido en España las normas relacionadas con la compra, venta yadopción de mascotas con el objetivo de reforzar su protección y fomentar una tenencia responsable.
En Aragón hay 3 perros cada 10 personas, y se calcula que solo en Zaragoza hay más de 60.000 perros. Para llevar un control, no solo de perros, también de gatos y otros animales, la ley establece varios requisitos.
Una de las medidas más importantes que introduce la normativa es la obligación de que perros, gatos y hurones estén identificados mediante microchip antes de ser vendidos, cedidos o adoptados.
La regulación aparece recogida en la Ley 7/2023 de protección del bienestar de los animales, aprobada para combatir el abandono, el maltrato y la cría irregular.
En concreto, el artículo 51.2 establece que perros, gatos y hurones deben ser identificados obligatoriamente mediante microchip, mientras que el artículo 55.4 prohíbe expresamente la venta de animales no identificados. Además, el artículo 58.1 impide también la cesión o adopción de mascotas que no cuenten con esa identificación oficial.
La medida busca acabar con prácticas frecuentes en el mercado ilegal de animales, donde muchos cachorros eran entregados sin control veterinario ni registro oficial. El microchip funciona como un documento de identidad permanente del animal y permite conocer quién es su propietario legal, facilitando la localización en caso de pérdida o abandono.
España continúa registrando cada año miles de casos de abandono de perros y gatos, especialmente durante los periodos vacacionales. Las protectoras llevan años reclamando un mayor control sobre la venta y reproducción de mascotas, así como campañas de concienciación sobre la responsabilidad que implica incorporar un animal al hogar.
Y es que adoptar o comprar una mascota no debe entenderse como una decisión impulsiva. Tener un perro o un gato supone asumir cuidados diarios, atención veterinaria, alimentación adecuada y tiempo para garantizar su bienestar. Los animales de compañía dependen completamente de las personas y requieren estabilidad, cariño y compromiso durante toda su vida.
Los expertos recuerdan además que muchas conductas problemáticas en los animales aparecen cuando no reciben la atención necesaria o cuando son abandonados a edades tempranas. La nueva legislación pone el foco precisamente en evitar situaciones de negligencia y promover una convivencia más responsable entre personas y animales.
La obligación del microchip también permite actuar con mayor rapidez ante casos de maltrato o abandono, ya que facilita identificar al responsable legal del animal. Las sanciones por incumplir la normativa pueden alcanzar cantidades importantes, especialmente en los casos considerados graves.
La norma establece tres niveles de infracciones: leves, graves y muy graves; y fija las siguientes multas:
- Infracciones leves: desde 500 hasta 10.000 euros.
- Infracciones graves: desde 10.001 hasta 50.000 euros.
- Infracciones muy graves: desde 50.001 hasta 200.000 euros.
Además, la ley especifica qué conductas pueden considerarse graves o muy graves. Por ejemplo, el artículo 74 señala expresamente como infracción grave “no cumplir las obligaciones de identificación del animal”, es decir, no poner microchip cuando es obligatorio.